Director fundador de Gift Campaign

Diederik de Koning

Regalo promocional

“Cuando miras el volumen de ventas, los clásicos son los que mejor funcionan”


Gift Campaign está logrando su objetivo de duplicar ventas y lanzarse a un nuevo país cada año.

Lunes, 06 de Agosto de 2018
Como la leyenda del holandés errante, Diederik De Koning ha dado muchas vueltas antes de recalar en Barcelona. Hoy le preguntamos sobre su papel como emprendedor y sobre su compañía, Gift Campaign.
 
“La mayor parte de nuestro equipo está destinado a atención al cliente, porque lo que nos interesa es proporcionarle el mejor soporte posible en su paso por la web. Queremos apoyarle en cada momento para que pueda tener el producto que quiere”
 
“Cuando empezamos, hace unos seis o siete años, nos dimos cuenta de que la comunicación web de las empresas del sector estaba a un nivel muy básico: eran páginas web complicadas, donde no se podían calcular precios”
 
“Donde somos muy fuertes es a partir de las 25 unidades para arriba. Si hay que hacer menos, nuestro coste unitario es más alto que el de otras empresas del sector”
 
“Hay algunos artículos clásicos que siempre funcionan, como el bolígrafo, el llavero, las bolsas, las camisetas o las libretas. Pero también hay otros que se han ido incorporando, como los USB, los “powerbanks” (o baterías externas para móvil)…”
 
“Este año estamos doblando las cifras de negocio. Queremos llegar a toda Europa y así generar mayor volumen de ventas”
 
“El mercado de regalo promocional se puede dividir en dos segmentos. Uno es el de quien busca productos que ya existen en un catálogo y que se pueden personalizar como se quieran. El otro es el de quien busca cosas únicas. Nosotros hemos elegido estar en el primero”
 
“Si una cosa ha cambiado mucho en nuestro mercado es el tiempo de entrega. Todo el mundo se ha habituado a Amazon, que te trae el producto hoy mismo o mañana. Nosotros tenemos que personalizarlo y eso nos lleva unos 4-5 días, para algunos productos, y de 9 a 12 para otros”
Usted nació en Holanda y, antes de crear su empresa, trabajó en sectores que nada tienen que ver con el regalo promocional. Cuéntenos qué camino siguió.
Tras concluir mis estudios universitarios, en Holanda, me fui a Alemania a trabajar para General Motors, en el sector automovilístico. Allí conocí a muchos norteamericanos, justo en la época en la que estudiar un MBA se estaba poniendo de moda. Me pareció que podía aprender mucho de uno de esos estudios y me matriculé en uno que hice entre Holanda y el Reino Unido. Al finalizarlo, me volví a Holanda, y trabajé como consultor en el sector de las telecomunicaciones. Aquello fue a finales de los 90, poco antes de la burbuja de las “puntocom” … Era el momento del primer “boom” de Internet y de la primera implantación de la telefonía móvil. 
 
En el MBA conoció también a su esposa, que es española, y terminaron vinieron a vivir aquí.
Así es. Llegué a España sin hablar muy bien castellano. Entré a trabajar para una empresa de aquí, dedicada al sector del regalo publicitario. Era una multinacional bastante grande, con capital mitad holandés (una coincidencia) y mitad español. Fui el “marketing manager” para diversos países, hasta que la compañía decidió fusionar tres empresas de las que era propietaria y mi tarea pasó a ser la de liderar ese proceso de unificación. Con el tiempo llegué a ser el director de marketing de la nueva empresa. Ésta llegó a ser muy importante en el sector de regalos promocionales: fabricaba, imprimía y distribuía sus productos, y tenía 500 empleados por toda Europa.
 
Hasta que llegó el día en que decidió impulsar su propia compañía de regalo promocional.
Exacto. Hace unos años, durante la crisis, la empresa para la que trabajaba decidió irse a Holanda. Me preguntaron si quería volver con ellos, pero habiendo trabajado diez años allí yo quería hacer algo distinto. Así que no me apeteció seguirles. Como director de marketing había tenido ocasión de conocer y trabajar con muchos distribuidores, agencias, Internet, etc. Y vi que en el norte de Europa iban un paso por delante que el sur. Así que me asocié con el antiguo “e-commerce manager” de la empresa, que tampoco se marchó a Holanda, y decidimos hacer algo al respecto. Queríamos crear nuestra empresa para operar primero en España y luego en Italia. 
 
¿Qué concepto innovador es el que define a Gift Campaing?
Cuando empezamos, hace unos seis o siete años, nos dimos cuenta de que la comunicación web de las empresas del sector estaba a un nivel muy básico: eran páginas web complicadas, donde no se podían calcular precios, etc. Además, como muchos de los artículos pueden personalizarse, las tiendas online resultan un poco complicadas para el cliente. Nosotros pensamos que podíamos llevar todo esto al siguiente nivel. Creamos una web de utilización muy sencilla por parte de los clientes, donde pueden calcular todos los precios que necesitan, y, a la vez, darles un servicio al cliente inmejorable. En la experiencia del cliente en la web hay muchos aspectos influyentes: poner el logo correctamente, identificar los pantones de color, etc. Ahí podemos ayudarle.
 
¿Quién es su cliente ideal?
Nuestro target son las empresas y, por tanto, nos dedicamos al B2B. Aunque también hacemos cosas para clientes finales, como por ejemplo en bodas, comuniones o despedidas de solteros. Pero donde somos muy fuertes es a partir de las 25 unidades para arriba. Si hay que hacer menos, nuestro coste unitario es más alto que el de otras empresas del sector.
 
¿Los soportes de esos regalos promocionales han cambiado mucho con el tiempo, o son los mismos de siempre?
Hay algunos artículos clásicos que siempre funcionan, como el bolígrafo, el llavero, las bolsas, las camisetas o las libretas. Pero también hay otros que se han ido incorporando, como los USB, los “powerbanks” (o baterías externas para móvil) … Hay que decir que cuando miras el volumen de ventas, los clásicos siguen siendo los que mejor funcionan. También tenemos productos como auriculares, drones, o pequeña electrónica de consumo, pero no nos generan volúmenes altos.
 
Todos esos productos los adquieren de Asia, seguramente.
Así es, casi todos nuestros productos provienen de Asia. La impresión, en cambio, se realiza en Europa: entre Polonia, España y Portugal. Trabajamos con diversas compañías.
 
Y, organizativamente, ¿cómo es Gift Campaign?
Somos una empresa pequeña todavía, con 10 personas, y este año estamos doblando las cifras de negocio. Queremos llegar a toda Europa y así generar mayor volumen de ventas. Pero, en relación a lo que me pregunta, la mayor parte de nuestro equipo está destinado a atención al cliente, porque lo que nos interesa es proporcionarle el mejor soporte posible en su paso por la web. Queremos apoyarle en cada momento para que pueda tener el producto que quiere. El resto del equipo se divide entre un pequeño departamento de IT y desarrollo de la web, y un departamento de marketing y producto.
 
¿Sus clientes les piden productos que estén de moda o productos exclusivos, completamente distintos de los demás?
El mercado de regalo promocional se puede dividir en dos segmentos. Uno es el de quien busca productos que ya existen en un catálogo y que se pueden personalizar como se quieran. El otro es el de quien busca cosas únicas. Nosotros hemos elegido estar en el primero. El segundo es demasiado específico, requiere de tiradas amplias y de tiempos largos y muchos de nuestros clientes no tienen ni ese tiempo ni necesitan tanta cantidad. Si una cosa ha cambiado mucho en nuestro mercado es el tiempo de entrega. Todo el mundo se ha habituado a Amazon, que te trae el producto hoy mismo o mañana. Nosotros tenemos que personalizarlo y eso nos lleva unos 4-5 días, para algunos productos, y de 9 a 12 para otros. 
 
¿Qué reto se plantea para 2018?
Nuestro objetivo era el de doblar ventas en comparación con el año pasado. Vamos muy bien para lograrlo, incluso mejor de lo que creíamos. El otro reto era llegar a comenzar actividades en un segundo país, además de España. En mayo pasado hicimos nuestro lanzamiento en Italia y también vamos bastante bien en eso. Más adelante nos planteamos añadir uno o dos países cada año a nuestro ámbito de actividad. Queremos mantener la centralidad en Barcelona, porque aquí encontramos a las personas de IT que necesitamos. Vengo de una empresa que tenía muchas oficinas locales y lo que aprendí de ella es que la cultura empresarial se beneficia cuando todo el mundo tiene la misma información y sigue el mismo procedimiento para solucionar problemas.