Taryn Andersen

Cofundadora y CEO de Impulse4Women

Tinder profesional

©FeedbackToday/Nacho Roca

«Las emprendedoras necesitan sentir que todo está bien atado antes de hablar con inversores»

Impulse4Women es una asociación internacional que ayuda a 11.000 proyectos de todo el mundo
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Taryn Andersen conoce muy bien el mundo de las inversiones. Hace un tiempo descubrió que existía una diferencia entre cómo se presentaban los proyectos liderados por hombres versus los liderados por mujeres y las diferencias de inversión que existen dependiendo del género. Hoy nos habla sobre su iniciativa Impulse4Women.

¿Cómo nació su relación con la emprendeduría?

Durante 13 años trabajé en el sector de la banca privada. En cierto momento decidí dar un paso hacia el emprendimiento y, junto con otros socios, nos quedamos con la licencia de la apuesta hípica en Andalucía. La aventura salió mal, la verdad, pero aprendí mucho del fracaso… 

Interesante.

Gracias a esa etapa comencé a interesarme por la tecnología. Quería saber cómo incorporarla a la gestión de nuestra empresa. Fue en ese proceso cuando conocí a THCAP, un Venture Capital (o Capital Riesgo) que opera en Estados Unidos, Canadá y Europa y que, desde 2008, invierte en empresas tecnológicas en su fase seed, es decir, en el momento en que empiezan a tener clientes y facturar cogiendo tracción mensualmente. Desde 2016 soy la directora de relaciones con los inversores del fondo.

Desde 2016 soy la directora de relaciones con los inversores de THCap.

Y además fundó Impulse4Women, específicamente para ayudar a proyectos liderados por mujeres. ¿Cómo nació la idea?

THCAP creó un segundo fondo y me propusieron ser también general partner. Esa noticia la compartí con algunas mujeres inversoras y nos dimos cuenta de que en España había muy pocas mujeres en el Capital Riesgo en esa posición y pocos proyectos liderados por mujeres en comparación… “¿Pero qué les pasa?”, nos preguntamos. Y luego vino una cascada de otras preguntas: “¿Dónde están?”, “¿Por qué interactúan con los inversores de una manera distinta a los hombres?”. Vimos que no teníamos respuesta para ninguna.

Nos dimos cuenta de que en general habían pocos proyectos liderados por mujeres… Y los que habían no los conocíamos“¿Pero qué les pasa?”, nos preguntamos.

En 2017 decidimos crear una asociación sin ánimo de lucro llamada Impulse4Women, con el objetivo de empujar a las mujeres emprendedoras, ya fueran fundadoras o directivas. Y también adquirimos el objetivo de ayudar a cualquier proyecto que tuviera un impacto social, aunque estuviera liderado por hombres. Para tener ese impacto social, tenían que cumplir algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

También vimos que las mujeres interactúan con los inversores de forma distinta que los hombres. 

Ha dicho “empujar a las mujeres emprendedoras”. ¿En qué dirección?

En la de conectar más fácilmente con los inversores. Como seguramente sabrá, según el momento de desarrollo de un proyecto emprendedor se necesita más o menos capital. Es por ello por lo que el tipo de inversor con el que hay que hablar en cada fase es distinto. No es lo mismo un proyecto incipiente, en fase de simple idea, que un proyecto que ya tiene una facturación mensual, o incluso anual. Cada vez es necesario hablar con inversores mayores, que pueden aportar más capital o que pueden querer una participación en la empresa en un momento concreto.

Es un proceso complejo, entonces.

Así es. Y las personas emprendedoras que buscan financiación deben conocer las diferentes alternativas que ofrece el mercado. A medida que empezamos a trabajar con más mujeres emprendedoras, nos dimos cuenta de que interactúan con los inversores de forma distinta que los hombres. 

¿Por qué?

El dato es que el 90% de los inversores son hombres y que se invierte relativamente poco en startups de mujeres. La emprendedora presenta su proyecto de manera diferente y es importante que el inversor conozca en qué se diferencia el pitch de un hombre del de una mujer para que pueda valorar su proyecto con mayor criterio. En términos generales, las diferencias se dan en el modo cómo organizan su equipo, en la estrategia seguida, o en el cash-flow dependiendo del género. 

También es cierto que en la Venture Capital se reciben propuestas de unas 1.500 startups al año para analizar. Así que, en principio, si las emprendedoras no vienen a presentarnos su proyecto difícilmente sabremos que existe. Es como un pez que se muerde la cola: ellas no vienen y nosotros no vamos. Y no tengo claro que sea culpa ni de la startup ni de los inversores. Pero una de las desconexiones está ahí.

¿Qué se valora más en los proyectos a los que empuja Impulse4Women?

Por un lado, como le dije, el impacto social. Buscamos ideas que mejoren las condiciones de vida de la gente, ya sea aquí o en el continente africano. Por el otro, nos interesan los proyectos con impacto sobre el medio ambiente o la economía. También buscamos proyectos con vertiente tecnológica. Si la startup resuelve un problema real del mercado, sabe implementarlo y es capaz de monetizar por ello, esa empresa tendrá futuro. 

Además de la idea, nos fijamos en otros componentes del proyecto como son el equipo, el modelo de negocio o la escalabilidad de la operativa. 

Y una vez los seleccionan, ¿invierten directamente en ellos?

Impulse4Women es una especie de “Tinder” profesional. Les ayudamos a conectar con los inversores. Nuestro objetivo es elevar la inversión en mujeres que emprenden y en proyectos de impacto social. Actualmente estamos ayudando a más de 11.000 proyectos de esas características de todo el mundo.

Somos como un “Tinder” profesional. A las mujeres emprendedoras les decimos “¡venga!” y las llevamos a ver a inversores. A los inversores les presentamos proyectos de interés.

¿Nos puede hacer un retrato robot más preciso del perfil de la mujer emprendedora, si lo hay?

Pues sí. Podría decirle que todas las mujeres, a la hora de emprender, nos comportamos prácticamente de la misma manera, ya sea en Noruega o en Sudáfrica. Por ejemplo: nuestros proyectos tienen una estructura de cash-flow muy ajustado. En cambio, los proyectos liderados por hombres suelen tener hasta un 25% más de cash-flow.

Interesante.

Además, las mujeres no vamos a buscar a los inversores hasta que tenemos el proyecto bien preparado y nos sentimos seguras para presentarlo. Los hombres, en cambio, por lo general se sienten más seguros y pueden ir a vender su idea al inversor cuando tan solo es eso: una idea. Finalmente, las mujeres somos más precavidas y tenemos mayor aversión al riesgo. Los hombres, en cambio, gestionan el reto diferente forma. 

Las mujeres somos más precavidas y tenemos mayor aversión al riesgo. Los hombres, en cambio, lo suelen tolerar mejor.

Distintos como el agua y el aceite.

Pero está demostrado que los equipos mixtos, es decir, formados por hombres y mujeres, funcionan maravillosamente. Por ejemplo: ellos irán a levantar capital más recurrentemente para perder el mínimo de acciones y ganar mayor valor año a año. Sin embargo, ellas levantarán capital por más acciones y menor valor para evitar volver a tener que abrir otra rondas de financiación un año después.

Otro ejemplo es que ellas son más holísticas y ellos pondrán el foco en cosas concretas, así que las unas verán detalles importantes de la foto general mientras que ellos no perderán de vista el objetivo. Esas combinaciones son muy buenas a la hora de crear proyectos.

¿Y se repiten los modelos de éxito de un país a otro?

No siempre. A veces se buscan modelos que funcionan bien en Estados Unidos y se traen a Europa, pero no tienen éxito y a la inversa. Puede ser por varios motivos; desde una cuestión de barrera sociocultural, hasta la parte del equipo, el timing de penetración en el mercado, la fiscalidad…

Es interesante el dato de que acompañan ya a 11.000 proyectos.

Y dentro de nuestro catálogo tenemos de todo. Cuando comenzamos en 2017 con este tema me decían que era una happy flower. Pero como era inversora, yo sabía los datos del mercado. Verá: comencé mi trabajo detectando a 150 mujeres emprendedoras en toda España. Ahora existen 1.600.

Cuando empecé en el 2017 detectamos a 150 mujeres emprendedoras en toda España. Ahora tenemos en nuestro ecosistema unas 1.600, aunque puede haber más.

¿A qué atribuye ese crecimiento?

Puede ser que el COVID haya cambiado la manera de trabajar de muchas personas, y la concienciación en favor del impacto social. Pero también la de las mujeres mismas hacia la emprendeduría. De las 11.000 startups que apoyamos, el 40% se encuentran operando en el sector de la medicina, ciencias de la naturaleza, biotech.

De las 11.000 startups que apoyamos, el 40% se encuentran operando en el sector de la medicina, las ciencias de la naturaleza o el biotech.

¿En qué posición relativa se encuentra España en emprendimiento femenino? ¿Cómo se compara con otros países?

Estamos en crecimiento, sí, pero los países del norte de Europa y los Estados Unidos nos llevan ventaja. Ahí las mujeres levantan 20 millones de euros de inversión en un proyecto. Aquí pasa, pero en menor medida porque nuestras startups todavía están en fases de seed, es decir, de menor madurez. Pero empezaremos a verlo en los próximos años.

Le confieso que conozco proyectos liderados por mujeres que son espectaculares. Y es un orgullo presentarlas en todas partes. Además, formo parte del jurado del programa EIC Acceleration de la Comisión Europea, y veo una gran cantidad de startups españolas ahí. Le sorprendería saber cuántas hay. Así que calculo que nos quedan uno o dos años para llegar a ese nivel de otros países.

Cuando usted recibe a una emprendedora, ¿en qué se fija: en el dossier que le presenta o en el modo como explica su proyecto?

Lo primero que le pedimos es que nos envíe una página de presentación, con su proyecto. Luego le pedimos que nos explique de qué manera piensa generar sus ingresos. Finalmente le preguntamos por los socios y el equipo con el que trabaja.

Lo importante es el proyecto, el modelo de negocio y tener un buen equipo detrás: el principal motivo por el que fracasan las startups son los problemas con los socios y/o el equipo.  

El principal motivo por el que fracasan las startups son los problemas en el equipo.  

Todos los opinadores económicos prevén una gran crisis para este otoño. Desde su conocimiento del mercado de inversión, ¿cuál es su pronóstico?

Le responderé a título particular, exclusivamente. Trabajando en banca privada, vi cómo en 2008 se cayó el mercado de capitales en Estados Unidos. Aprendí que, en el 90% de las ocasiones, el dinero se retira cuando hay una situación de incertidumbre. A veces ese es un movimiento positivo y a veces da mal resultado, pero hasta que no tenemos un histórico no podemos saber si la opción ha sido buena o no. Los fondos de inversión hacen lo mismo y dejan de invertir. 

Cuando llegó la COVID, por ejemplo, nos pilló fuera de juego a todos. Había dinero en el mercado a través de los capital riesgo., pero dada la gran incerteza de esa situación, los fondos dejaron de invertir y esa actividad se paralizo hasta que empezamos a entrar en una nueva normalidad. 

Así que se retiró el dinero y aumentó la liquidez… Ahora, ya veremos. Pero creo que el sector tecnológico no guarda correlación con otros sectores económicos. ¿Hay crisis? ¡Por descontado! Pero seguro que habrá modelos de negocio que despuntarán. 

¿Hay crisis? ¡Por descontado! Pero siempre hay modelos de negocio que despuntarán. 

Hay quien dice que la siguiente burbuja en explotar será la de las redes sociales. ¿Usted qué cree?

Que no veo claro que vayamos a ver nada que no esté pasando ya. Los consumidores aumentarán porque cada vez más zonas geográficas tienen acceso a wifi y cada vez más población está creciendo con el teléfono en las manos. El crecimiento de las apps es exponencial. 

Y luego está el tema del Metaverso, que recién comienza. Uno podrá transformarse en la persona que siempre quiso ser y encontrarse con la persona con quien siempre se quiso encontrar, aunque no sepa si es hombre o mujer en la realidad…

Las grandes empresas de lujo están comenzando a venderte el bolso de marca para que puedas pasearte por las callejuelas del Metaverso.

Una hoguera de vanidades.

Las grandes empresas de lujo están comenzando a venderte el bolso de marca para que puedas pasearte por el mundo del Metaverso y que la gente de ese entorno sepa tú posición socioeconómica. Lo mismo que cuando vas por la calle de cualquier ciudad. Todo esto va a pasarnos pronto. Y los niños van a crecer en un entorno digital en el que está por ver qué van a preferir: si salir a la calle a pasear o vivir en el Metaverso con unos superpoderes ficticios.

Caramba.

El tema es inquietante. Pero hay otro más preocupante todavía, y que está descrito desde hace unos años. Antes incluso que la pandemia.

¿A qué se refiere?

A la humanización frente a las máquinas. Cada día nos debería preocupar más la recogida masiva y la gestión de nuestros datos. La gente no es consciente de que los gobiernos los están recopilando. Pronto sabrán cuál es nuestro estado de salud, o si comemos más o menos pollo o que medicación tomamos.

La gente no es consciente de que los gobiernos están recopilando nuestros datos personales. Pronto sabrán cuántas veces vamos al baño.

¿Está exagerando?

Sólo un poco. Pero esto sucederá.

¿Y Google y Facebook? También se quedan nuestros datos.

Pero también se los terminan entregando a los gobiernos. Hace poco hubo un conflicto muy sonado con Facebook.

¿Qué interés puede tener en mí un gobierno, aparte de que pague o no pague los impuestos? 

Si hace 10 años le hubieran preguntado a usted si cedería todos sus datos personales, por una suma importante de dinero, ¿qué habría contestado?

Depende del contexto y de quién me lo pidiera. Soy bastante confiado…

Normalmente la gente responde que no, porque a nadie le gusta que le controlen. Pero, en realidad, ya los hemos dado. Y gratis.

Última: ¿tiene intención de emprender a título personal?

Ya lo hice con el hipódromo. Como le dije antes, fue una mala experiencia, sin ningún retorno económico. La segunda vez que lo hice fue con Impulse4Women, y también invertí dinero en viajes además de dedicarle muchas horas gratis para levantar el proyecto.

Ahora mismo estoy invirtiendo en tokens. Lo hago para aprender tanto la teoría como la práctica. Quiero ver cómo funciona, cómo se compra y se vende, cómo funcionan las wallets

La CEO y co-fundadora de Impulse4Women es hija de danés y de española. Se crió en Barcelona y se formó en Liderazgo en IESE Business School. Durante 13 años trabajó en banca privada hasta que, por un interés personal, comenzó a emprender. En esa fase conoció el fondo de inversión Telegraph Hill Venture Capital, que la contrató como directora de relaciones con inversores. Más adelante se dio cuenta de la necesidad de dar un empujón a los muchos proyectos de emprendeduría femenina. Así, junto a otras inversoras, fundó Impulse4Women, una asociación internacional que conecta a mujeres emprendedoras y a proyectos de impacto social con inversores, empresas e instituciones del sector público y privado. Taryn forma parte de muchos consejos asesores especializados en emprendeduría, como por ejemplo Global StartupCities, Woman Leadership Program y como Jurado en el EIC Acceleration Program de la Comisión Europea.

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