He apurado hasta el último instante la confección de estas líneas que, de manera quincenal, acompañan a cada nuevo número de Feedback Today con la esperanza de que el arranque del nuevo año me proporcionara elementos de mejor análisis de lo que ocurre en nuestra desconcertada sociedad, herida por una crisis que, ni de lejos, parece arrojar síntomas de debilitamiento. Pero, de momento, nada.
Tan solo puedo pensar en lo que ocurre en Gaza. Las imágenes nos golpean cada día en los informativos, luego en las tertulias, en los especiales… Una y otra vez unas imágenes de dolor, de intransigencia y de impotencia. Dolor en las caras de los que sufren, en uno y otro lado, intransigencia de los dirigentes en sus posturas radicalizadas, e impotencia en las caras de los centenares de delegados de las Naciones Unidas, del Parlamento Europeo, de los distintos Gobiernos. Y la tercera fase del ataque ha arrancado, y este conflicto parece no tener fin. Ha conseguido, eso sí, que las calles se llenen de manifestantes, ahora no protestando por los EREs, por los cierres o concursos de acreedores de las empresas; sino de voces que piden que se acabe ya el conflicto en Gaza.
Estos días se habla de eso, y del tiempo que ha puesto de nuevo en evidencia que aquí nos siguen pillando desprevenidos los aguaceros y las nevadas. Y que a muchos parece interesarles más si la Ministra de Defensa cumplió con el protocolo el día de las Fuerzas Armadas con su indumentaria. Lo dicho, quería seguir comentando la crisis, pero como decía Serrat en una de sus canciones: “….y no se me ocurre nada”.NULL









