Socio fundador y CEO de Captio

Joel Vicient

“Papeleo app-licado”

“Poner foco nos ha hecho crear la mejor solución existente en el mercado” 


La aplicación Captio, originaria de Tortosa, es líder absoluto ayudando a gestionar las notas de viaje de los empleados en movimiento.

Miércoles, 01 de Febrero de 2017
Usted, que ha tenido que viajar por trabajo, sabe lo difícil y pesado que es conservar cada ticket, crear una nota de gastos, entregárselos al supervisor de turno y esperar a cobrarlos. Imagínese que todo eso queda superado con una mera fotografía de cada recibo, que es válida ante Hacienda y que su departamento contable la recibe de forma rápida y sencilla. Eso es Captio. La mejor vacuna a un “dolor” de la oficina. Hoy hablamos con uno de sus creadores, Joel Vicient.

"En el Baix Ebre hay mucho talento. Lo que pasa es que no abundan las empresas que lo aprovechen"
 
"Nuestra estrategia es clara: enfocarnos en hacer más eficiente la aplicación para que facilite la gestión de los gastos de viaje y la movilidad"
 
"Unos inversores han ido atrayendo a otros. Actualmente contamos con el respaldo de Telefónica, Bankinter, Banc Sabadell, Kibo Ventures, THCAP y otros diversos “business angels”"
 
"Queremos ser un “player” internacional. Al fin y al cabo, el “dolor” de pasar notas de gastos, o viajar por negocios, es un “dolor” internacional. No es algo que sea específico de España"
 
"El software de Captio está homologado por la Agencia Tributaria y cuando tomas una foto, puedes eliminar el papel"
Usted, si nos lo permite, es el caso de un emprendedor de libro. Ha pasado por todas las fases: primero los estudios, luego el trabajo en multinacional y, finalmente, ha montado sus propias empresas.
De los 20 a los 25 trabajé en una multinacional. Primero como becario, luego como junior, y luego sénior, analista, etcétera. A los 26, creé mi primera empresa. Lo hice en el sur de Cataluña. Fue la semilla de lo que, a día de hoy, es Captio. Se la presentamos a distintos inversores, y participamos en Seed-Rocket, una de las primeras aceleradoras empresariales de Cataluña y de España. Fuimos parte de la segunda o tercera oleada de proyectos seleccionados por ella. Vimos claro que, si queríamos levantar capital privado, debíamos enfocarnos en un único proyecto, con lo que vendimos la empresa anterior y nos centramos en Captio al 100%. 
 
Poco a poco, unos inversores han ido atrayendo a otros. Actualmente contamos con el respaldo de Telefónica, Bankinter, Banc Sabadell, Kibo Ventures, THCAP y otros diversos “business angels”. Así ha sido el proceso.
 
Nos preguntamos si una compañía como la de ustedes es sostenible desarrollando una única aplicación. ¿No se han planteado abrir una segunda vía de negocio, o una tercera?
Supongo que hay distintas estrategias. La nuestra es clara: enfocarnos en hacer más eficiente la aplicación para que facilite la gestión de los gastos de viaje y la movilidad. Ahora mismo, puedes hacerle una foto a tu ticket de viaje y eliminarlo enseguida, porque los datos ya están introducidos y tu supervisor los recibe de inmediato. Esto es lo que llamamos el “travel & expense management” y es en lo que nos hemos querido enfocar. Estar enfocados nos permite dedicar todo nuestro I+D a ser líderes en España. Y eso, además de atraer a los inversores que le mencionaba antes, nos ha permitido ganar clientes como Manpower, Olympus, Mango, Cortefiel y otras más. El foco nos ha permitido crear la mejor solución existente a día de hoy en el mercado.
 
¿Y no les da miedo haber tocado techo?
Vamos añadiendo continuamente nuevas funcionalidades al servicio. Por ejemplo, estamos trabajando para mejorar la parte previa al viaje, permitiendo al usuario solicitar el desplazamiento desde la propia aplicación del móvil y también nos ocupamos del principal reto de la empresa actualmente.
 
¿Cuál es?
Pues que queremos ser un “player” internacional. Al fin y al cabo, el “dolor” de pasar notas de gastos, o viajar por negocios, es un “dolor” internacional. No es algo que sea específico de España. Nuestro reto está en replicar lo que tenemos aquí y llevarlo a Francia, Reino Unido y otros mercados. En eso estamos.
 
Pero, alguna cosa nueva tendrán en la recámara.
Nuestra tecnología permite leer del papel. Por tanto, no falta quien nos pregunta si, ya que podemos leer un ticket, también podemos leer un cheque bancario, o un albarán. La respuesta es la misma: estamos obsesionados en el foco. Nuestro I+D se dedica a los gastos de empresa en movilidad. Estamos enseñado a la máquina a detectar palabras como “alcohol” o “tabaco” en un ticket, para evitarlo. Y seguimos pensando que hay mucho que desarrollar todavía en esto del “travel & expense”. No nos planteamos perder el foco a cuatro o cinco años vista. Sé que es complicado, porque cuando aparecen grandes empresas pidiéndote “por qué no me solucionas un problema que tengo” es muy tentador responder a su demanda. Pero no: preferimos seguir teniendo el mejor producto del mercado.
 
¿Cuántas personas integran Captio? ¿Qué perfiles tienen?
Somos sesenta personas. Multiplicamos la plantilla por dos cada año. Incluso algo más. La mitad de ellas están en el equipo de desarrollo, esto es: programadores y personas que dan apoyo a los clientes. Su formación es la de ingenieros informáticos y similares. Luego tenemos un 30-40% de personas dedicadas al marketing y las ventas, que preparan los materiales, generan clientes potenciales, les visitan, etcétera. Finalmente, un 5% son servicios generales: administración, finanzas y ese tipo de actividades.
 
Si su producto tuviera que salir al mercado global, ¿con cuántos competidores directos se encontraría? ¿Hay otros Captios, en el mundo?
Sí, claro. Nuestro principal competidor, aunque no está presente en España ni en los mercados europeos, es una compañía de San Francisco. Tecnológicamente, ofrece algo muy similar a lo que hacemos nosotros: permite extraer la información del ticket a partir de una fotografía y evita tener que introducir manualmente los datos. Si me pregunta por qué no está presente aquí, mi teoría es que el marco legal de cada país es distinto, y que hay que conocerlo y adaptarse a él. 
 
Este competidor ha nacido en el mejor de los mercados: Estados Unidos, con 320 millones de habitantes, con muchos “early adopters” (personas dispuestas a adquirir una innovación), una gran penetración de los “smartphones”, etcétera, y prioriza focalizarse en su mercado antes que intentar aprovechar una oportunidad de negocio en un país extranjero. Para hacerlo, deberían adaptar su producto.
 
Póngame un ejemplo.
A la hora de tomar la foto de un ticket, ellos no podrían eliminar el papel. Porque no están homologados por la Agencia Tributaria. El software de Captio, por el contrario, está homologado y cuando tomas una foto, puedes eliminar el papel. Hay que conocer cada mercado. Cada país tiene unos requisitos y es falso que una aplicación pueda valer, tal cual, para otro país, solo con traducir el software. El proceso de internacionalización de la compañía no tiene solo que ver con el marketing y las ventas, sino también con el desarrollo mismo del producto.
 
Me hizo gracia el uso de la palabra “dolor”, para referirse al proceso de control y gestión del papeleo. 
Es que es un verdadero dolor. De aquí nace precisamente nuestra idea de negocio: no tener que invertir tanto tiempo para crear una nota de gastos. El dolor es más grande cuanto mayor sea la empresa. No es lo mismo una pequeña compañía con cinco empleados en ruta que una gran multinacional, como Olympus, con miles de empleados moviéndose permanentemente. En esas grandes empresas es necesario dejar clara una política de gastos.
 
Es lógico.
Mire, nosotros tenemos clientes que son autónomos y pequeñas empresas. Pero si un autónomo comete fraude, se lo hace a sí mismo, así que no tendrá mucho incentivo en hacerlo. En cambio, eso no es tan claro en grandes multinacionales. De ese “dolor” nace Captio.
 
También es destacable que su origen se encuentre en el Baix Ebre y que se mantengan en Tortosa.
El equipo cofundador de Captio somos de allí. El director de marketing, Dan Moser, el responsable comercial y de atención al cliente, Joaquim Segura y el responsable técnico, Lluis Claramonte, provenimos de las “Terres de l’Ebre” e hicimos una apuesta personal por retener el talento. 
Todavía me sorprendo, durante las cenas de navidad, cuando gente del equipo nos dice que “antes vivía en Sant Carles de la Ràpita y tenía que ir a trabajar Tarragona todos los días, viajando una hora y cuarto. Ahora puedo desayunar con mis hijos”. En nuestra zona hay mucho talento. Lo que pasa es que no abundan las empresas que lo aprovechen.
 
Estará de acuerdo, no obstante, en que en el Baix Ebre no es aspirante a ser un mini “Sillicon Valley” catalán…
Tampoco queremos serlo. Nos encontramos sólo a una hora y media de Barcelona. En otros países sería ridículo quejarse por vivir a una hora y media del trabajo. Hace años viví en Barcelona, en el barrio de Sants. Trabajaba en Sant Cugat y para hacer el trayecto necesitaba una hora y cuarto todos los días. Así que, en realidad, no es distancia. Madrid tampoco está tan lejos de Tortosa. Te levantas a las seis de la mañana y a las diez ya estás trabajando allí.
 
La última. Si quiere la responde, y si no quiere, no lo haga: ¿ha aparecido alguien con un gran cheque ofreciendo comprar su empresa?
Para tranquilidad de nuestro equipo, voy a ser totalmente transparente: ya han aparecido. Pero nuestra respuesta y obsesión es crear algo grande: una buena empresa, un buen lugar donde trabajar, una solución que cada vez cuente con más clientes más satisfechos y, en cambio, no nos obsesiona la salida que buscan muchos proyectos de internet, de vender tras dos años sin apenas haber creado valor. Si se acerca alguien tenemos la obligación de escuchar, porque siempre hay la posibilidad de formar parte de un proyecto más grande, ¿y por qué no? Pero tenemos un proyecto vital que queremos defender.
 
¿Personalmente, usted se ve como “business angel”?
Lo cierto es que participo como mentor en una aceleradora denominada “Conector” y que siempre estoy escuchando, en busca de proyectos que tengan características similares a las de Captio, es decir, de “Software as a Service”. Yo no puedo aportar valor a ninguna página web que venda productos o a ningún “e-commerce”, pero a una empresa de software sí. Todavía no se ha dado la ocasión, pero tiene todo el sentido.