Vicepresidenta mundial de ventas para artes gráficas de HP

Ana Izquierdo

Líderes mundiales

“La transparencia en la empresa es esencial para que haya confianza”

Ana Izquierdo cree que se debe actuar con antelación, prepararse para el futuro. Asegura competir con otros centros de la misma empresa y el tema de la flexibilidad laboral es la mayor desventaja que se pueda tener aquí. Pero a pesar de ello, cree que han hecho un buen trabajo.

Martes, 19 de Enero de 2010
Las multinacionales pueden dar a veces la imagen de ser gigantescos monstruos lentos de reflejos y cuyas decisiones se pierden en vericuetos burocráticos de los que resulta imposible salir. Hoy les presentamos una excepción que confirma esta apreciación: la Hewlett Packard, empresa fundada en 1939 por dos estudiantes de la Universidad de Stanford, William Hewlett y David Packard, y que empezaron (¿cómo no?) en un garaje. Parece que a pesar de los años transcurridos, mantiene la frescura de una que acaba de empezar con una transparencia total en sus actuaciones.
“Las empresas deberían promover que la gente se moviese en diferentes ámbitos, porque así, a la hora de evaluar tu trayectoria, es cuando se puede valorar tu disponibilidad y tu predisposición en todas las áreas en las que se haya participado”

“La filosofía que debería presidir todas las empresas sería la de tener una estructura plana, de mucha colaboración, mucho trabajo en equipo, mucho respeto, y mucha política de puertas abiertas. Este puede ser un buen secreto del éxito”

“Cuando se puso de moda la deslocalización, las ayudas fiscales fueron fundamentales para su desarrollo. Pero una tienes un centro hecho, con sus inversiones y unos activos que son gente preparada, todo resulta mucho más difícil”
Usted es un ejemplo de fidelidad en la empresa.
Bien, para mí ha sido superar unas expectativas que ya tenía altas cuando empecé. Esta es una empresa fantástica en todos los niveles, una multinacional que te ofrece mucho por aprender. Empecé en finanzas, pero he pasado por marketing, ventas, responsabilidad de negocio, y también he estado una temporada en los Estados Unidos. Ahora ocupo el cargo de una vicepresidencia de soluciones. 

¿Cómo fue la experiencia en los Estados Unidos?
Muy interesante, como no podía ser de otro modo. HP promueve que la gente se mueva en diferentes ámbitos, porque así cuando te evalúan, valoran tu disponibilidad y tu predisposición en todas las áreas que hayas participado. Y cuanto más sean, pues mucho mejor, claro. Creo que es algo muy positivo, que deberían aplicar todas las empresas.

Ya nos ha comentado que está muy bien en HP. ¿Podría definirnos la filosofía de esta empresa?
Bien, Hewlett Packard es una multinacional que tiene más de 70 años, así que tiene mucha experiencia en muchos campos. Yo creo que la filosofía que tiene es la de ser una estructura plana, de mucha colaboración, mucho trabajo en equipo, mucho respeto, y mucha política de puertas abiertas.

Suena muy bonito.
Todo evoluciona con el tiempo, claro, pero cuando hablo con otras empresas veo que aquí tenemos mucha transparencia, más de lo habitual. Y pienso que es fundamental para que la gente tenga confianza. Lo que quiero decir es que, normalmente, en una empresa grande tu área de actuación está bastante limitada. Aquí, no. Aquí las  organizaciones de ventas y los negocios van en líneas paralelas, y esta colaboración es muy importante para generar resultados.

Usted además está en una división que no es la original.
No, no. HP nunca ha sido sólo un printing company, siempre ha tenido más cosas, pero hace unos veinticinco años, en el 85, tuvo la oportunidad de hacer transcendental para este negocio: introducir el chorro de tinta y láser, haciendo crecer un negocio de forma muy rentable. Pero HP también tiene una historia muy importante en ordenadores, servidores, software… Lo que ha hecho con los años ha sido crecer desde la compra de Compaq, la parte de ordenadores de la empresa. 

Y son líderes mundiales.
Sí, somos líderes mundiales. De hecho, en el último ranking casi pasamos a IBM como tamaño de empresa. Somos unos 350.000 empleados, lo que representa una cifra realmente considerable. Pero lo importante es que hay mucha gente joven, y los colaboradores de servicios son gente con idiomas, de modo que la empresa es internacional. Y a nosotros nos interesa, porque así se puede dar servicio a muchos países. 

Entonces, la lengua vehicular debe ser el inglés. 
Sí, aquí hay mucha gente de fuera y es el idioma que utilizamos. Pero es que además tenemos un entorno en el que se facilita mucho la comunicación. A todos los niveles.

Y esta internacionalización de la empresa, ¿Cómo hace que sean las relaciones con los Estados Unidos, por ejemplo?
A niveles distintos pero con los mismos objetivos. En España hay gente que tiene responsabilidad de ventas y, otra que, como yo, es responsable de un área de negocio a nivel regional, sea en Europa o a nivel mundial. En Sant Cugat hay una responsabilidad mundial de impresión de gran formato, una división que empezó como una fábrica ¡en San Diego! Luego, hace unos diez años, se trasladó a Asia y ahora ha vuelto en buena parte aquí, en Sant Cugat, donde está toda la ingeniería, marketing, marcas, y dirección de negocio. Las fábricas se han quedado en Asia.

Pues en Sant Cugat se han convertido en un centro muy grande.
Creo que ha ayudado mucho la visión de ser conscientes de que somos como una empresita dentro de una gran empresa. Y ello nos lleva a mantener la competitividad y a esforzarnos al máximo. 

Y eso que empezaron con algo más modesto.
Sí, cuando empezamos aquí, en Sant Cugat hacíamos plotters de plumilla para ingeniería y arquitectura. Ya ve que las cosas han cambiado mucho. Y en muy poco tiempo.

Y hablando de Asia, ¿Son sólo los factores económicos los que provocan que una empresa se quede o se vaya a un país?
Bien, por un lado, creo que cuando todo el tema de la deslocalización empezó, las ayudas fiscales fueron fundamentales. Una vez tienes un centro hecho, con sus inversiones y sus activos de los cuales quieres seguir sacando beneficio, y estos activos son gente, son personas, resulta todo mucho más difícil. Pero aquí hemos tenido la suerte de tener direcciones ejecutivas que han sabido reinventarse.

Supongo que el secreto también está en anticiparse a los cambios.
Exacto. Hay que actuar con antelación, prepararse para el futuro. Nosotros, por ejemplo,  competimos con otros centros de la misma empresa y el tema de la flexibilidad laboral es la mayor desventaja que se pueda tener aquí. Pero a pesar de ello, creo que hemos hecho un buen trabajo, hemos consolidado todos los centros, hemos adquirido varias empresas en artes gráficas, y nos hemos ocupado de la formación, que es algo esencial. 

¿Qué tal va la crisis?
La hemos notado, claro, como en todos los sectores, y a distintos niveles, aunque al final si el consumidor compra menos es lo que acaba teniendo más importancia. Ahora vemos un repunte en Estados Unidos y Asia, y quizá Europa es la región que vemos aún con una recuperación más lenta, pero aún así, hemos hecho una inversión importante para los impresores, de 100 mil euros a más de un millón.

Un logro que se suma a una trayectoria ya de por si considerable. 
Hemos organizado el negocio utilizando los activos que la empresa ya tenía para montar, en este último año, soluciones que ayuden a las empresas a optimizar procesos documentales. Y no sólo eso, también hemos ayudado a las empresas a ahorrar dinero no sólo en temas de impresión sino en creación y gestión de contenidos.

Así que han desarrollado más programas.
Hemos adquirido una empresa de software que se llamaba Extreme que desarrolló una estructura de documento inteligente que permite desarrollar múltiples funciones. Es una aplicación para herramientas de venta que permiten generar millones de documentos, conectados a muchas bases de datos y de forma muy eficiente. Pero habrá otras muchas cosas.