CEO de Mr. Wonderful

Patricia Cabal

Mensajes positivos

“No externalizamos. Cuando se nos conoce, se entiende el porqué”


Mr. Wonderful comenzará el nuevo año con una plantilla de 120 personas

Lunes, 04 de Diciembre de 2017
Desde hace seis años, Mr. Wonderful se ha encargado de redefinir el concepto de los objetos cotidianos. Lo han hecho en base a un diseño muy cuidado, mensajes que transmiten emociones y mucha fe en el proyecto, además de trabajo duro. De algo tan hipermaduro como una taza o una agenda, nuestra entrevistada de hoy, su hermana y su cuñado han logrado levantar una compañía que emplea a 120 personas. Y sin externalizar nada.

"Nuestro proyecto no ha sido creado para facturar millones y millones, sino para dar a conocer nuestra filosofía y demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera incluso en ámbitos muy maduros, como el comercial"
 
"Tenemos una estructura logística muy buena que nos permite tener una reposición en un plazo de 48 horas, teniendo los almacenes aquí"
 
"Nuestro crecimiento ha llegado a ser bastante bestia año tras año, pero en este último año, a pesar de crecer, lo hemos hecho con menor intensidad porque nos hemos centrado en crear estructura"
 
"Nuestro primer mensaje: “hoy es un buen día para sonreír” es el mejor. Nos representa mucho. Pretendemos crear un sitio donde la gente vaya a trabajar con una sonrisa en la cara"
Así que usted es la directora ejecutiva de un proyecto que inventaron su hermana y su cuñado y que se convirtió en un próspero negocio.
En origen, la idea era algo distinta a lo que hoy día somos. Comenzaron como un estudio de diseño, dedicado a preparar invitaciones personalizadas de boda, en las que se reflejaban las emociones de los novios. Tuvieron tanta demanda que pronto tuvieron que estandarizar. De ahí pasamos a la idea de añadir valor a cualquier producto del día a día, a partir del diseño y de fabricar unidades de cada producto, que se vendían por la tienda online. Creo que hemos estado al tanto de los inputs que nos fueron llegando a lo largo del camino y que les supimos sacar provecho.
 
Su hermana y su cuñado son diseñadores y creativos.
Puros y duros. Yo venía de trabajar en una multinacional. Tenía experiencia en la negociación en otros mercados y sabía que cada país es un mundo. Pero para crear nuevos productos y entrar en nuevos mercados se necesita incorporar a un equipo mayor equipo. En el último año hemos requerido de una estructura interna de creatividad, comunicación y ventas. Porque al principio hacemos pruebas de manera autofinanciada, pero cuando vemos que el proyecto avanza, consolidamos una estructura para dar soporte al negocio. 
 
Integrando mensajes positivos en tazas y otros utensilios, han logrado crear un pequeño imperio.
Siempre tratamos de innovar en todos los frentes. Uno no puede estar ofreciendo al público siempre lo mismo. Por tanto, le ponemos creatividad tanto a los mensajes como al soporte. Indagamos en todo tipo de campos y vemos cómo podemos mejorar o darle la vuelta a cosas que existen. Tratamos de innovar tanto en el apartado creativo (producto, diseño y mensaje) como en los procesos que seguimos y los mercados a los que nos dirigimos. 

Cuando termine este año, su catálogo constará de 5.000 referencias.
Cada referencia es un producto distinto, con su mensaje, su diseño y su idioma. Trabajamos por temáticas, según el tipo de mensaje. Una de los más conocidas es la que tiene que ver con lo motivacional, con el “tú puedes”, que refleja bastante nuestro espíritu. 
 
¿Y siempre trabajaron en diversas lenguas simultáneas?
Al principio lo hacíamos todo en castellano. Comenzamos con las tazas, que fueron nuestro primer soporte. Recuerdo que comprábamos sólo 10 unidades para cada modelo y que sólo teníamos 5 modelos. Cuando las vendíamos, comprábamos otras 20 unidades y siempre hacíamos pruebas. Poco a poco introducimos el catalán y más adelante comenzamos a internacionalizar el idioma. Primero el inglés, luego el portugués, el francés y el italiano. Nuestros mensajes son frescos, cercanos y tienen que ver con la familia, los amigos y la pareja. Y hay que traducirlos al idioma cotidiano de la gente. Si eres portugués, no es lo mismo expresar sentimientos en tu idioma que en inglés.
 
¿Su modelo de expansión requiere de socios en mercados exteriores?
Se nos han ofrecido. Pero para nosotros es muy importante saber dónde se va a vender nuestro producto y qué posicionamiento va a tener. Y esto es algo que no todo el mundo entiende. En los seis años que llevamos funcionando hemos crecido mucho, pero tenemos el punto justo de ambición. Nuestro proyecto no ha sido creado para facturar millones y millones, sino para dar a conocer nuestra filosofía y demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera incluso en ámbitos muy maduros, como el comercial. Lo normal sería ir a un país, buscar un distribuidor y que te coloquen todo el producto. Pero para nosotros esta no es la mejor manera de vender. Si lo que queremos es estar en un sitio, vamos directamente a ver a sus responsables, les contamos cuál es nuestro proyecto y como todo lo que hacemos tiene credibilidad, finalmente lo vamos logrando.
 
Y, puestos a elegir, ustedes evitan estar en las tiendas de souvenir y prefieren estar en las de gama medio-alta…
Así es. En Francia, por ejemplo, estamos en las Galerías Lafayette y en la FNAC. Cuesta un poco entrar en ellas, porque suelen querer productos en exclusividad, pero a la que lo consigues, tu producto pasa a estar bien posicionado y ya vas cogiendo volumen.
 
Y eso implica comprometerse con grandes volúmenes. 
Esta es nuestra apuesta. Normalmente vamos con un catálogo limitado, específico para cada situación, explicando el porqué de cada propuesta en base a análisis que nos dan seguridad de que la cosa funcionará. Ellos te dan la oportunidad de probar -de inicio no suelen ser grandes volúmenes- y si funciona, vamos reponiendo. Tenemos una estructura logística muy buena que nos permite tener una reposición en un plazo de 48 horas, teniendo los almacenes aquí.
 
Aparte de las tazas, que son su producto clásico, ¿qué otros soportes han integrado a su catálogo?
Trabajamos en 13 familias distintas de productos. En esta época del año estamos ofreciendo muchas referencias de hogar, desde relojes de pared, velas, delantales de cocina, porta-documentos para la oficina… También están teniendo éxito las agendas, calendarios y todo lo que tiene que ver con el nuevo año. En papelería tenemos una gama amplia. Estamos trabajando en nuevas gamas de tazas. Donde antes teníamos una taza blanca, con un mensaje, ahora estamos desarrollando nuevas formas con diferentes colores.  
 
Al igual que Twitter tenía 144 caracteres, ¿ustedes limitan el tamaño de los mensajes que aplican? 
Hemos de acotarlos un poco, sólo para que los textos no sean tan largos que tengas que darle la vuelta a la taza para leerlos. En cada soporte con el que trabajamos adaptamos los mensajes y luego los traducimos a diversos idiomas. A veces el castellano queda corto y el italiano super-largo. Pero nada más.
 
¿Priman los proveedores locales o trabajan con gente de todo el mundo?
De inicio nuestra producción era totalmente española, pero la diversificación y el aumento de volumen hizo que tuviéramos que buscar proveedores de fuera. No todos podían seguirnos. Así que actualmente tenemos a gente de todas partes.
 
A nivel de cifras, ¿cómo les va?
Nuestro crecimiento ha llegado a ser bastante bestia año tras año, pero en este último año, a pesar de crecer, lo hemos hecho con menor intensidad porque nos hemos centrado en crear estructura. Tenemos un proyecto internacional potente para el año que viene y necesitamos contar con una buena base, lo cual ha requerido parar un poco, repensarnos y reforzar departamentos. Comenzaremos el 2018 con 120 personas, sólo aquí en el estudio. Ahora ya podemos salir fuera.
 
¿Externalizan servicios o es algo que les cuesta?
No. Es complicado. Cuando se nos conoce, se entiende el porqué. Somos híper-detallistas y hacer las cosas como las hacemos de manera externalizada tiene unos costes muy altos. De momento, seguiremos creando estructura.
 
De todos los mensajes que han salido de la creatividad de su estudio, ¿con cuál se queda?
Tengo un montón. En mi casa hay todas las tazas de desayuno que quieras y más. Pero creo que nuestro primer mensaje: “hoy es un buen día para sonreír” es el mejor. Nos representa mucho. Pretendemos crear un sitio donde la gente vaya a trabajar con una sonrisa en la cara. Y creo que estamos en esa línea.