Autor del libro Influencers: Todo lo que necesitas saber sobre influencia digital

Carlos Rebate

Influencia digital

“Con un público de 2.000 personas basta para asegurar tu estilo de vida”


El libro de Carlos Rebate desvela los secretos de 21 personas realmente influyentes.

Lunes, 16 de Octubre de 2017
El pasado 25 de septiembre se presentaba “Influencers: todo lo que necesitas saber sobre influencia digital”, un libro que desvela las claves para lograr el éxito en el emprendimiento online. Hoy tenemos ocasión de entrevistar a Carlos Rebate, su autor, un ensayista y conferenciante de referencia indudable.
“Soy curioso y tengo la suerte de haber encontrado a personas fantásticas. La curiosidad es un motor incombustible”
 
“Con independencia de la edad, ser influyente digital te ayudará en cualquier ámbito profesional”
 
“La influencia digital puede ser una componente básica de cualquier modelo de negocio, ya sea por cuenta propia o por cuenta ajena”
 
“El libro puede ser muy interesante para esos colectivos de mayores, a quienes les suele faltar capacitación digital, o a quienes no les han enseñado a utilizar los canales digitales como una componente del modelo de negocio”
 
“Tradicionalmente la influencia se ha vinculado al mundo de la moda, los videojuegos y el estilo de vida, que es lo que aparece más a menudo en los medios de comunicación. Pero en el libro hablamos de “business influencers” y de “micro influencers”, que son personas que influyen en un colectivo profesional en unos órdenes de magnitud más pequeños”
 
“Kevin Kelly dijo que si alguien es capaz de aportar un valor alucinante a 1.000 personas, será capaz de sostener su estilo de vida, ofreciéndoles servicios y. 1.000 personas dispuestas a pagar 80 ó 100 euros al año por lo que tú haces significa un salario de 80.000 o 100.000 euros al año”
¿Cómo se ve más a usted mismo: como un académico dedicado a la empresa o como un ejecutivo de empresa metido a enseñar?
Mi papel es un poco híbrido. Me encuentro en el mundo empresarial y me considero un emprendedor. Pero también tengo una vertiente académica: doy clases, he estudiado mucho y pienso seguir haciéndolo porque este es un mundo que me encanta. El libro “Influencers” es una investigación: su propósito era el de conocer el ámbito del emprendimiento digital a partir de entrevistas a las personas más interesantes que he podido juntar. Pero a su vez, yo he ejercido en el libro como emprendedor digital.
 
Bueno, dígame: ¿cualquiera puede ser “influencer” digital, a pesar de su edad?
Absolutamente. Ya hablemos de recursos humanos, empleo, comunicación o liderazgo, en el libro queda demostrado que es posible serlo. En el apartado dedicado al empleo, por ejemplo, hemos entrevistado a Margarita Álvarez, que es directora de Comunicación de ADECCO. Ella nos cuenta que ser influyente digitalmente puede ser muy útil para una persona joven, que está empezando, pero que ya tiene un blog con una audiencia determinada. Eso, a un empleador que rastrea la red buscando personalidades atractivas y con liderazgo, le da una idea del carisma y la capacidad del candidato. Eso hace atractiva a una persona, aunque tenga 20 años. 
 
¿Y con mayor edad?
Está el perfil del directivo que ronda los 40 años y que cuenta con 20 de experiencia profesional y una carrera académica que pueda poner al servicio de otras personas, como es mi caso. Y también está el perfil de las personas que se encuentran en una tercera o cuarta carrera profesional. Ponga usted el apelativo “sénior” donde quiera: en los 45, los 55 o los 65 años, pero cuando uno llega a un momento de su vida en el que quiere cambiar y centrarse en una parcela del conocimiento que le guste y le apasione, y que puede congregar a una audiencia por pequeña que sea, puede ser muy interesante convertirse en un “influencer”. Sobre todo, para esos colectivos de mayores, a quienes les suele faltar capacitación digital, o a quienes no les han enseñado a utilizar los canales digitales como una componente del modelo de negocio, el libro les puede resultar muy interesante.
 
Se habla de fenómenos como el “interim management”, o la previsión de que un gran número de ejecutivos de 50 años o más sigan trabajando en 2020 porque no tienen pensión suficiente como para retirarse. ¿Ser “influencer” puede ayudar a superar esas incertidumbres?
Del todo. En el libro hablamos con Raquel Roca, la autora de “Knowmads: los trabajadores del futuro”, que nos habla del incremento de una población profesional “nómada”, que trabaja por proyectos, típicamente de consultoría, que ya no tienen función directiva continua en una empresa, sino que tienen un conocimiento muy profundo sobre algo y que son capaces de ponerlo en el mercado. Para lograr el éxito en eso no te queda otra que tener un networking rico y complementado con la capacidad de llegar digitalmente a otros públicos de interés, para que sepan que existes y que puedes aportarles valor. Hay que exhibir el talento, en definitiva, y ser “influencer” es una forma de hacerlo. 

El crecimiento en el número los “influencers” tendrá relación con el crecimiento en el número de personas dispuestas a ser influenciadas. ¿Existe alguna ratio entre unos y otros?
No exactamente. Al final todos influimos y somos influidos por personas. Es un ejercicio bidireccional. Tradicionalmente la influencia se ha vinculado mucho al mundo de la moda, los videojuegos y el estilo de vida, que es lo que aparece más a menudo en los medios de comunicación. Pero en el libro hablamos de otro tipo de influencias: los “business influencers” y los “micro influencers”, que son personas que influyen en un colectivo profesional, o de nicho, en particular y que se mueven en unos órdenes de magnitud más pequeños. 
 
En la moda, los videojuegos y el estilo de vida necesitas un gran volumen de seguidores para poder vivir.
Efectivamente, pero en segmentos de negocio más específicos (en lo que llamamos una “profesión con dos apellidos”), con un público de 2.000 a 4.000 personas tienes más que suficiente.

No hace mucho un teórico dijo que no se conocían todavía el 80% de las denominaciones de las profesiones que existirán en 2030. ¿Estamos descubriendo aquello a lo que se dedicará una gran parte de la población en el día de mañana?
Ser “influencer” digital no es tanto una profesión sino una competencia profesional, que personalmente considero que es básica. Hasta ahora, tener una presencia consistente, reputada y sólida en los canales digitales no ha sido importante, y por eso muchos directivos no lo han hecho. Pero a partir de ahora uno tiene que esforzarse para explicar quién es y qué propuesta de valor puede hacer, ya sea trabajando por cuenta propia como por cuenta ajena. Es algo que forma parte de la gestión de la carrera profesional de uno mismo. Es importante que la imagen profesional de alguien trascienda las paredes de la organización para la que trabaja y llegue al resto del sector.
 
En su libro usted repite que es vital que la persona tenga algo que le ilusione si quiere comenzar a ser influyente en ello.
Verá, yo considero este libro como una pieza dentro de un discurso más amplio, que es que todo el mundo cuenta con una “empresa secreta” que le dé sentido a su vida. Tengo escrito otro libro llamado “La empresa secreta”, otro sobre la transformación de la imaginación y otros dos sobre el sentido de la vida. Para mí esto es una herramienta al servicio de tus sueños. Si tienes algo que te apasiona, seguro que habrá otras 1.500 personas en el mundo a las que les apasionará también. Y si eres capaz de conectar con ellas y aportarles un valor en algo que consideren útil, a lo mejor podrás sostener tu estilo de vida y hacer real tu sueño.
 
¿“Influencers” es un libro de autoayuda?
Podría ser. Pero es un libro más bien técnico, que trata una temática que hasta ahora no se ha tratado con mucho rigor, a pesar de estar en alza. Al “Influencer” se le ve como un tipo que busca monetizar su influencia y se le vincula a lo que decíamos antes: moda, videojuegos, etc. Yo he querido poner un poco de rigor al asunto y explicar cuál es el camino a seguir. Es un libro práctico y que ayuda. Si alguien está pensando en emprender digitalmente, y pretende vender algo que sabe hacer, ya sea conocimiento o servicios, “Influencers” le puede servir para descubrir a otras personas que ya lo han hecho y elementos que le pueden ayudar por el camino. 
 
Cuando uno se considera “influencer”, ¿no cree que puede temer que haya otros que sepan más que él?
Uno nunca debe tener miedo de que haya personas que sepan más que él. Antes al contrario, debe identificar a esas personas para poder aprender de ellos, conectar con ellos, aportarles valor y recibirlo de ellos. Hay público para todo. Y tampoco hace falta ser el mayor experto. El libro comienza con una pregunta que le formulo a Kevin Kelly, uno de los fundadores de la prestigiosa revista americana Wired, que escribió un artículo llamado “los 1.000 fans verdaderos”. Su tesis era que si una persona era capaz de aportar un valor alucinante a 1.000 personas, de modo que se conviertan en fans verdaderos, será capaz de sostener su estilo de vida, ofreciéndoles servicios, productos o lo que sea. 1.000 personas dispuestas a pagar 80 o 100 euros al año por lo que tú haces significa un salario de 80.000 o 100.000 euros al año. Se trata de encontrar y generar una comunidad suficiente.
 
Así de simple y así de complicado. 
Pero es que a veces la comunidad suficiente puede ser de 200 personas. O de 50, según el caso. En todo caso, el modelo de negocio es más asequible de lo que pensábamos.
 
Otra palabra que aparece mucho en su libro es “honestidad”.
Sí. Yo soy muy de números y conexiones. El libro tiene 21 entrevistas y comienza por el principio y termina por el final. Y para mí, el principio es que la influencia es una consecuencia de la confianza y ésta es una consecuencia de la integridad. Así que hay que buscar un modelo de influencia sostenible, que tenga su base en la integridad. Cualquier influencia que no sea así es nociva. Así pues, la primera cuestión es “olvídate de ganar dinero y de querer ser un ‘influencer’, cambia las preguntas, estructura tus motivaciones y la finalidad que persigues… la influencia será un medio, no un fin. Como el dinero”.
 
Termino el libro con una entrevista a Ana Sáenz de Miera, directora general de Ashoka, una de las organizaciones del tercer sector más importantes del mundo, y lo que digo allí es que si logras ser influyente, no te olvides de que debes provocar un cambio positivo en el mundo. 

Finalmente, ¿usted se considera un “influencer” de “influencers”?
No, yo soy más bien un curioso. En el libro digo que vivimos en un mundo muy generoso, porque el 70% de las personas a las que he entrevistado no las conocía anteriormente. Me sorprendió la generosidad de todos ellos a la hora de responder a las preguntas de un desconocido de manera tan abierta. Cuando presenté el libro en la Casa del Libro enumeré las personas a las que había contactado: eran 29, de las cuales respondieron 21. Esto es un 72% de éxito. Creo que es genial, porque son las personas más interesantes que logré identificar. Soy curioso y tengo la suerte de haber encontrado a personas fantásticas. La curiosidad es un motor incombustible.
 
Muchísimas gracias, entonces. ¡Quedamos a la espera de su siguiente libro!