Emprendimiento femenino: una carrera de fondo con un gran sueño como meta

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Puede que cuando hablamos de emprendedoras a menudo nos venga a la mente la imagen de una superheroína de cómic, pero lo cierto es que la historia de estas empresarias para llegar a ese punto requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Mujeres que se entrenan formándose y observando, que deciden dar el salto con una idea y unos valores firmes en mente y que emprenden un largo camino plagado de obstáculos (y satisfacciones) para llegar finalmente a su meta.

Rebeca Toribio, fundadora de la startup de restauración y estilo de vida Superchulo, Angélica Pimentel, fundadora y CEO de POiN, plataforma de ocio y servicios para padres con niños, y Victoria Blanco, fundadora y CEO de Ábaco, asesor financiero para la gig-economy con un credit-score alternativo a la banca tradicional en Latinoamérica, compartieron sus experiencias en la última EAE On Session, celebrada en el marco de nuestro programa Women Initiative.

1. Las crisis se enfrentan cara a cara.

Pese a que emprender en 2021 pueda parecer mucho más que un reto, podemos darle la vuelta y ver en situaciones difíciles grandes oportunidades. Angélica, Victoria y Rebeca son un buen ejemplo de ello.

Angélica Pimentel lo hizo con su startup POiN, una plataforma de planes y servicios con niños que fue lanzada poco antes de la llegada de la pandemia. Las circunstancias excepcionales le obligaron a adaptar su oferta sin perder nunca de vista su misión, hacer la vida con niños más fácil. Así, POiN se centró en la “vida online” característica del confinamiento y la pandemia, haciendo que padres y niños pudiesen disfrutar igualmente del ocio bajo las nuevas circunstancias.

Del mismo modo ocurre con la startup Ábaco, creada por Victoria Blanco, en la que ha desarrollado un modelo de riesgos que permite ofrecer soluciones de financiación a segmentos no bancarizados en Latinoamérica. Victoria ha conseguido disparar su negocio gracias al aceleramiento de la visión que tenían del mercado laboral, haciendo inclusión financiera para las personas que trabajan en plataformas, “al dispararse el delivery, se ha disparado nuestro negocio”.

Rebeca, por su parte, ha vivido una situación complicada durante el último año en Superchulo, su negocio de restauración, profundamente afectado por la pandemia. Pero, lejos de darse por vencida, durante este tiempo ha apostado por reforzar la marca y profundizar en su significado, así como en encontrar nuevas vías para acercarse a las personas y transmitirles su filosofía. Esto ha dado paso a nuevas creaciones distintas al servicio de hostelería que mantienen su negocio más vivo que nunca.

2. Los obstáculos que sirvan de escalón.

Por muy llamativos que sean, los casos de emprendedores que comienzan su negocio en un garaje y a los pocos años son millonarios, se pueden contar con los dedos de una mano. Los grandes casos de éxito han provocado que el emprendimiento esté en cierto modo “idealizado” y que en ocasiones se olvide que es un camino complejo en el que van a surgir numerosos obstáculos.

Piedras en el camino, momentos de oscuridad, trabas, “noes”… los llamemos como los llamemos, es inevitable que aparezcan. Y, sin embargo, son una valiosa parte del viaje para cumplir nuestros sueños.

Algo en lo que coinciden las tres:: todos los obstáculos, las negativas, las circunstancias adversas no han hecho más que reforzar su visión y confianza en su idea, incrementando su aprendizaje y reforzando su resiliencia. Y es que las piedras en el camino se pueden convertir en escalones que nos ayuden a perder el miedo, a abrir nuevas puertas y a adaptarnos a todos los cambios.

3. Educación y cambio cultural para fomentar el emprendimiento femenino.

Las tres están de acuerdo en que por mucho que se haya avanzado en las últimas décadas, todavía perduran determinados estereotipos sobre la mujer en los que es necesario trabajar. Existen una serie de etiquetas que, en muchas ocasiones, dificultan el proceso de emprendimiento.

“Tenemos que empezar a concienciarnos de que la mujer puede llegar donde quiera y cuando quiera”, asegura Victoria, quien en su experiencia en América Latina ha podido observar que, aunque queda mucho camino por recorrer, están surgiendo muchas iniciativas en este sentido.

En ello coincide Angélica, brasileña de nacimiento, que reconoce que en su país aún hay presión social hacia las mujeres para casarse y tener hijos. “Salir de eso es complicado, pero ya hay un proceso de transformación en marcha”.

Del mismo modo, Rebeca, que abrió su negocio con tan solo 22 años, asegura que hay que trabajar para “no encasillarnos y etiquetarnos a nosotras mismas” y que en muchas ocasiones esto es fruto de la educación que recibimos desde pequeños.

4. Desde los grandes nombres hasta la propia sociedad: referentes.

¿Cuál es la fuente de inspiración de estas emprendedoras a lo largo de su carrera de fondo? ¿Hay otras mujeres que les sirvan de referente y ejemplo en su día a día?

Para Rebeca, sus grandes referentes son mujeres que han alcanzado un liderazgo manteniéndose fieles a ellas mismas, con voz propia, que siempre han tenido clara su posición. La periodista Ophra Winfrey, la cantante Madonna o la jueza Ruth Bader Ginsburg son varios de los ejemplos que pone.

Por su parte, Rebeca asegura que, más allá de personas con nombres y apellidos, su fuente de inspiración está en la observación de la sociedad, algo que le ayuda a saber lo que quiere hacer y lo que quiere evitar. Y, sobre todo, su máximo referente son otros emprendedores que están sacando sus proyectos adelante pese a las dificultades. “Me dan fuerza para cambiar las cosas”, afirma.

Del mismo modo, Victoria se inspira sobre todo en ejemplos del día a día. A través de la actividad de su empresa tiene la posibilidad de dar oportunidades a migrantes venezolanos que llegan a Colombia, “muchas veces mujeres que han pasado historias muy duras y salen todos los días a trabajar para sacar adelante a su familia”. De esta manera, Victoria está haciendo lo posible para favorecer la situación provocada por una importante crisis de exilio y ayudar a quienes más lo necesiten.

5. Empresas con alma, empresas que transforman.

Si algo caracteriza al ecosistema emprendedor es su filosofía de cambio. Ya no sirve con tener un modelo de negocio exitoso: tener un propósito de beneficio a la sociedad, mejorar el medioambiente, mover el mundo, debe estar en el ADN de cada startup.

Para Rebeca, “es imprescindible la conexión con los valores, el propósito del negocio no puede ser solo económico”. Lo vivido durante el último año lo demuestra. “Aunque hayamos perdido dinero, siento que he ganado mucho porque tengo una comunidad más fiel que nunca, un equipo junto a mí y una marca cada vez más diversificada”, afirma. “Si tu proyecto no nace del alma ni mueve el mundo, no es necesario”.

En el caso de Ábaco, el propósito del proyecto es inequívocamente social y está orientado a dar oportunidades a personas. “Es lo que me motiva”, asegura Victoria, “los modelos de negocio no orientados a propósito nos hacen ir hacia atrás”.

Finalmente, Angélica considera fundamental que los proyectos tengan ese fin de beneficio a la sociedad y al entorno, algo que, además, ayuda a atraer talento.

6. Emprender con éxito es un camino y no un destino.

Para finalizar, nuestras ponentes nos regalaron sus ‘fórmulas mágicas’ para recorrer con éxito el camino de emprendimiento.

Angélica aseguró que la clave está en “tener la misión muy clara y acercarse a personas que creen lo mismo que tú”, mientras que Victoria resumió su fórmula en tener “confianza en ti mismo y una estrategia muy clara”.

Finalmente, Rebeca compartió una hermosa e inspiradora frase: “El camino hacia la consciencia es la verdadera revolución, hace falta revolución en todo lo que hacemos”.

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