Presidente de la AIJEC y CEO y fundador de Elstir Innovation

Ruben Sans

Empresariado unido

“Nunca le he dado importancia a la edad sino a la capacidad de las personas”


El nuevo presidente de AIJEC amplifica con firmeza la preocupación del empresariado ante el confinamiento.

Martes, 02 de Junio de 2020
Hoy nos reunimos con el presidente de la asociación de jóvenes empresarios de referencia en Catalunya para conocer las preocupaciones más importantes del sector. Pero antes, le preguntamos sobre su propio proyecto empresarial. 

"Los objetivos de AIJEC no han cambiado en esencia. Lo que sí ha cambiado mucho es la tipología de jóvenes empresarios"
 
"Entre un 60 y un 70% de nuestros clientes han parado su actividad de cara al público"

"Tras la crisis es esperable un pequeño “efecto rebote” en el teletrabajo. En las últimas semanas nos hemos vuelto todos muy digitales, pero habrá que normalizar y consolidar lo aprendido"
 
"Muchos asociados nos dicen que han entrado en un ERTE y que sus trabajadores no están cobrando del Estado. Algunos nos preguntan si, en caso de hacer adelantos, habría motivo para la nulidad de los ERTEs"
 
"A los empresarios nos gusta la estabilidad. Y las decisiones con nocturnidad, que luego se atrasan porque son de imposible aplicación, nos dificultan el trabajo"
 
"En AIJEC hemos abierto una oficina de financiación en la que intentamos agilizar todos los trámites con la administración, la banca y la financiación privada"
 
"La asociación es una entidad apolítica y lo que quiere es llevarse bien con todos. Deseamos hacer piña para que el empresariado pueda avanzar, generar riqueza y puestos de trabajo"
Usted es fundador de Elstir Innovation. ¿La suya es una vocación que le viene de tradición familiar?
Pues no. Mis padres nacieron en dos pueblos muy pequeños de Lérida y vinieron a Barcelona a estudiar y a desarrollar una actividad profesional. Pero no hubo empresarios en la familia. Creo que soy el único. 
 
¿En qué se formó usted?
En Ingeniería de Telecomunicaciones. Luego me especialicé en Ingeniería de Redes y es ahí hacia donde he orientado el negocio. Hacia las certificaciones técnicas externas, particularmente. 
 
Cuéntenos qué hace Elstir Innovation.
La empresa tiene ya unos 11 años de vida. Ofrecemos una combinación de servicios informáticos y de telecomunicaciones en la nube. O, más precisamente, en la nube privada. En los inicios lo denominábamos “externalización de servidores” y lo que hacíamos era gestionar las redes de las empresas desde fuera. Iniciamos la actividad en Houston, Estados Unidos, porque en España las redes eran deficitarias. Pero luego saltamos a Holanda y, finalmente, desde hace unos ocho años, estamos operando desde Barcelona.
 
¿Y en qué son ustedes especialmente buenos? ¿Cuál es el secreto que les hace destacar en relación con el resto del mercado?
El “secreto” es que ofrecemos un servicio privado y muy a medida de los clientes. Hoy en día existe mucha oferta de servicios de hosting y nube que son compartidos, a los que pueden acceder muchos usuarios. Nosotros ofrecemos todas las ventajas de esos sistemas, pero lo hacemos de manera exclusiva para cada uno de nuestros clientes. 
 
Los servidores, los cables, los armarios, etc. están dedicados únicamente a un cliente. Hay negocios y plataformas online, que basan sus ventas en Internet, como la venta de habitaciones, y que requieren unas infraestructuras exclusivas, que puedan ir a ver, o llevarse, o renovar cuando quieran. Para que os hagáis una idea de los volúmenes que gestionamos, en nuestro centro de datos estábamos procesando casi 30.000 habitaciones diarias. Hay muy pocas empresas que ofrezcan lo que nosotros les brindamos.
 
¿El parón provocado por el virus ha afectado a sus clientes?
Pues le diré que entre un 60 y un 70% de nuestros clientes han parado su actividad de cara al público. Por ahora nos afecta poco, puesto que lo que hacemos tiene que ver con el mantenimiento. Pero hay que ser realistas: si a nuestros clientes les va mal, a nosotros es probable que nos vaya mal también. Nos interesa que a todo el mundo le vaya bien y las perspectivas no son buenas.
 
También hay sectores que han crecido, incluso durante el confinamiento.
Es cierto en algunos casos. Pero viviendo en la sociedad en la que vivimos, a todos nos interesa que nos vaya muy bien. Si las empresas no venden, por mucho teletrabajo que hagan, no tendrán éxito.
 
¿Cuántas personas integran su empresa?
Unas 10. Pero contamos con muchos servicios asociados y hay muchos profesionales externos colaborando con nosotros. 
 
¿Y todos cuentan con su mismo perfil, es decir, de joven empresario tecnificado? 
Tenemos perfiles de todas las edades. Tal vez en los servicios técnicos predominen los profesionales jóvenes y en los administrativos haya gente de más edad, incluso de cerca de 60 años. Yo nunca le he dado importancia a la edad. Lo que valoro es la capacidad de las personas.
 
Por otra parte, preside la AIJEC desde poco antes de comenzar la crisis del coronavirus.
Así es. En enero de este año se lanzó la campaña electoral y justo celebramos los comicios una semana antes de iniciarse el confinamiento. Salí elegido presidente, pero no éramos conscientes de lo que se nos venía encima. 
 
¿Qué lleva a un empresario como usted, que ya tiene preocupaciones con su empresa, a querer liderar un proyecto tan importante como AIJEC? ¿Le sobraba el tiempo?
En mi caso fue una decisión sencilla. Por un lado, nosotros, como empresa, tenemos un compromiso de retorno hacia la sociedad. Por el otro, había un grupo de personas asociadas que desde hacía tiempo que me venían pidiendo que encabezase una candidatura. 
 
Al principio me resistí. Pero llegó un momento en que terminé viéndolo como una oportunidad de hacer algo por el colectivo y de lanzar un proyecto nuevo. Era algo que yo no había hecho nunca y que no deja de ser un reto. A los empresarios nos gustan los retos. Es lo que nos hace movernos.
 
La entidad lleva unos 35 años de vida. ¿Sabe si sus objetivos han cambiado mucho en este tiempo?
Bueno, no viví los primeros años de la asociación, pero sí los últimos 10. Y creo que los objetivos no han cambiado en esencia. Lo que sí ha cambiado mucho es la tipología de jóvenes empresarios. En estos años hemos asistido al fenómeno de las startups y al nacimiento de un nuevo tipo de empresariado, con unos principios y preocupaciones nuevas. AIJEC siempre evolucionó para dar respuesta al empresario joven, pero en sus inicios tenía una filosofía más basada en la empresa consolidada y familiar y ahora cuenta con más proyectos startup. Pero, al final, la entidad quiere acoger a todo tipo de empresarios, incluidos los autónomos.
 
En estos días de crisis, imagino que AIJEC se habrá volcado en defender los derechos y reivindicaciones de estos empresarios y autónomos.
Así es. Muchísimos asociados nos han contactado, cada uno con su problemática, como es normal. La situación es muy difícil para ellos. Y la que más veces se repite es la de aquellos que han entrado en un ERTE y que ven cómo sus trabajadores no están cobrando del Estado y se ponen en contacto con el empresario. Todas estas personas necesitan dinero para comer, comprar, hacer frente a las hipotecas o a los alquileres. Algunos empresarios nos preguntan si, en caso de hacer adelantos a estos empleados, habría motivo para la nulidad de los ERTEs. Esto les preocupa mucho.

Naturalmente.
Y la exigencia de los empresarios ha sido en todo momento que trasladáramos ese malestar a las administraciones. Ya no es que les preocupe que su empresa vaya mal, es que hay un tema que afecta a las personas. 
 
Por otra parte, también están muy preocupados por la incertidumbre. Entienden que lo que hoy es una cosa, mañana es otra, y pasado otra más. Además, el mensaje de los gobiernos y las instituciones no es siempre unitario. Depende de las zonas, de las provincias, de las comunidades autónomas o de los países. El estado de alarma se va prorrogando y nadie sabe si sí o si no hasta el último momento. 
 
Eso preocupa a todo el mundo, diría yo.
Usted habrá visto las ruedas de prensa y consejos de ministros hasta la madrugada, las publicaciones nocturnas en el BOE que se aplican el día siguiente, deprisa y corriendo, las sorpresas, en definitiva. A los empresarios nos gusta la estabilidad. Y las decisiones con nocturnidad, que luego se atrasan porque son de imposible aplicación, nos dificultan el trabajo. Y si el trabajo ya es duro de por sí, imagínese todavía con esa variabilidad.
 
Y de la financiación, ¿qué me dice? El gobierno avala la liquidez, pero no termina de salir de las oficinas bancarias. ¿Qué habría que reclamar y a quién?
Comienzo por decir que no creo que se trate de medidas vanas, o de una venta de humo. Hay créditos ICO que llegan y, sorprendentemente, son de los más grandes. Lo que hay que reclamar es que llegue aquello que se establezca. Pasa con los ERTEs, o con los pagos del SEPE: si se establecen deberían llegar de una manera ágil. Los ICOs también deberían llegar y la banca debería trasladarlos a las empresas al interés legalmente establecido… Parece que en algunos casos se ofrecen con un interés superior al del techo legal. Ayer conocí un par de casos de créditos a los que se les había aplicado un 2,1% adicional.
 
En AIJEC hemos abierto una oficina de financiación en la que intentamos agilizar todos estos trámites con la administración, la banca y la financiación privada. Muchos jóvenes empresarios necesitaban liquidez instantánea. Esto es imposible, claro, pero debemos pedirla cuanto más pronto, mejor.
 
¿Diría que toda la banca se comporta igual? Algunas entidades podrían destacarse ahora como más empáticas que otras. 
Pues mire, en general mi valoración de la banca es buena. Creo que no se está comportando mal y que quizás nos enteramos más de las excepciones. Si de cada diez bancos, uno falla, nos solemos fijar más en ese uno. Creo que a la banca tampoco se lo están poniendo fácil y que no le llegan los instrumentos adecuados para conceder esos ICOs a la velocidad que deberían. Esa es mi impresión, pero habría que preguntarles a ellos.
 
¿Cuántos asociados hay en AIJEC? 
Tenemos alrededor de 300, aproximadamente. Esta última semana hemos tenido unas 10 o 12 altas, así que estamos contentos. Especialmente, porque hay gente que se nos suma y porque se va visibilizando el trabajo de la entidad.
 
¿Y AIJEC se coordina y se entiende bien con otras asociaciones parecidas de España?
Sí. De hecho, pertenecemos a la CEAJE, que es la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios. Una vez asumido el cargo en AIJEC, pasé a ser vocal de la junta directiva y miembro del comité ejecutivo de la CEAJE.
 
Estos días estarán ustedes dialogando también por videoconferencia, como todo el mundo.
Así es. La situación es un poco especial. La verdad es que, aunque todos seamos muy digitales, y que te ahorras el viaje a Madrid, la interlocución con los demás se hace un poco más distante. En estas semanas hemos tenido 4 reuniones, una de ellas con la ministra Reyes Maroto y otra, ayer mismo, con el secretario general de la CEOE. Nosotros intentamos hacerles llegar nuestras necesidades y preocupaciones. Por ahora nos escuchan, pero tienen que llevar a cabo lo que les pedimos.
 
¿Cuál es la relación de AIJEC con las otras patronales de Catalunya? ¿Se alinean más con PIMEC, con CECOT, o hay libertad para relacionarse con quien se quiera?
AIJEC es una entidad apolítica y lo que quiere es llevarse bien con todos. Lo que deseamos es hacer piña para que el empresariado pueda avanzar, generar riqueza y puestos de trabajo. Hoy en día, y es algo que nos hace felices, tenemos muy buenas relaciones con Foment del Treball, con la CECOT (de quien recibimos un premio en noviembre pasado), con PIMEC… es decir, con todos.
 
Es algo que quiero que continúe así durante mi presidencia. Nosotros somos una asociación privada y, además de con las patronales, nos queremos llevar bien con todos los agentes sociales, porque es imprescindible para desarrollar nuestra labor.
 
Como experto en la nube, ¿qué cree que pasará con el mundo de las telecomunicaciones a partir de ahora? ¿Qué cambios se verán a causa del coronavirus?
Bueno, es esperable un pequeño “efecto rebote”. En las últimas semanas nos hemos vuelto todos muy digitales con el teletrabajo y las videollamadas. Ha sido deprisa y corriendo y sin la formación adecuada. Hace años que buscamos la transformación digital y ahora ha llegado mucho más rápido de lo previsto, y nos hemos tenido que adaptar nos gustara o no. Así que vamos a tener que normalizar y consolidar los conocimientos.
 
Pero lo que es seguro es que la digitalización no desaparecerá. Las empresas la adoptarán como algo nativo en los próximos meses y años y habrá más teletrabajo. Lo estamos viendo ya en nuestros clientes. Son cerca de 5.000 y sabemos que, cuando termine todo esto, volverán a trabajar presencialmente, pero ya tendrán muchas herramientas adquiridas, o flexibilizarán las jornadas laborales, o aplicarán teletrabajo. Creo que habrá una transformación en el modelo de trabajo y de sociedad en la que hemos vivido hasta ahora.