En el momento de escribir este comentario, la sombra de una huelga en el mundo del fútbol planea sobre nuestras cabezas. Como este comentario permanecerá un par de semanas ahí, colgado, lo advierto para aquel que lo lea a posteriori de lo que decidan los señores presidentes de los clubs de fútbol españoles de primera y segunda división. El motivo que aducen es que para 2013, septiembre, no debe quedar fútbol en abierto en el panorama televisivo español. Y para ello, el Gobierno debe anular uno de los puntos de la Ley General del Audiovisual que en su día presentó la entonces vicepresidenta De la Vega. Dicha Ley ratificó la famosa Ley del Interés General, popularizada como la Ley Cascos, porque fue el entonces hombre fuerte del PP de Aznar, Francisco Álvarez Cascos, el que introdujo ese concepto para evitar que la pujante fuerza de las plataformas digitales, entonces Canal Satélite y Vía Digital, acabaran dando todos los partidos. Y así, un partido de Liga semanal, además de cosas como Roland Garros, el Tour, la selección española, en sus diferentes deportes, quedaron fuera del alcance de los operadores de pago. Hoy, 14 años después, se pide que la Liga deje de ser de interés general y que la próxima subasta de paquetes de transmisión permita a los operadores como Digital Plus o Gol TV sean quienes hagan sus ofertas. Pero hay algo que no se acaba de entender... ¿No es más dinero, una cantidad que cifran en 150 millones de euros más de los que reciban ahora, lo que quieren los clubs? ¿Y si ese dinero lo obtienen abriendo la subasta también a cadenas que emiten en abierto? ¿Por el hecho de ser generalistas o temáticas en abierto van a poder pagar menos que las cadenas de pago? ¿No pagan ya mucho dinero Canal Plus, Canal Plus Liga o Gol TV por los partidos que dan, 9 de los 10 de cada jornada en primera? ¿Tienen la Sexta, actualmente poseedora de los derechos del sábado, compartidos con algunas Autonómicas, o Tele 5, o Antena 3 o Cuatro el dinero para comprar ese partido y hacerse con un nicho de mercado? Todas estas preguntas se contestan con un Sí rotundo, por lo tanto, estoy convencido que la actitud de los clubs va a tener que reenfocarse. Es cierto que hay que revisar el concepto caduco de Interés General. Que lo sea la Selección puede tener sentido, para no crear una discriminación de la audiencia por la capacidad económica de poder abonarse o no a una cuota de pago. Pero esas 38 jornadas de Liga no pueden entrar en ese concepto. Por tanto, hay que quitarlo ya de la Ley, y dejar que el mercado televisivo sea el que dicte el futuro. Un futuro que, ahora mismo, es muy negro para clubs como el Valencia, con un presupuesto de 120 millones, i con 500 millones de deuda, los mismos que el Madrid, claro, pero con una diferencia, y es que el club de Florentino tiene un presupuesto casi 5 veces el del club che. Y como el valencia, muchos otros clubs que, en cualquier otro sector de nuestra economía, estarían en concurso de acreedores o peor, en la más pura bancarrota.