
Este año, una noticia sobre fusiones ha pasado muy desapercibida, en parte a causa de la pandemia que lo ha minorizado todo, y en parte porque no afectaba un sector de la economía vinculado al gran consumo. Días antes de confinarnos, se supo que uno de los gigantes de la consultoría y la intermediación de seguros, Aon Hewitt, acababa de hacer pública la adquisición de uno de los colosos del sector, la firma Willis Towers Watson por la cifra de 26.360 millones de euros. El segundo broker mundial (Aon) se comía de golpe el tercero (Willis), y como consecuencia la partida en el tablero mundial se reduce ya sólo a dos jugadores, el mencionado Aon Hewitt Willis Towers Watson (esperemos que recorten el nombre), y el hasta ahora líder mundial, Marsh & McLennan. Cómo hemos indicado, estas firmas hacen trabajo para grandes empresas y no para consumidores finales, y por eso la mayoría de ciudadanos no estarán familiarizados con sus nombres.











