CEO y cofundador de Mediquo

Bruno Cuevas

Hospital de bolsillo

“En pleno apogeo de las pandemias, la telemedicina es más necesaria” 

 
En tan solo dos años, este marketplace de telemedicina acumula más de un millón de consultas

Martes, 07 de Abril de 2020
Mediquo es un servicio de telemedicina en modalidad freemium. Los usuarios pueden resolver sus dudas gratis con profesionales acreditados o pagando por consejos especializados
 
“En situación normal, el 75% de las visitas médicas presenciales son innecesarias”
 
“La mayoría de los médicos ya están usando Whatsapp para comunicarse con los pacientes u otros médicos”
 
“Mediquo es un bebé, pero ya presenta unas cifras interesantes. En cierto sentido, somos más grandes que muchos de los hospitales más grandes”
 
“Si uno quiere atención de un especialista en el mundo real, necesita días. Nosotros la ofrecemos en dos minutos”
 
“Todos nuestros médicos pasan por un proceso de filtrado. Todos son colegiados y cualificados y verificamos que puedan dar estas respuestas”
 
“Vamos hacia un modelo en el que tu médico te va a atender de manera digital mucho más que hasta ahora. Nosotros proveemos una plataforma para hacerlo”
 
“La facilidad que el entorno digital ofrece a muchos sectores es algo que todavía no se había trasladado a la sanidad”
¿Usted se considera más emprendedor que ingeniero o más ingeniero que emprendedor?
No me considero emprendedor. Soy ingeniero, he sido consultor y en los últimos 10 años me he dedicado al mundo digital. Siempre he trabajado para grandes multinacionales. Primero americanas y luego, los últimos siete, para un gran grupo noruego. He tenido la suerte de poder emprender dentro de esas grandes empresas, pero no es lo mismo, porque allí cuentas con más músculo financiero y no sufres tanto. Esta vez es la primera que hago de emprendedor directamente.
 
¿Y cómo llegó a este proyecto?
El proyecto tiene dos años de vida, pero cuando nació, yo no estaba. Partía de dos premisas. La primera era que, en situación de normalidad, el 75% de las visitas médicas presenciales son innecesarias. La segunda era que la mayoría de los médicos ya están usando Whatsapp para comunicarse con los pacientes u otros médicos. Esto llevó al doctor Guillem Serra, cofundador y Co-CEO, a pensar que existía una oportunidad para crear un producto nuevo que se adaptara a las necesidades del mercado.
 
¿Qué necesidades, concretamente?
La gente se está comunicando a través de mensajería, pero ahora que estamos en pleno apogeo de pandemias, es más necesaria la telemedicina. Mediquo nació así y yo me uní al proyecto para complementar y hacer crecer el negocio. Es un modelo en el que creo firmemente.
 
Así pues, usted se ocupa de la cosa técnica y de los números.
Además de Ingeniería he estudiado Económicas, estoy a dos exámenes de terminar. También he sido consultor de estrategia durante muchos años. Tengo conocimiento de la estructura de un negocio y del entorno digital. También me dediqué a gestionar marketplaces en 16 países de todo el mundo: Latinoamérica, Europa, norte de África… Son conocimientos que tienen mucho sentido para la expansión y crecimiento de Mediquo.
 
Dos años de vida no son muchos, pero seguro que han sido intensos…
Mediquo es un bebé, pero ya presenta unas cifras interesantes. Por ejemplo, hemos hecho más de un millón de consultas en la aplicación. En este sentido, somos más grandes que muchos de los hospitales más grandes. 
 
Tenemos 600.000 descargas de la aplicación y las valoraciones que la gente deja en Google tienen una media de 4,6 sobre 5, con casi 6.000 opiniones. Las cifras son muy buenas y somos una de las apps de salud más importantes de España y Latinoamérica. Podemos dar una atención inmediata: usted se mete en la aplicación y, con un chat muy sencillo, parecido al Whatsapp, obtiene respuesta médica en unos minutos.

¿En qué se concreta su modelo de negocio?
Hasta ahora, cualquier usuario puede descargarse la aplicación y utilizarla de manera gratuita para hablar con nuestros enfermeros y de manera inmediata. Pero si quiere ir a una especialidad como un ginecólogo o un pediatra, entonces es de pago. Proponemos planes de pago diario, mensual, anual…
 
¿Qué encuentra de ventajoso el usuario en ustedes para que se decida a pagar? ¿Por qué no va a la Seguridad Social, por ejemplo?
El valor diferencial es el de la atención inmediata. Si uno quiere atención de un especialista en el mundo real, necesita días. Nosotros la ofrecemos en dos minutos. Por otra parte, tenemos unas comunidades. Esto es, grupos moderados por un profesional de la salud, que tratan temas serios (por ejemplo: enfermos de diabetes) o más livianos (por ejemplo: quiero perder peso). En ambos casos son grupos de alta implicación (o engagement), muy bien segmentados y muy interesantes. Son grupos B2C, de profesional a paciente, que completamos con grupos B2B, entre profesionales, para aumentar el flujo de la información entre ellos.
 
Estas personas, entonces, pueden interactuar entre ellas libremente.
Así es. El grupo crea un sentimiento de comunidad entre personas que comparten las mismas afecciones. 
 
Que ustedes proporcionen acceso a expertos autorizados, es mejor que ir a buscar un dato de salud a Internet.
Todos nuestros médicos pasan por un proceso de filtrado. Todos son colegiados cualificados y verificamos que puedan dar estas respuestas. Por otro lado, creemos que el médico digital y el médico físico no tienen que ser cosas separadas. Vamos hacia un modelo en el que tu médico te va a atender de manera digital mucho más que hasta ahora. Nosotros proveemos una plataforma para hacerlo.
 
Esto es algo que tiene sentido, ahora, en la medicina privada. ¿En la pública también?
Es una pregunta habitual. Al final, nuestros usuarios son el paciente y el profesional de la salud. Digo “profesional”, porque puede ser médico o no: nutricionistas, farmacéuticos… entran dentro de nuestro espectro. Nuestro modelo admite lo público, lo privado, las aseguradoras… Lo único que varia es quién financia, quién paga al médico y quién cubre al paciente. Nosotros trabajamos en estos dos últimos. Pero estamos en una fase de hablar con todos los agentes, también la administración pública y las aseguradoras, para cerrar el proceso.
 
¿Cree que proyectos como el suyo pueden ayudar a ahorrar en la factura médica de un país?
Volvemos a lo que le dije al principio: el 75% de las visitas médicas presenciales son innecesarias, y se podrían hacer a distancia. Efectivamente, los costes están subiendo, las listas de espera aumentan y la mayor parte de ellas se podrían evitar, recibiendo apoyo desde tu casa y sin necesidad de acudir al centro. Hasta ahora, la telemedicina ha tratado de facilitar la interacción a través de videollamadas.
 
¿Y no funcionan bien?
Si lo piensas un poco, la videollamada solo evita uno de los problemas: la necesidad de trasladarse al centro médico. Pero nada más, porque el médico tiene que seguir viendo al paciente; y si no es físicamente, lo hace a través de una pantalla. Así que se necesita gestionar una agenda, monitorización en línea, un tiempo específico a cada paciente y, además, todos van en cascada, uno tras otro, no en paralelo. Lo que nosotros proponemos es una solución asíncrona.
 
Explíquese, por favor.
La mensajería es una comunicación que permite atender a muchos más pacientes en el mismo periodo de tiempo. De nuestro millón de consultas, muchas se han hecho en paralelo. Y además hay beneficios. Si un paciente no se te presenta, puedes cubrirle por otro. Cuando tienes huecos en la agenda, puedes meter a otros pacientes. Y todo ello con una herramienta que, como especialista, te permite monetizar las consultas. Además, la videoconferencia no está bien integrada con los sistemas de seguimientos y a veces incumplen las normativas de protección de datos.
 
Y Whatsapp y su plataforma van encriptados.
Pero eso no es suficiente. Nosotros ofrecemos una plataforma única para el usuario, y otra para el médico, como lo que hacen en UBER. El médico encuentra a los pacientes y a sus necesidades e historiales médicos y puede generar grupos. Y el paciente se encuentra con una aplicación como cualquier otra de las que ya tiene en su teléfono móvil y en la que puede hacer preguntas y obtener respuestas.
 
Estos días se habla mucho de la saturación del sistema sanitario. ¿Un sistema como el de ustedes podría saturarse?
No. Lo nuestro es un marketplace. Es decir, una oferta de profesionales y una demanda de pacientes que se encuentran. Por otra parte, en circunstancias normales, los colapsos se suelen circunscribir a ciertas zonas. En nuestro caso, tal vez la demanda pueda estar colapsada, pero en cuanto a oferta, podemos tener a doctores de esa zona como de fuera, incluso de Latinoamérica o Estados Unidos. Un 50% de nuestros clientes están en España, un 40% en América Latina y el resto en Estados Unidos.
 
Usted comentó que tienen a unos enfermeros que pueden dar servicio gratuito. ¿Cuántos son?
Actualmente somos 20 personas. Es un equipo pequeño pero muy bueno. Ahí se cuentan los desarrolladores, la gente de Android y la de IOS, y un pequeño equipo de marketing con su community manager. También está el grupo de operaciones, que son los de asistencia sanitaria, es decir enfermeros y enfermeras que atienden. Lo vamos adaptando según las necesidades de la demanda.
 
¿Este modelo de negocio sería trasladable a otros sectores, además de al de la salud?
Mis padres son profesionales de la salud. Yo nunca quise ser médico, sino ingeniero. Pero me parece que el paciente es un usuario y el usuario es digital, hoy en día. Nadie sale ya de su casa sin el móvil, porque lo necesita cada vez más: para hacer pagos, para pedir comida, para saber dónde está… La facilidad que el entorno digital ofrece a muchos sectores es algo que todavía no se había trasladado a la sanidad. Los intentos han sido muchos, pero muy tímidos o no se han concretado.
 
El problema, según lo veo, es que o lo han intentado hacer personas que no se dedican a gestionar marketplaces o quienes lo han intentado lo hacen en entornos muy cerrados. Nuestra propuesta de valor es la de un equipo que sabe hacer marketing digital, gestionar marketplaces, y poner en contacto a médicos individuales o en grupo con los pacientes. Y sabe hacerlo de manera eficaz. Tú vas ahora a una consulta, te esperas durante una hora en la sala de espera y te parece normal. En otros servicios no lo tolerarías. Cada vez más, la gente demanda la digitalización del sector.
 
Dejando de lado la crisis del coronavirus, ¿cuáles eran sus objetivos de crecimiento?
Nosotros esperábamos que fuera exponencial. Hasta ahora teníamos un grupo cerrado de médicos que gestionábamos. Pero lo abrimos a nuevos médicos y pacientes. Cualquiera puede entrar y utilizar la plataforma. Y pretendemos convertirlo en el principal canal de comunicación entre médicos y pacientes, o entre profesionales de la salud entre ellos. A través de la herramienta queremos que puedan hacer networking con sus colegas, hablar de casos médicos, organizar eventos… Creemos que puede ayudar a la mejora del sistema sanitario en su totalidad. Además, podemos ofrecer otra cosa.
 
¿Cuál?
Podemos ofrecer la continuidad de cuidados. Hasta ahora, como paciente, usted salía de cualquier centro médico y, básicamente, se desconectaba. Pero a través de plataformas como la nuestra, que usted puede llevar en su bolsillo, puede planificar una intervención inmediata. Nada más salir, le planificamos una comunicación push a su móvil y le pregunta qué tal va su recuperación. La digitalización puede aportar una continuidad diferencial que hasta ahora no teníamos y ayudará al médico a prevenir mejor las futuras intervenciones, con lo que también reduciremos los costes sanitarios.
 
Mencionó que tienen buenas críticas en Google. ¿De qué manera manejan el feedback digital de sus usuarios?
Por una parte, lo escuchamos. Vivimos de los datos y el feedback nos sirve para mejorar la plataforma. Pero, por otro lado, lo bonito de nuestro marketplace es que sean los propios usuarios los que valoren sus interacciones. Internet es muy democrático en este sentido y pone a cada uno en su sitio. Si tu interacción con el médico es buena, estás más dispuesto a recomendarle.
 
¿En cuántas lenguas se comunica su aplicación?
Ahora mismo, solo en castellano. Pero nuestro plan es comenzar a traducir dentro de nada. Queremos ser internacionales y no quedarnos centrados solo en España. 

Me despido diciéndole que voy a probar la aplicación enseguida.
Le damos la bienvenida. Ya le digo que es gratuito para quien quiera probarlo.
 
 
 
Bruno Cuevas
Bruno Cuevas
CEO y cofundador de Mediquo
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