Joan Planellas

“Lograremos que la gente tome caldo en verano”



Un empresario de Girona es el primero en el mundo en utilizar el popular sistema de cafeteras para servir caldo de calidad.

Miércoles, 03 de Agosto de 2016
El empresario Joan Planellas se ha dedicado toda su vida al mundo de los envases para productos alimentarios, cosméticos y farmacéuticos. Hace un par de años, quizás mientras se tomaba un respiro y se disponía a tomarse una taza de caldo caliente en su despacho, pensó que la todopoderosa Nestlé no había inventado todavía una cápsula de sopa para su máquina Nespresso. En vez de quejarse, se puso manos a la obra él mismo. Descubrió una oportunidad de negocio por la que ya le están preguntando desde China.

“Nuestro mayor interés era ofrecer alta calidad, es decir un buen sabor y la misma textura y sensación en boca que cuando te tomas un caldo en casa”
 
“Tras un año y medio de pruebas, logramos una fórmula de caldo liofilizado que se disolvía en el tiempo que tarda la cafetera en servir un café”
 
“El mérito de nuestra cápsula es que el resultado es un tazón completo de caldo sabroso y de alta calidad”
 
“Hemos formulado unas cápsulas pensando en que la máquina no se vea afectada ni por la grasa, ni por residuos”
 
“Siempre hemos tenido claro que hasta que no tengamos un producto perfecto no lo sacamos al mercado”
 
“Con una Nespresso nadie se había atrevido. Así que pensé: ‘¡A por ellos!’”
 
“Tengo mucha fe en la cápsula de marisco. Con sabores muy de la Costa Brava, lograremos que la gente tome caldo en verano”
 
“En la empresa todos hacemos todo: abrimos las reuniones para que todos podamos dar nuestro punto de vista”
Creo que a usted le gusta la sopa...
Me gusta tomarme un caldo de tanto en cuanto. Incluso en el trabajo, como quien se toma un café o un té. Antes siempre tenía a mano un brick de caldo en la nevera de la oficina y cada vez que me apetecía tomarlo, tenía que servirme una taza y calentarlo en el microondas. Se me ocurrió que podía ahorrarme ese tiempo encapsulando un buen caldo liofilizado y aprovechando la máquina Nespresso que también tenemos en la oficina.
 
Busqué alternativas. Hay máquinas de “vending”, pero ofrecen consomés. Y no están pensados para el uso doméstico o en la oficina. Y otros fabricantes ofrecen caldos instantáneos en sobre. Pero con una Nespresso nadie se había atrevido. Así que pensé “¡a por ellos!”. Así nació Suppacaps.
 
Caramba.
Nuestro mayor interés era ofrecer alta calidad, es decir un buen sabor y la misma textura y sensación en boca que cuando te tomas un caldo en casa. Decidimos no salir al mercado hasta no lograrlo. Así que comenzamos por pensar qué tipo de producto queríamos ofrecer y qué fórmula debía tener. 
 
No sé si es más difícil hacer un buen caldo de máquina o, simplemente, hacer un buen caldo en casa.
Para nosotros fue difícil lo primero. Nos encontramos con que la cafetera Nespresso trabaja con unas temperaturas y unas presiones determinadas, pero en cambio trabaja con unos tiempos que no eran suficientes como para disolver el producto del interior de la cápsula. Buscamos en el mercado si existía algún producto adecuado, pero solo encontrábamos pastillas o sobres para usos profesionales. Al fin, tras un año y medio de pruebas, logramos una fórmula de caldo liofilizado que se disolvía en el tiempo que tarda la cafetera en servir un café.
 
Y tras poner una cápsula en la máquina, obtienen una taza de caldo.
Un tazón. Comprenda que cuando uno toma sopa no espera quedar satisfecho con una tacita. El mérito de nuestra cápsula es que el resultado es un tazón completo de caldo sabroso y de alta calidad.
 
¿Tuvieron que hackear la Nespresso, tal vez?
No hemos tenido que modificar nada. En la máquina hay dos pulsadores, uno para cafés cortos y otro para cafés largos. Con darle dos veces al pulsador de servicio largo es suficiente. Lo indicamos en las cápsulas. Con la primera pulsación todo el producto se disuelve y con la segunda el producto se diluye. Hay personas a quienes les gusta tomar un caldo de sabor intenso, y con pulsar una sola vez es suficiente para ellos. Otros en cambio lo prefieren más claro, y deben darle dos veces al botón.
 
En cualquier caso, garantizamos que inmediatamente después de servir un caldo, la cafetera puede volver a servir café. Hemos formulado unas cápsulas pensando en que la máquina no se vea afectada ni por la grasa, ni por residuos. Queremos que el siguiente café tenga un sabor magnífico a café. 
 
Y me garantiza que sale un caldo rico...
El año pasado, tras un año y medio de investigación, lanzamos la primera de nuestras cápsulas, que sirve para preparar un caldo de verduras. En pequeño comité todo el mundo nos dijo que era un producto muy bueno y que tenía un sabor y una textura muy agradables. Así que pasamos a producir otras tres especialidades básicas, y el 15 de noviembre pasado, justo para el último invierno, teníamos cuatro en el mercado. 
 
Eso le iba a preguntar: tendrán caldos de ave, de buey, de verduras…
Estamos trabajando en distintos sabores. Hay clientes que nos los piden. Pero siempre hemos tenido claro que hasta que no tengamos un producto perfecto no lo sacamos al mercado. El producto debe satisfacer a la gente. Actualmente tenemos cápsulas de caldo de verdura, pollo, carne y pescado. Son los cuatro básicos. Y, viendo la aceptación que hemos tenido, estamos terminando de desarrollar uno de marisco con ciertas particularidades.
 
Su producto es un poco estacional. En verano quizás no apetezca tanto tomar caldo caliente. ¿Lo han contemplado?
Yo mismo lo creía. Pero últimamente me vengo encontrando con gente que en noches frescas de verano toma caldo. El caldo siempre sienta bien y podemos alargar la temporada. Yo, no obstante, tengo mucha fe en la cápsula de marisco que estamos desarrollando. Si logramos hacer lo que tenemos en mente, con sabores muy de la Costa Brava, podemos lograr que la gente tome caldo en verano.
Aparte de eso estamos trabajando también en los misos japoneses. Será un proyecto diferencial dentro de nuestro producto. 
 
Es curioso que en Asia, con lo que les gusta el miso y lo innovadores que son, no hayan pensado antes en esa posibilidad…
Estuve conociendo los misos asiáticos y todas sus referencias: marcas, texturas, sabores… Tuvimos una llamada de China. Les interesaba mucho nuestro producto. Ellos tienen unas máquinas especiales pero funcionan a partir de sobres, no de cápsulas. 
 
Esas cápsulas sirven para la máquina Nespresso. ¿También para otras máquinas, como Senseo o Tassimo?
De momento sólo trabajamos con Nespresso. Solo hace cinco meses de nuestro primer lanzamiento. Hemos tomado como modelo la forma de la cápsula de Nespresso, si bien ellos tienen patentada la original metálica que no nos sirve. Nuestro caldo no funciona bien en cualquier cápsula ni con cualquier metal. Así que investigamos durante largo tiempo hasta encontrar la forma y el material que fuera compatible con la máquina y que nos diera el mejor caldo posible.
 
Por otra parte, en el caso de China, que le comentaba antes, Nespresso es un sistema implantado en muchos países. Nosotros queremos ir detrás de ellos, a cualquier país donde estén.
 
¿Y cómo distribuyen su producto, actualmente?
En principio a través de una serie de tiendas de la provincia de Girona. Fuimos a verlas y les presentamos el producto. Se trata de algo muy novedoso y a todo el mundo le ha gustado, de entrada. Luego, una vez puesto el producto en el escaparate también se ha visto que el público lo compraba y repetía. Ha ido muy bien.
 
Me interesa preguntarle sobre el proceso previo a todo eso: la investigación de mercado.
Al principio hice un sondeo. Pregunté a nivel local si la gente vería con buenos ojos un producto así, si lo probaría y si lo compraría. El resultado fue bueno y decidimos seguir adelante. Aparte de eso, ya en términos de marketing, nuestro objetivo fue el de encontrar una marca que sonara bien. Nos pareció que SUPPA era la denominación más adecuada. Más adelante trabajamos el diseño gráfico y la imagen. Al ser una empresa pequeña (en ella trabajamos nueve personas, contando a mi esposa y a mí), entre todos lo hacemos todo. Y abrimos las reuniones para que todos podamos dar nuestro punto de vista.
 
O sea, que se lo hacen todo ustedes mismos.
Así es. Desde nuestra pequeña empresa lo hacemos todo: diseño, publicidad, packaging… Nos fijamos un plan muy simple: en 2016 queríamos probar qué tal funcionaba el producto en las tiendas de proximidad y ante el consumidor. Más tarde, ajustaríamos el producto como fuera necesario. En 2017 daremos el segundo paso: presentarlo a los distribuidores. Y el tercer paso será ir a los supermercados. Yo no lo había fijado como un hito a corto plazo, pero tal y como nos están yendo las cosas creo que habrá que acortar los plazos. Nos llaman consumidores desde Madrid, Pamplona, Valencia, Barcelona… Y ahora también distribuidores y medios de comunicación… Es como un barco que se lo va encontrando todo por el camino, de una manera imprevista.
 
Así pues, su siguiente hito es salir a vender fuera de Catalunya.
No. Nuestro mercado ya es toda España. De hecho, estamos en la fase siguiente: hemos recibido ya llamadas de un distribuidor de Alemania y de otro de Ucrania. En la última edición de la feria Alimentaria aprovechamos para hacer nuevos contactos con el extranjero. Ya le digo: todo lo que nos ha pasado en los últimos cinco meses ha sido muy inesperado y ha superado nuestras previsiones.
 
¿Espera que venga alguna multinacional de la alimentación y le haga una oferta por su proyecto?
Puede pasar. Es un planteamiento con el que jugamos desde el principio. Resulta un producto atractivo para grandes multinacionales. Nosotros no somos competencia para ellos, pero nos hemos logrado diferenciar siendo los primeros y expandiéndonos rápidamente. Hemos conseguido llegar al público con un producto que ha gustado mucho por su gran calidad. 
 
Pues si así se produce recuerde celebrarlo. Ya sabe: con dos tazas.

 
Joan Planellas
Joan Planellas
CEO de Suppacaps
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