Socio Fundador de Active Venture Partners

Ricard Söderberg

Socios activos

“Hay que favorecer el espíritu emprendedor”

Ricard Söderberg asegura que el periodo de inversión siguen siendo unos 5 años, aunque puede variar. Lo que sí es cierto es que no es para siempre.

Martes, 19 de Enero de 2010
Para aquellos que desconozcan el mundo de la inversión, la imagen que se proyecta de este sector, acostumbra a ser distante, frío. Estudiar aquello que puede resultar rentable, invertir llegado el momento, recoger las ganancias a su debido tiempo y largarse. Pero hay empresas que quieren involucrarse más en este proceso, participando de forma más activa.
“Lo más importante en este país es facilitar el negocio, el espíritu emprendedor. Creo que si todo el tiempo y el dinero se invirtieran en crecimiento, se notaría bastante en la cifra del PIB de nuestro país”

“No ha habido empresas que se hayan aprovechado de la crisis, Pero si es cierto que un  cambio estructural o la apuesta por un nuevo modelo de negocio, puede llegar a tener éxito en tiempos de crisis”

“Lo más importante en este país es facilitar el negocio, el espíritu emprendedor. Creo que si todo el tiempo y el dinero se invirtieran en crecimiento, se notaría bastante en la cifra del PIB de nuestro país”

“Podemos apostar por la tecnología. Si miramos las listas de las mejores empresas europeas tecnológicas, veremos que entre el 5% y el 10% de las más punteras son españolas, algo que no ocurría hace 10 años”
Empecemos por el principio. ¿Qué es Active Venture Partners?
Digamos que es un fondo de capital riesgo que invierte en empresas tecnológicas. Eso de active proviene de nuestra actitud inicial, la de considerarnos socios activos. Lo que había cuando empezamos eran fondos públicos o universitarios, que son más pasivos, y que sólo ofrecen apoyo financiero. Nosotros no. Ofrecemos algo más activo, no dentro del día a día de la empresa, sino en el consejo, con contactos, experiencia, estrategia…

¿Diría que el concepto de capital riesgo ha cambiado, pues en estos últimos años?
Bien, creo que a nivel internacional, es importante diferenciar entre private equity y venture capital, pero en España se traduce en un solo concepto: capital riesgo. El private equity sí que ha cambiado, porque son operaciones apalancadas que adquieren la mayoría o la totalidad de una empresa que ya existe. Pero nosotros, en venture capital, invertimos en empresas que están en fase de arranque, de hasta los 5 años de edad, y que tienen un alto potencial de crecimiento, mediante la ampliación de capital. 

¿Y en España, esto es distinto?
Claro, el venture capital es un área nueva en España, porque hace 10 años no había ningún fondo de estas características. Aquí lo interesante es que no ha se ha visto afectado por la coyuntura, pues el venture capital se beneficia más a través de cambios estructurales, que no de los coyunturales de la trayectoria de una empresa.

Parece algo más lógico a la hora de calibrar su estado.

Sí, porque si la coyuntura va mal, puedes encontrar alguna tecnología o plataforma que te permita ahorrar costes y dejar de hacer algo de una manera y hacerlo de otra. Y en ésta última instancia puede existir un crecimiento.

Así, pues, si no lo he entendido mal, vosotros invertís en conceptos, en proyectos reales, que podrán salir bien o mal, pero son tangibles.
Exacto, en private equity se invierte en empresas consolidadas, buscando un rendimiento. En esas empresas, por ejemplo, que crecen un 10%, puedes doblar el rendimiento al 20%. Pero pocas veces tendrás una empresa que lleva a concurso la liquidación. Mientras que, en venture capital, de diez empresas sólo habrá una que te devolverá todo el fondo.

Vosotros nacéis en el 2002, justo cuando aún se vivían las secuelas de la burbuja tecnológica.
Sí, la burbuja explotó a inicios de 2000. Nosotros empezamos un par de años después pero entonces no había tanta cultura de capital riesgo en nuevas empresas como ahora, por lo que el flujo de proyectos era muy escaso. Ahora hay mucha más, porque la gente reconoce más la figura de capital risk como una fuente de financiación, y las nuevas empresas recurren directamente a los hombres con capital.

No sé si existe la idea de que la función que se realiza en este campo es la de actuar en una empresa sin ocupar un espacio, recuperar el dinero invertido y desaparecer. ¿Sigue siendo así?

Bien, el periodo de inversión siguen siendo unos 5 años, sí, aunque puede variar. Lo que sí es cierto es que no es para siempre. Puede haber excepciones, por supuesto, como algún banco que tiene un fondo y que no tiene un plazo definido para salirse; o un patrimonio propio que monta un fondo de capital riesgo para hacer sus inversiones a largo plazo y hacer sus apuestas, sin tener tampoco un tiempo definido, porque no depende de otros inversores. Pero lo normal, si, son 5 años.

Desde hace un par de años, explotó otra burbuja, la inmobiliaria.

Sí, pero vaya, si estás regulado por la CNMV, no puedes invertir en inmobiliarias. En promotoras sí, pero no en tocho. La CNMV regula el sector de capital riesgo para invertir en empresas. Y, como hay una serie de ventajas fiscales, no es un vehículo para invertir en tochos.

Aún así, la crisis también os habrá afectado.

Sí, por supuesto. Ha habido algunos fracasos de participadas, pero no han tenido que ver con la coyuntura, ha sido por mala gestión. Y eso que, como le he dicho, nos metemos en el consejo, y nos dividimos las participadas entre nosotros. A veces ha salido bien, como algunas que han doblado o triplicado la facturación de este año pasado sobre el 2008.

¿Cree que ha habido empresas que se han aprovechado de la crisis?
No, yo no diría tanto. Pero sí que por un cambio estructural o por un nuevo modelo de negocio, puedes llegar a tener éxito incluso en malas épocas. Creo que lo mejor hubiera sido que no se hubiera producido esta coyuntura, porque, entre otras cosas, el nivel macroeconómico en España es uno de los peores en Europa, con mucho desempleo y un problema grave en el tema inmobiliario. Y esto supondrá un gran lastre para la recuperación.

¿Y cuáles cree que deberían ser las medidas a tomar?
Mire, yo creo que lo más importante es facilitar el negocio, el espíritu emprendedor. Creo que el tiempo y el dinero que se dedica a los servicios públicos, sea Hacienda, los Registros, los Notarios, la administración pública en general, es infinitamente superior a la que existe en países anglosajones o escandinavos. Si todo este tiempo y dinero se invirtiera en crecimiento, se notaría bastante en la cifra del PIB de nuestro país.

Imaginemos que hacemos borrón y cuenta nueva. ¿Hacia dónde enfocaría la economía de España? Hacía la recuperación de la industria o dedicarnos al desarrollo de I+D?
Yo apuntaría por el sector servicio y por la investigación y las nuevas creaciones punteras. Porque en el industrial es muy difícil ahora competir con China, India, o Europa del Este.

Vosotros, de hecho, invertís en nuevas tecnologías.
Creo que en España hay muy buenas universidades y escuelas de negocios… aunque no sucede lo mismo con la educación en general. Y si miramos el sector tecnológico y las listas de las mejores empresas europeas tecnológicas, veremos que entre el 5% y el 10% de las más punteras son españolas, algo que no ocurría hace 10 años. Sobre todo en Barcelona donde se está invirtiendo mucho, como en centros como el 22@.

¿Y no puede suceder que se produzca un efecto embudo?
No, creo que no. Tenemos entre tres y cuatro proyectos que nos llegan al año, que analizamos, y esto sin contar las competiciones a las que vamos. Tenemos nuestro proceso de análisis y de selección para llegar a las dos o tres inversiones al año, que es el objetivo que nos marcamos.

¿Vuestro volumen de inversión está centrado en patrimonios familiares?
Sí, de hecho, el promotor e inversor de nuestro primer fondo, que es Molins Capital Inversión, es Joaquin Molins Gil. Pero también se han incorporado ocho inversores más, de España y Alemania. Y sí, vienen de familias inversoras.

¿Hacia dónde visualizáis el camino a recorrer en los próximos años?
Molins Capital Inversión ha sido el primer fondo. Normalmente, se invierte durante 5 años, y después se desinvierte durante 5 años más, y luego se devuelve el capital. Ahora estamos creando un segundo fondo, en el que, mientras vamos desinvirtiendo el primer fondo, invertimos en el segundo. Este es el proceso normal de cualquier actividad de capital riesgo, de cómo se hace un seguimiento del negocio.

¿Y no entran en este mundo las variantes tecnológicas que han irrumpido recientemente? Inversión directa en compañías de media, de realidad virtual, 3D, alta definición…
Estamos muy centrados en empresas de Internet, que abarcan software (tanto de seguridad como de empresas), telecomunicación (tanto fijo como inalámbrico, o voz sobre IP), y también, otra vertiente que es la tecnología verde, como es la gestión de la tecnología dentro de un inmueble. Todo lo que sean nuevas tecnologías nos interesa, claro. Pero hay que estudiarlo. De todos los proyectos que nos llegan, a veces puedes ver una combinación interesante entre varias ideas, y entonces hay que encontrar el equipo para desarrollarla.