José Luís Rodríguez

“Celicity reúne a 30.000 de los 80.000 celíacos españoles”



El proyecto de José Luis Rodríguez y sus socios será la plataforma más importante de Europa para personas intolerantes al gluten

Miércoles, 05 de Octubre de 2016
Didáctico y claro en sus explicaciones. El proyecto de José Luis Rodríguez y sus socios no promete más de lo que da. Y lo que da es mucho. Sobre todo, cuando se es celíaco, intolerante, alérgico o sensible a los alimentos que llevan gluten. Para ellos, disponer de una app en el móvil que les diga dónde poder comer con seguridad absoluta, cómo preparar una exquisita receta o relacionarse y recibir información de productos y servicios es clave. Cada vez son más los diagnosticados y Celicity les acoge prácticamente a todos. Hoy hablamos con su CEO para que nos cuente más de este proyecto nacido en 2010.

“La aplicación tiene dos ámbitos diferenciados: Por un lado, los usuarios y por el otro las empresas de la alimentación sin gluten”
 
“Al tratarse de un tema con connotación social, tuvimos bastante salida en los ámbitos periodísticos, así que nos hicieron algunas entrevistas en periódicos importantes”
 
“Ganamos nuestros 8.000 primeros usuarios y vimos que cada vez venían más. Así que invertimos para desarrollar mejor la app y definimos un modelo de negocio”
 
“En nuestra comunidad el 100% son personas que comen sin gluten. Así que ofrecemos una eficiencia y un retorno sobre la inversión publicitaria muy por encima de cualquier otro medio para este ámbito"
 
"En la celiaquía hay muchos “grises” en el ámbito de la restauración y nuestra plataforma ayuda a una persona que necesite encontrar un lugar para comer"
 
"En emprendeduría, la hoja de ruta es fácil. Pero el 90% de los que hemos puesto en marcha algún proyecto hemos avanzado como hemos podido"
Celicity es una red social y a la vez una aplicación que se convirtieron en empresa. ¿Cómo fue el proceso?
Comenzó como un proyecto de prueba, como muchas otras startups. Testamos y tanteamos lo que sucedía en el mercado mediante una app sencilla y barata que lanzamos. Durante un año vimos cómo el proyecto se iba haciendo mayor. Yo entonces me dedicaba a la consultoría de forma independiente, pero llegó un punto en que nos pareció necesario crear una empresa alrededor del mismo. Confirmamos la oportunidad de negocio que habíamos visto al principio y ya conocíamos a todos los agentes del sector para desarrollarla.
 
¿Y qué contiene esa aplicación que la hace tan interesante para las personas con celiaquía e intolerancia al gluten?
Digamos que la aplicación tiene dos ámbitos diferenciados, como si fueran las dos caras de una misma moneda. Por un lado, está el de los usuarios y por el otro está el de los agentes empresariales de la alimentación sin gluten, es decir, la cadena de valor. Aunque también hay que sumar el sector hotelero y turístico.
 
La primera app que sacamos al mercado fue la de los usuarios.
 
¿Y qué resultado logró?
El objetivo inicial no era el de ganar dinero, sino el de ver cómo era el mercado. Es ahí donde vimos que se generaba una atracción importante, de manera natural y sin invertir nada en marketing. Cierto es que, al tratarse de un tema con connotación social, teníamos bastante salida en los ámbitos periodísticos, así que nos hicieron algunas entrevistas en La Vanguardia, El País, etc. 
 
Ganamos nuestros 8.000 primeros usuarios y vimos que cada vez venían más. Así que invertimos para desarrollarla mejor y definimos un modelo de negocio.
 
Eso me interesa.
El modelo se basa en la existencia de toda una industria que anda detrás de un “target” ubicuo en el mercado, presente en la calle, pero difícilmente localizable porque nadie lleva en la frente un cartel que le identifique como que come sin gluten, ya sea celíaco, intolerante, alérgico o sensible al mismo. 
 
Como este tipo de información pertenece a los datos personales de tercer nivel, es decir, datos médicos, nunca se tienen en cuenta a la hora de hacer paneles con agencias de estudios de mercado que, sí, son capaces de facilitar datos de comportamiento de personas de ciertos grupos sociales y lugares, etc. pero que no pueden organizar paneles de personas específicamente celíacas.
 
Es decir, que las empresas que fabrican productos para celíacos tienen muy difícil, normalmente, hacer test de mercado porque no saben cómo encontrar o preguntar a su público objetivo…
Aquí es cuando nosotros vimos que estábamos empezando a generar una comunidad cada vez más grande y que las empresas iban a estar muy interesadas en entrar en contacto con ella, con mucha eficiencia.
 
Eficiencia, ¿por qué?
Si yo soy una empresa y quiero llegar a todos los celíacos de España, puedo poner un anuncio en TV y seguro que les impactaré. Pero eso es carísimo. También puedo utilizar la prensa, que es algo más económica, pero que sigue siendo cara. 
 
Si bajamos a los medios más especializados, por ejemplo: revistas sobre alimentación e intolerancia, etc. es más barato, pero el alcance es muy limitado porque la audiencia de estos medios es muy pequeña.
 
En nuestra comunidad el 100% son personas que comen sin gluten. Si no comes sin gluten no tienes ningún interés en estar en ella. Así que nuestra plataforma ofrece una eficiencia y un retorno sobre la inversión (o ROI) publicitaria muy por encima de cualquier otro soporte para este ámbito.
 
¿Cuántas personas aglutina su red, ahora mismo?
Somos 30.000 usuarios. En España hay unos 80.000 o 90.000 celíacos.
 
Así pues, son también el gran medio de comunicación especializado en este tipo de público. ¿Qué les ofrecen a estas personas? ¿Qué contenidos?
Estamos trabajando en ello, pero nuestro objetivo final es que cualquier persona que no pueda comer gluten encuentre en Celicity todas las herramientas que necesite sin tener que moverse. Esto es: recetas, información geolocalizada de restauración…
 
¿Por qué es tan importante para ustedes indicar opciones de restauración y, en cambio, no tanto de comercios donde vendan productos aptos?
Por una cuestión de contaminación cruzada. En los comercios tenemos la certeza de que los productos que salen de fábrica aptos para celíacos, siguen siendo aptos. En cambio, en los restaurantes a veces hay problemas. No siempre es posible garantizar que un producto apto de fábrica, al manipularse en una cocina donde hay productos no aptos, siga estando libre de gluten. Hay muchos “grises” en el ámbito de la restauración y nuestra plataforma ayuda a una persona que necesite encontrar un lugar para comer.
 
Es una aplicación gratuita que se financia con las aportaciones de anunciantes…
En los dos últimos años, todos los grandes de la alimentación han comenzado a sacar líneas de alimentos sin gluten. Como estas empresas saben muy bien lo que se hacen, son conscientes que existen numerosas oportunidades de negocio a medio y a largo plazo. Y lo que queremos nosotros es ayudarles en este momento, porque su mercado está creciendo de una forma mucho mayor que el resto de la alimentación.

Es curioso, pero así es: las intolerancias crecen y no sé si es porque llevamos un ritmo de vida que lo propicia o estamos descubriendo nuevas intolerancias.
Todo el mundo conoce a una persona que a lo largo de su vida ha sufrido problemas digestivos y estomacales, que se encontraba mal, que tenía problemas de piel, etc. y que nunca supo lo que tenía. Hoy día sabemos que la celiaquía y otras muchas intolerancias son las causantes de estos problemas.  Gracias a los nuevos diagnósticos, la población celíaca crece al 20% anual.
 
Suponemos que con un test lo deben tener claro…
Es un test un poco más complejo que el de la diabetes: una endoscopia gástrica. Pero no es ningún problema. Se seda a la persona y no hay ninguna complicación más.
 
¿Programó usted la app en cuestión?
No, fue uno de los socios, encargado de desarrollo informático.

Así que usted hace las veces de desarrollo comercial y de director general. ¿Vienen muchos anunciantes a verle o tiene que salir a buscarles?
Ojalá vinieran a vernos. Nos contactan muchos, porque somos un referente en España, pero seguimos trabajando mucho yéndoles a ver. De hecho, hemos crecido mucho estos últimos años, pero queremos dar un gran salto pronto…

Ah, qué bien.
Estamos cerrando una ronda de inversión significativa y vamos expandirnos hacia Europa a partir de 2017.

O sea, traducir su app a otras lenguas…
Ahora mismo ya la tenemos en castellano e inglés, aunque donde tenemos más usuarios y empresas es en España. A efectos prácticos, esta es nuestra localización. El 90% de nuestros usuarios son de aquí y el resto provienen del resto del mundo, pero de manera reactiva.

¿Qué significa?
Pues sencillamente que la app, desde el momento en que se publica, está visible para todo el planeta. Así que personas de otros países, sobre todo de Argentina, Estados Unidos y Reino Unido, se la han descargado, han comenzado a subir establecimientos, etc. 
 
Actualmente somos fuertes en España y para ser fuertes en otros países debemos seguir un proceso similar al de España: acciones, alianzas e inversiones antes de generar comunidad. Sin comunidad no hay interés por parte de la industria.
 
Aparte del ámbito de la celiaquía, ¿han pensado crear otras aplicaciones para otros campos y crear nuevas comunidades de usuarios para generar el interés de otras industrias?
En parte sí. Lo que suceda dentro de cinco o seis años, no lo sé. Lo que sucede ahora es que estamos desarrollando una comunidad alrededor del usuario sin gluten. Pero estas mismas personas ya nos lo dicen, y es que, desgraciadamente, asociados a las intolerancias hay otros muchos problemas. Por ejemplo, otras intolerancias o alergias… Es muy raro encontrar a una persona que solamente padezca celiaquía o solamente diabetes. 
 
Por tanto, el paso natural de Celicity será dar cobertura a personas con otras problemáticas en los ámbitos en que somos fuertes, es decir, la alimentación especial. No será a corto plazo, pero a dos años vista será nuestra manera de crecer. El mercado de la celiaquía es relativamente pequeño.
 
Más allá de su negocio concreto, ¿qué recomendaciones le haría a un emprendedor que quiera poner en marcha su startup alrededor de una app?
La hoja de ruta es fácil de explicar. Pero le diré que el 90% de los que hemos puesto en marcha algún proyecto de este tipo hemos avanzado como hemos podido (se ríe)… Yo envidio a aquel que desde el primer día haya sido capaz de trazar una hoja de ruta, ha dispuesto de la financiación y del equipo necesarios, las capacidades, etc.  
 
Normalmente uno se adapta a lo que tiene al principio y luego se ajusta a la hoja de ruta estándar, que es sencilla.

¿Y es?
Primero hay que buscar un problema y una solución. Luego hay que testear si el problema y la solución tienen sentido y demanda. Una vez validado, hay que estudiar el llamado “producto-mercado”. Para ello hay que contar con un “MVP” o Producto Mínimo Viable, que es algo que puedas presentar como solución y que esté operativo (una app, una web, un servicio, etc. aunque sea de forma rupestre y manual).
 
Un mercado que estaba interesado en la solución ahora tiene que comprarte el producto. Cuando lo consigues, te toca invertir en la definición del producto real. Es una fase que no acaba nunca, porque el producto está en permanente evolución, pero en la que seguramente deberás buscar apoyo financiero.
 
¿Y usted nos puede desmentir que todos los que empiezan con un proyecto de éxito terminan engullidos por el inversor?
Depende del tipo de inversor. Algunos son enteramente capitalistas y buscan un retorno total de su inversión en 3, 4 o 5 años. Hay otros socios que pueden estar interesados en el ámbito de negocio del proyecto o en algún ámbito cercano (por ejemplo, en las apps mismas). Y finalmente están los socios industriales, que forman parte del negocio. 
 
Cada uno tiene sus intereses y problemáticas. Uno siempre trata de acompañarse de quien quiere, pero al final puede ser que te acompañe quien pueda. De lo que se trata es de conseguir inversión y salir adelante con ello.