Adrián Sáenz

Inteligencia aplicada

“Fui el primero en España en hablar de dropshipping. Compartía mi aprendizaje en las redes”


Tras su éxito en la intermediación electrónica, Adrián Sáenz ha creado marcas de e-commerce y una academia para nuevos emprendedores

0
43

Tiene 22 años, decenas de miles de seguidores, trabaja a destajo y tiene éxito en sus negocios. No les hablamos de ningún ídolo de la canción, sino de Adrián Sáenz, un emprendedor apasionado por aprender y enseñar cómo comerciar mejor por Internet.

«En el instituto no me llamaba la atención nada de lo que hacía. No era un mal estudiante, pero iba un poco perdido. Tuve a un profesor de economía de la empresa que nos hablaba de lo que él hacía como emprendedor. Me llamó la atención y comencé a informarme. Vi que tenía un camino distinto por delante»
«No dominaba el inglés. Pero como me apasionaba lo que decían los videos americanos de e-commerce, me espabilé para entenderlos»
«Me considero un solitario al 100%. Cuando comienzo un proyecto me gusta hacerlo solo. A veces ni se lo cuento a los demás»
«Todo lo que he invertido para mis negocios me lo he ganado antes, trabajando. Hice de azafato en eventos y todo tipo de cosas»
«Al inicio mi pensamiento era: “quiero ganar dinero, aunque sea poco, pero lo suficiente como para poder viajar y tener un estilo de vida que me guste”. Esto, hoy, no es posible. Hay que dedicar tiempo»
«He vendido de todo. Pero hay cosas que prefiero evitar. Por ejemplo, el textil, siendo una gran categoría, suele dar muchos problemas»
«En cuanto a ventas, los meses de pandemia han sido los mejores del año. Hemos visto números parecidos a los del cuarto trimestre, donde están las fiestas de Navidad o el Black Friday»
Tengo interés en saber cómo supo que quiso ser emprendedor.
Me pasó que, estudiando en el instituto, no me llamaba la atención nada de lo que hacía. No era un mal estudiante y mis notas no eran malas, aunque tampoco especialmente buenas. Iba un poco perdido, pero al menos sabía lo que no me gustaba. Tuve a un profesor de economía de la empresa que nos hablaba de lo que él hacía como emprendedor. Me llamó la atención y me interesé por aquello. Comencé a informarme, a ver videos americanos en YouTube, a leer… Vi que tenía un camino distinto por delante. Y en vez de aprender de la teoría, me concentré en probar cosas. 
¿Qué cosas?
Pues ventas. Experimentaba con el marketing por Instagram, cree mis primeras tiendas… Algunas salieron mal. Otras bien. Me fijaba también en lo que decían los videos americanos y franceses y los de la gente que se dedicaba a esto mismo y que encima te enseñan a hacerlo.
¿Usted dominaba el inglés?
Realmente, no. 
Pues se espabiló muy bien.
Pues sí. Actualmente lo entiendo perfectamente y lo hablo bien. Pero entonces, como me apasionaba lo que me decían, me espabilé para poder entenderlos. 
Oiga, usted mueve hoy a un equipo profesional. ¿Se considera un emprendedor que inspira a otras personas a que le sigan o prefiere ir en solitario?
Me considero un solitario al 100%. Cuando comienzo un proyecto me gusta hacerlo solo. A veces ni se lo cuento a los demás. Pero una vez que mis negocios se volvieron sólidos, hubo quien los vio y comenzó a venir conmigo. Podría decirse que les inspiro. Pero, insisto, me gusta trabajar solo. Eso sí, hoy en día me he dado cuenta de que no puedo hacer yo todas las cosas y que tengo que delegar en un equipo.
¿Y su familia le comprendió y le ayudó cuando decidió darse de alta como autónomo mientras todavía estudiaba la carrera?
Mi familia siempre me ha apoyado. Debo decir que todo lo que he invertido para mis negocios me lo he ganado antes, trabajando. Hice de azafato en eventos y cosas así. Pero la cuestión es que todos los proyectos que arranqué no necesitaban de mucho capital inicial. Esto no es como en el mundo físico en el que hace falta invertir grandes cantidades dinero. En todo lo demás, mi familia me ha apoyado mucho y eso es una gran suerte. Hay personas que no cuentan con eso. 
Lleva tres años ya con su negocio principal en marcha. ¿Ha cambiado mucho el concepto? 
Bueno, más que cambiar el concepto del negocio, lo que ha pasado es que he tenido que ir adaptándome a los cambios del mercado. Al inicio mi pensamiento era: “quiero ganar dinero, aunque sea poco, pero lo suficiente como para poder viajar y tener un estilo de vida que me guste”. Esto, hoy, no es posible. Viajar es genial, pero a medida que creces con el negocio te das cuenta de que debes pasar más tiempo en la oficina o en casa, con tu equipo, y dedicarte más seriamente a ello. Pero sigo haciendo lo que me apetece. 
¿Y qué es lo que le apetece ahora?
Pues en este momento quiero cuidar de mi empresa, hacerla crecer y escalar todos los procesos. 
¿Busca la externalización de ciertos servicios o los integra todos dentro de su equipo?
Hay muchísimas cosas que externalizo. Pero mi equipo consta de 5 personas que se ocupan de muchos temas al cabo del día: el diseño, los anuncios, los gestores… 
Bueno, pues cuéntenos en qué consiste eso del dropshipping a lo que usted se dedica.
El dropshipping es un método de distribución. Es una de las muchas actividades dentro del e-commerce, o venta en línea. Digamos que yo soy el intermediario entre un fabricante y el consumidor final. No tengo stocks, solo compro y vendo lo que me compran, y mis ganancias no dependen de ninguna comisión. En resumen, hago lo mismo que hacen todas las tiendas físicas, pero en línea. 
Así hace Amazon también.
Ya, pero Amazon suele tener stocks de muchos de sus productos. Yo no almaceno nada. Tengo un contacto que vive en China, que habla con las fábricas de allí y que consigue todas las mercancías que necesitamos para distribuir en Europa o Estados Unidos. En esto consiste el dropshipping. Me permitió arrancar el negocio. Más tarde ya cree otra actividad de comercio puro, con almacenes en Sevilla y todo.
¿En sus actividades vende todo tipo de productos, o se ha especializado en algo?
He vendido de todo. Pero hay cosas que prefiero evitar. Por ejemplo, el textil, siendo una gran categoría, suele dar muchos problemas: alguien compra una camiseta y al recibirla ve que le va grande o que no le gusta y decide devolverla. Hay que recogérsela. En cambio, si vendes un gadget electrónico eso no sucede tan a menudo. Así que se convierte en algo mucho más sencillo de hacer y, encima, el margen es mayor.
El éxito de su negocio se basa en hacer crecer la demanda a través de numerosos canales y contar con un catálogo amplio de productos.
Al final se trata de buscar productos ganadores. Estos son los productos que se venden muy bien en otros países (especialmente Estados Unidos) y que piensas que se van a vender también muy bien aquí en uno o dos años. No nos cuesta nada hacer una prueba, porque no necesitamos generar un stock. Simplemente lanzamos una campaña de anuncios. Si funciona y nos lo compran, entonces escalamos el proceso, constituimos una marca y lo almacenamos aquí. La ventaja de este sistema de trabajo es que puedes arrancarlo muy rápidamente.

Y que no tiene que arriesgarse a hacer un primer pedido voluminoso… 
Cuando comencé no tenía dinero y no me podía permitir hacer pedidos para venderlos luego. Ahora ya sí: tenemos que hacer encargos. Asumimos un poco más de riesgo que antes. 
Usted es popular en redes sociales como Instagram o YouTube. Y en sus canales da consejos para que otros puedan seguir sus pasos. ¿No le da miedo ser tan generoso con sus ideas y que se las copien?
Cuando comencé en esto, decidí compartir todos mis aprendizajes en Instagram. Fui la primera persona en España en hablar de dropshipping y me comenzaron a seguir muchas otras personas. Recibía montones de preguntas interesándose por cómo hacer tal o cual cosa. Así que me dio por hacer videos de YouTube para explicarlo todo y no tener que atender a cada consulta individualmente. Y ahí la gente se interesó por ver a un joven hablando de temas de empresa. Algunos de los videos se hicieron virales y fundé Mentorify, que es una empresa que se dedica a ayudar a gente que quiere hacer esto mismo: personas que no tengan un negocio claro o que lo tengan y quieran escalarlo a través de la publicidad. Es algo que me gusta mucho y en lo que tengo implicado a mi equipo. 
Se ha convertido usted en un influencer con todo mérito. Incluso imparte grandes conferencias.
La verdad es que lo evito. Yo tengo claro cuál es mi negocio y no es el de dar charlas. Mi negocio son mis tiendas y ayudar a la gente con sus tiendas. Muchos se pondrían a escribir su libro y a dar charlas, y no lo veo mal, pero por ahora prefiero dedicar todo mi tiempo a la empresa. Ya veremos qué sucede en el futuro. 
Aquí hemos entrevistado un par de veces a Pau García Milá, un emprendedor precoz que maduró con los años y lo ve todo con nueva perspectiva. ¿Usted también ha evolucionado personalmente? 
Al 100%. Noto que cada 2 meses cambia todo. El pasado verano fui invitado a un gran evento de emprendimiento en Brasil. Fui allí pensando que lo estaba haciendo todo genial y que mis resultados eran inmejorables. Pero conocí a auténticos emprendedores convertidos ya en empresarios y el chip me cambió. Ahora tengo claro que hay muchas cosas más que hay que hacer. Así que, si vuelvo a venir a Feedback en el futuro, seguro que también seré distinto. 
Durante la pandemia muchas personas han visto peligrar su modo de vida. En sus vídeos dice usted que cualquiera puede arrancar un negocio a partir de recursos prácticamente gratuitos. ¿Es así o exagera un poco?
Yo hablo de esto porque es lo que he vivido personalmente. Me he tenido que buscar la vida yo mismo porque no tenía capital. Así que, obviamente, comenzar un negocio con muy poco dinero es algo que se puede hacer. 
¿Y gratis?
No lo creo. Tal vez sea imposible. Pero todo depende de cual sea su situación de arranque. Ahora, por ejemplo, yo trabajo con YouTubers que cuentan con millones de seguidores y, por tanto, tengo acceso a sus públicos. Es mucho más sencillo comenzar algo de esta manera que comenzarlo de cero y cuando nadie te conoce. Y máxime, si no quieres dedicar más que una parte de tu tiempo. 
Vivimos en un reino de influencers. Hay muchos. ¿Cree que van a pasar de moda, o que, por el contrario, irán a más y se convertirán en una profesión de futuro?
Yo creo que ya es una profesión. Antes solo se conocían a los más grandes. Pero ahora ya hay muchos más. Creo que el futuro será de los microinfluencers, los influenciadores de nicho. Ahora nos encontramos hasta con madres hablando de productos (para las marcas eso es brutal). Pero en el futuro las marcas tendrán que trabajar para encontrar quién es el mejor influencer de cada segmento, porque algunos de ellos comienzan a falsificar el número de sus seguidores, o los likes que reciben… Realmente es toda una ciencia. 
¿Se considera usted YouTuber?
Pues no. Pero sé que lo soy. Me gustaría más pensar que soy influencer en temas de mentoría. Aunque veo que hay empresas comerciales que me contactan para que les haga publicidad en mis vídeos. No es mi negocio y suelo rechazar esas ofertas, pero uno ve que allí hay un mercado de empresas que quieren utilizar a personas como nosotros para hacer publicidad. 
Se ha dicho que con esta crisis post-pandemia podrían morir hasta el 30% de los negocios a pie de calle. ¿Cree que lo online podría paliarlo?
Estoy convencido de que sí. Por mucho que haya una crisis, el dinero no desaparece. Simplemente cambia de manos. ¿Y a qué manos irá? Pues estoy convencido al 100% de que hacia el e-commerce. Lo que veo es que con la reciente situación de confinamiento los hábitos de consumo han cambiado. Yo mismo he intentado comprar online en las tiendas a las que solía ir a comprar presencialmente. En algunas pude hacerlo, en otras no. Creo que todas las tiendas deberían tener ya una presencia en línea, porque no es tan caro. Otra cosa es que lo hagan bien.
¿Y cómo tendrían que hacerlo, para hacerlo bien?
Pues no se trata simplemente de poner una tienda en Internet y ya está. Cuando uno tiene su tienda física, hay gente que vive cerca, que la conoce, que pasa por delante de ella todos los días, que entra y compra. Pero cuando la pones en la red, nadie la conoce. Hay que invertir en marketing, en publicidad, en emailing, en influencers y en todo esto. 
Usted tiene que pelearse con gigantes como Amazon o Aliexpress. ¿Cómo logra que no le pisen?
Lo que sucede es que gigantes como Amazon o Aliexpress venden commodities, es decir, productos sin una marca. Si usted quiere una cafetera, entra en la página correspondiente, busca un artículo con una relación calidad-precio que le convenga y la compra. En el e-commerce, sin embargo, la marca ya juega un papel importante. Usted dice: “busco tal modelo de cafetera porque es la que quiero, porque tiene una marca, porque me la ha recomendado tal persona o tal influencer…”. Es otro tipo de mercado en el que no se compite por el precio, sino por la marca. 
Usted se fabricó sus propias tiendas con su propia marca.
Bueno. Utilizo Shopify, que es un software estándar que te facilita el crear tiendas online. Es una app sencilla de manejar y que permite hacer pruebas. La utilizo para el dropshipping y para el e-commerce en general, al igual que hacen Hawkers, Flamingueo y otras grandes marcas que gestionan stocks y facturan millones. Pero yo cree una marca, así que si visita cualquiera de mis tiendas no verá la palabra Shopify por ningún sitio. 
Con sus videos y tutoriales empuja a mucha gente a que aprendan a hacer cosas que ni sabían que podían hacer.
Sí. Al final, para crear un negocio, ¡hay tantas cosas que uno debe aprender! Yo tengo bastante claro en lo que soy bueno y en lo que no lo soy. En temas de imagen y de Photoshop, por ejemplo, sé muy poco y prefiero delegarlo. Está claro que podría aprenderlo, pero alguien que ya sepa lo tendrá más fácil y ahorraremos tiempo. 
Este 2020 está siendo horrible para muchas empresas de retail. ¿También para ustedes? 
Sinceramente, estos meses de pandemia han sido los mejores del año. Hemos visto números parecidos a los del cuarto trimestre, donde están las fiestas de Navidad o el Black Friday. En los primeros días todo bajó, porque el confinamiento generaba incertidumbre. Pero luego todo se disparó y las cifras se han multiplicado. Seguro que no hemos sido la única empresa a la que le ha pasado algo así. 
¿Están definiendo ya sus objetivos de cara a 2021?
Por ahora estamos pensando en las próximas Navidades y en el Black Friday. Para las empresas de e-commerce eso supone la mitad de la facturación del año. 
Si se encuentra con algún amigo de infancia o de instituto, ¿de qué hablan ustedes?
Con los amigos de toda la vida seguimos manteniendo la misma relación. Cuando nos juntamos no me apetece mucho hablar de negocios. Entre ellos no hay empresarios, así que hablamos de las cosas típicas. Aunque muchos me preguntan sobre cómo hacer tal o cual cosa y yo les ayudo. Incluso ayudo a mi madre a montar sus tiendas. Son cosas que me hacen ilusión. Aparte de eso he creado un nuevo círculo de relaciones, ahora que estoy en YouTube e Instagram. Pero mantengo a todos mis amigos, claro. 
¿Tiene amigos fuera de aquí?
Si. Tengo a muchos América Latina. Conocí a unos cuantos de ellos en el evento de Brasil que le comenté antes. Y también tengo a Joaquín, mi colaborador que vive en China y que me ayuda con los proveedores de allí. No hay fronteras ya. 
¿Prevé hacer vacaciones este verano?
Sinceramente tenía la idea de ir a Brasil y a Colombia este verano, pero con la pandemia todo ha quedado cancelado. Así que tendré que aprovechar para trabajar. 

 

Emprendedor vocacional y joven talento de 22 años, de los que vale la pena seguir de cerca. Recientemente ha terminado su carrera universitaria de Marketing. Probablemente, iba por delante de sus compañeros y profesores en clase. Desde los 16 años que se ha interesado por el emprendimiento. En los primeros años de su carrera universitaria se hizo autónomo y comenzó a probar negocios que le exigían poco dinero y que le daban resultados rápidos: funciona o no funciona. Funcionaron muchos y comenzó a crear marcas de e-commerce que consolidó con su trabajo, su talento y su presencia en canales de redes sociales, cada vez más virales. Aunque no le gusta que le llamen YouTuber, fue el primero en España que habló de dropshipping. Vendía todo lo que tocaba y solo tocaba lo que podía vender. Hace un año creó una sociedad mercantil, generó un equipo y explora y practica el comercio electrónico como si no hubiera un mañana. También lo enseña, a través de su proyecto Mentorify, una academia para acompañar a otros emprendedores que sientan lo que él.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Feedback se reserva el derecho de revisar los comentarios y despublicar en caso de no ser apropiados.