Jaime Jiménez

COO de Hastee y fundador de Typs by Hastee

Día de paga

«La sociedad es impaciente y quiere tenerlo todo de inmediato, también el salario»

Hastee es una aplicación que facilita el acceso de miles de trabajadores a sus sueldos en tiempo real
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Hoy visitamos a Jaime Jiménez, COO de Hastee y fundador de Typs. Recientemente, ambas compañías se fusionaron para dar lugar a un proyecto mucho más ambicioso y con alcance mundial.

Venimos a verle en el Pier01 de Barcelona, un espacio en donde se incuba abundante talento.

Así es. Tenemos aquí un montón de proyectos que se encuentran en su fase inicial. Siempre hay dos o tres personas fundadoras que los juntan y, a medida que crecen, van ocupando más espacio. Esto es como cuando estás en casa de tus padres, muy arropado. Pero cuando creces y maduras como negocio, ya te vas a otro lugar. El concepto de coworking se ha puesto de moda porque da la posibilidad de juntar a gente con talento y de poner en marcha proyectos.

El concepto de coworking se ha puesto de moda porque da la posibilidad de juntar a gente con talento y de poner en marcha proyectos.

Usted puso en marcha su primer proyecto con tan solo 19 años, cuéntenos.

Cuando era estudiante me fui a Estados Unidos para aprender inglés. Volví a España con muy buen nivel y, al empezar la carrera universitaria, me puse a dar clases para ganar algún dinero. A los dos meses de empezar, pusieron a la venta una de las escuelas de idiomas para las que trabajaba. Y convencí a mi familia para comprarla. Me hice empresario. Aunque la aventura no salió bien, aprendí mucho.

¿Esa pasión emprendedora le viene de familia?

Realmente no. Mi padre fue directivo en el ámbito de la logística. Pero yo me sentía tan capaz de liderar una empresa y de hacerla crecer que, en cuanto tuve la oportunidad de hacerlo, me lancé. Le puse todas mis energías. Quería hacer algo grande. Tal vez tuvo que ver con el ego. A los 19 años te quieres comer el mundo.

En diversos libros de emprendeduría se explica que, para que uno pueda emprender, deben coincidir diversos factores que tienen que ver con el estado vital, familiar y económico de la persona. Si se dan las circunstancias adecuadas es más probable que pase con éxito por ese desierto con el que cualquier emprendedor se encuentra: un camino duro, falta de recursos, consumo de los propios ahorros y la posibilidad de perderlo todo. Si no se alinean los astros, tienes números de no salir bien parado.

Y, más adelante, fundó Typs con unos conocidos. ¿O no eran tan conocidos?

Lo nuestro fue una idea alocada. En cierta ocasión, al terminar un evento de emprendeduría, nos juntamos cinco personas. Solo se conocían dos de ellas, el resto solo habíamos compartido un par de fines de semana de trabajo. Pero apareció una idea de negocio y decidimos llevarla al mercado. Fue como una especie de flechazo y nos unimos pensando que podíamos complementarnos. Luego nos vimos con la gente de Nuclio, la incubadora de negocios, y arrancamos. La verdad es que las probabilidades nos eran contrarias.

Lo nuestro fue una idea alocada. Nos juntamos cinco personas que habíamos compartido un par de fines de semana de trabajo. Apareció una idea de negocio y decidimos llevarla al mercado. Fue como una especie de flechazo.

Pero lograron superar el envite y, hace poco, se han fusionado ustedes con un grupo multinacional, Hastee.

Así es. Los cinco socios cofundadores hemos seguido juntos y todos lo vimos como una gran oportunidad. Sabíamos que solo podíamos avanzar de dos maneras: una era levantar capital en España para desarrollar Typs. Pero aquí existe poco capital riesgo y siempre te encuentras con limitaciones en cada fase. La otra era pensar más a lo grande y unirnos a Hastee, que tiene su sede en el Reino Unido y que tiene una capacidad financiera muchísimo mayor. Además, nos ofrecía posibilidades de acelerar más rápidamente. Así que la duda era tener una parte grande de algo pequeño o una parte pequeña de algo que podría crecer muchísimo más y más rápido. La decisión de los cinco socios fue unánime: Hastee.

Y, cuéntenos, ¿en qué consiste ese negocio de Typs y de Hastee?

Lo que hacemos es proporcionar a las empresas un beneficio social muy disruptivo. Concretamente, el de la salud financiera a los trabajadores a través de una aplicación electrónica. Cada día, los empleados de nuestros clientes pueden ver qué parte de su salario mensual llevan ganado y, si tienen una necesidad económica puntual, en lugar de acudir a un crédito rápido con intereses, o de tirar de tarjeta de crédito, pueden acceder a ese dinero antes del día de cobro.

Imagínese que se le estropea la lavadora y que necesita 200 euros para repararla y que no los tiene ahorrados. Pues en vez de pedir un crédito, puede disponer de lo que lleve ganado ese mes y utilizarlo a débito.

Proporcionamos a las empresas un beneficio social muy disruptivo. Concretamente, el de la salud financiera a los trabajadores a través de una aplicación electrónica.

Antiguamente a eso lo llamaban “anticipo”.

Ya, pero nosotros ofrecemos algo mucho más dinámico y moderno. Es dinero bajo demanda. Las empresas no pueden permitirse el trabajo de generar nóminas cada día del mes. Sería tremendo. Además, tenemos a clientes cuyos empleados trabajan por horas, o por servicios y que solo cobran cuando terminan el contrato. Estas personas, si no tienen acceso a nuestro servicio, tienen que esperar hasta que la empresa les pague. 

De alguna manera estamos creando un sistema de salario bajo demanda, de la misma manera que Netflix o Amazon han creado el consumo bajo demanda. La sociedad es impaciente y quiere tenerlo todo de inmediato, también el salario. Es lo que hemos hecho nosotros.

Las empresas no pueden permitirse el proceso de generar nóminas cada día del mes. Sería tremendo. Nosotros avanzamos ese dinero.

Quizás les causa a las empresas unas mayores necesidades de gestión.

Ese es otro punto fuerte: nosotros adelantamos el dinero. De manera que nuestros clientes no tienen que hacer ningún proceso interno especial. Nos integramos con su software de nóminas y sabemos en todo momento cuál es el salario de todo el mundo. Así que, si alguien nos solicita dinero, se lo enviamos desde nuestra cuenta.

Tendrán ustedes liquidez suficiente para pagar.

Pues sí. Otro de nuestros pilares es una capacidad económica prácticamente ilimitada, con 250 millones de euros disponibles para dar acceso a millones de trabajadores a su salario, a la vez y a tiempo real. 

Y lo que queremos es que haya cada vez más gente que cobre cuando lo necesite, o cuando quiera. Que no tenga que esperarse a cobrar el día 30 de cada mes, en resumen.

Uno de nuestros pilares es una capacidad económica prácticamente ilimitada, con 250 millones de euros disponibles para dar acceso a millones de trabajadores a su salario, a la vez y a tiempo real.

De acuerdo, pero, ¿y ustedes qué cobran? ¿Una comisión?

Cobramos por el servicio a través de una suscripción del cliente. No es una comisión ni un interés, porque no somos una entidad financiera.

El suyo es un concepto muy nuevo. Quizás en otros países ya haya más experiencia de ello.

Sin duda. En países anglosajones están más habituados. De hecho, este modelo nació en Estados Unidos hace 10 años y hay pocas empresas relevantes de ese país que no tengan un sistema de cobro bajo demanda, como es el nuestro. En España, sin embargo, somos más bien paternalistas.

Este modelo nació en Estados Unidos hace 10 años, y hay pocas empresas relevantes de ese país que no tengan un sistema de cobro bajo demanda.

¿En qué sentido lo dice?

En muchas empresas existe la sensación de que hay que proteger a los trabajadores porque no se saben gestionar ellos ni tampoco su dinero. Nosotros lo ponemos en duda. El INE dice que más del 50% de los trabajadores de España no llegan a final de mes o no tienen dinero para imprevistos. Estas personas pueden encontrarse en cualquier empresa, pero el hecho de que las empresas no conozcan su problema no quiere decir que el problema no exista. 

Nosotros pensamos que todos somos adultos y que todo el mundo tiene derecho a acceder al dinero que va ganando a medida que lo genera. A esas empresas y personas les damos herramientas para que tengan más tranquilidad financiera y sufran menos estrés. Además, nuestro servicio incluye más cosas.

En muchas empresas existe la sensación de que hay que proteger a los trabajadores porque no se saben gestionar ellos ni tampoco su dinero. Nosotros no lo creemos.

¿Como qué?

Además del acceso a la liquidez en tiempo real, también damos formación financiera y consejos para el ahorro, así como acceso a servicios de ahorro, para que la gente pueda hacerlo de manera más sencilla. Los usuarios reciben, según sus preferencias, unos consejos diarios sobre cómo planificarse las cuentas, cuáles son los costes de tener un descubierto bancario, y temas parecidos.

¿Qué impacto ha tenido la pandemia en su estrategia de desarrollo como negocio?

Hemos experimentado dos tipos de impactos. Uno, obviamente, es que algunas de las empresas con las que trabajamos han dejado de dar servicio. El otro, por el contrario, es que la conciencia de las empresas sobre la salud financiera de los colaboradores se ha multiplicado y eso acelera la necesidad de darles herramientas. Ahora las empresas se preocupan más por ayudar a que la gente supere el trauma económico y humano que ha representado la pandemia. Buscan soluciones.

Y, en ese caudal cada vez más amplio, hemos mejorado nuestra propuesta para ofrecer liquidez, formación y ahorro a las empresas y a sus empleados. Así las empresas tienen cubierta su obligación moral de preocuparse por sus colaboradores. Por otra parte, la línea que separaba la frontera profesional de la personal se ha difuminado muchísimo en estos meses. La empresa ve que tiene la responsabilidad ética de ir un poquito más allá y, sin entrar a gestionar las demandas personales, por lo menos da unas herramientas para que los empleados puedan hacerlo mejor. Todo eso repercute en la productividad, la fidelidad, la retención de talento…

Su target de clientes, en cualquier caso, son las empresas, no tanto los empleados…

Así es. Nosotros cerramos nuestros acuerdos con las compañías y trabajamos como si fuéramos una extensión de ellas. Pero muchas veces nos escriben empleados de una empresa y nos dicen que necesitarían tener mayor acceso a la liquidez. En ese caso, llamamos a la compañía y le ofrecemos el servicio. En dos años y medio de recorrido por España hemos hablado ya con miles de empresas y tenemos a muchos potenciales interesados.

¿Cuáles son sus planes para los próximos años? ¿Quieren expandirse por otros países?

Tenemos centros en España y en Reino Unido y operamos también en Italia, Irlanda y Portugal. Ahora buscamos la expansión por el resto de Europa, en países como Francia, Alemania u Holanda. Además estamos colocando ya nuestra primera piedra en Latinoamérica a través de Colombia. Nuestro objetivo es crecer, atraer a usuarios y clientes y demostrar que existe un encaje entre lo que ofrecemos y lo que se necesita cada vez más.

Por último, ¿qué perfil tienen sus empleados? ¿En qué son especialistas?

Tenemos muchas necesidades que cubrir. Lo bueno de tener una oficina en Barcelona es que los costes aquí son mucho más bajos que en Londres y que podremos crecer más que estando allí. Además, Barcelona es un maravilloso hub tecnológico y el lugar preferido de muchas personas con talento para trabajar y lanzar startups. Seguramente lanzaremos un equipo en Barcelona que comercialice nuestros servicios en Europa y América Latina.

Jaime Jiménez es un emprendedor precoz. De muy joven se fue a Estados Unidos para aprender inglés y, a su vuelta, se puso a dar clases para sacarse un dinero extra mientras iniciaba la universidad. En pocas semanas era ya el propietario de una escuela de idiomas. A lo largo de los años participó en numerosos proyectos. En 1999, por ejemplo, entró en el mundo de las startup digitales. También estuvo en Softonic muchos años (fue el séptimo empleado en fichar por la hoy compañía multinacional) y desarrolló su expansión internacional. Cuenta que, tras un seminario de emprendeduría, se asoció a cuatro tipos con los que apenas tenía más relación que haber pasado un par de fines de semana trabajando. Así nació Typs. Actualmente un negocio que se ha fundido ya con la británica Hastee, por complementariedad de negocios y talentos.

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