Chairman and Co-founder de 'Intelligent Community Forum'

John G. Jung

Ciudades ejemplares

“Muchas ciudades del mundo querrían tener los problemas de Barcelona”


Segunda parte de la entrevista al presidente del Intelligent Commumity Forum, una de las personalidades más relevantes del mundo en materia de planeamiento urbano digital.

Miércoles, 22 de Marzo de 2017
II PARTE

Hoy ofrecemos la continuación de la entrevista a John G. Jung, presidente del Intelligent Community Forum de la que presentamos la primera parte en el número anterior. El entrevistado nos estaba explicando diversos casos de excelencia de todo el mundo en los que las ciudades se habían convertido en comunidades inteligentes. El caso de Taiwan era el que estaba a punto de concretarnos.

II Parte de la entrevista a partir del 14'01"

“Antes del año 2000 Taipéi se convirtió en la ciudad más conectada a la red inalámbrica del mundo. Se la reconoce como una de las ciudades más preparadas”
 
“La ciudad agrícola de Mitchell, en Dakota del Sur, se tecnificó tanto que dejaron de necesitar a obreros y se despobló. Pero supieron aprovechar esa tecnología para nuevas oportunidades y vuelve a crecer”
 
“En Stratford, Ontario, crearon una industria a partir de la actividad teatral, aprovechando que su nombre es el de la ciudad de Shakespeare”
 
“En Toronto no celebramos los Juegos Olímpicos, pero desarrollamos una estrategia para crear un barrio marítimo inteligente, que ha traído prosperidad a la ciudad”
 
“Ustedes deben mantener el turismo como estrategia. Es una industria muy interesante desde todos los puntos de vista”
(Sigue de la semana pasada)
 
Nos explicaba el caso de ciudades modélicas en Europa. ¿Y en otros continentes, como por ejemplo Asia?
Tenemos la ciudad de Taipei (capital de Taiwan). En los años noventa, sufría una crisis importante en sus redes de transporte. Las políticas públicas hasta ese momento se habían basado en la restricción de la circulación y en la obligación de tener un certificado para llevarlos, pero eso no arreglaba nada ya que la gente se compraba motos “scooter” y orillaba los controles. Un día, el alcalde desarrolló una estrategia para mejorar el transporte y otra para crear una buena red de comunicaciones de banda ancha, con 4.500 puntos repetidores de red inalámbrica (“Wi-fi”). Antes del año 2000 Taipéi se convirtió en la ciudad más conectada a la red inalámbrica del mundo. Así que desde entonces se la reconoce como una de las ciudades más preparadas en ese sentido.
 
Unos pioneros.
No sólo eso. También pusieron en marcha el primer sistema de gestión electrónica del transporte público, las transacciones en las tiendas y, particularmente, de las personas. Los niños pequeños llevan una tarjeta con un chip que avisa a sus mamás cuando llegan a la escuela, para que se sientan tranquilas. Utilizan la tecnología para muchos aspectos de sus vidas, ya lo ve.
 
¿Algún caso destacable en los EEUU?
Podemos tomar el de Mitchell, en Dakota del Sur, una pequeña ciudad (15.000 hab.) en el medio de la nada, de la que pocos han oído hablar y, quizás, famosa en mi país por su “Palacio del Maíz”. Lo interesante de esta comunidad es que su modus vivendi era la agricultura. Eran granjeros, invirtieron mucho en tecnología para sus explotaciones y, de golpe, dejaron de necesitar mano de obra. Así que los más jóvenes se tuvieron que marchar a otros lugares buscando empleo. Dejó de ser una ciudad próspera. Pero pusieron en marcha una nueva estrategia: crear oportunidades aprovechando su portentosa banda ancha y las conexiones inalámbricas. Atrajeron a nuevas compañías y a estudiantes de ingeniería. Se convirtieron en un “hub” educativo y hoy en día es una comunidad pujante otra vez. Ya ve que hay casos de éxito en todas partes. Nosotros hemos identificado unos 160 en total.
 
No son pocos.
También los hay en ciudades grandes, como Chongqing (China), Nueva York, Singapur… En Toronto tuvimos el desafío de redefinir el barrio marítimo, al igual que tuvo que hacerlo Barcelona antes de los Juegos Olímpicos. Nosotros perdimos la oportunidad de celebrar unos Juegos, pero yo conocía a la gente que se ocupaba de ese barrio y les invité a asistir a alguna de nuestras conferencias. Allí conocieron los casos de ciudades que lograron transformarse mediante una buena estrategia de desarrollo de la banda ancha. Las autoridades decidieron que el barrio marítimo de Toronto fuera inteligente. En el plazo de diez años habían creado un departamento especializado. Hoy en día tienen incluso una compañía, MetroConnect, que genera recursos “open source” para todo el mundo, así como escuelas y negocios de alta tecnología y han sido capaces de atraer negocios, una universidad, estudiantes y nuevos vecinos. Recientemente acogieron, además, los Juegos Panamericanos.
 
Fue algo así como el principio de lo que hizo Barcelona. ¿Algún otro caso americano de ciudad pequeña?
El de Stratford, en Ontario, con 30.000 habitantes. Al oeste de Toronto. También dedicados a la agricultura, tradicionalmente, y al mantenimiento de los trenes, porque allí había un gran nodo ferroviario. Pero el tren se marchó. Y lo que hicieron fue aprovechar el nombre de su ciudad para desarrollarse alrededor del teatro.
 
Espere, Stratford en Inglaterra era la ciudad natal de William Shakespeare.
Eso es. Crearon un gran festival teatral y una serie de proyectos a su alrededor. Aunque aquello no era suficiente, porque era una actividad muy estacional. Y querían hacer cosas durante todo el año. El alcalde acudió a una de nuestras conferencias y oyó el caso de las ciudades de nuestra red. Se dijo a sí mismo que quería hacer algo por el estilo y comenzó a coordinar a los vecinos para crear un entorno de trabajo colaborativo que aprovechara la tecnología a partir de sus fortalezas. Crearon un hospital, negocios, industria para el teatro, compañías mediáticas y una universidad especializada en la comedia. Al final lograron generar negocio para todo el año.
 
Le diré algo sobre Barcelona, y es que he desistido de visitar las Ramblas. Los turistas las han invadido. ¿Es este el precio que hay que pagar por vivir en una ciudad próspera?
Le diré algo. Hay muchas ciudades en el mundo a las que les encantaría tener el problema que tienen ustedes. El turismo es un beneficio para una ciudad. El turismo puede ser tan importante como la mejor de las empresas y una de las mejores actividades posibles. Atrae a visitantes, y éstos a restaurantes, hoteles, tiendas, entretenimiento… Son cosas que ustedes tienen y que otros añoran, y deberían generar estrategias para mantenerlas.

VOLVER A LA I PARTE DE LA ENTREVISTA