Propietario de Jamones Enrique Tomás

Enrique Tomás

Uno de esos ejemplos de “self-made man” puro, del que tanto se habla en las películas. El menor de once hermanos, Enrique Tomás recuerda que a los ocho añitos se pasaba la mañana del sábado ayudando a su padre en el comercio familiar: “ese día era el cincuenta por ciento de la venta semanal”, dice. A los doce nadie le tuvo que preguntar a qué quería dedicarse: trabajaría en la tienda de lunes a domingo. De eso han pasado treinta y cinco años y Enrique no ha dejado de exprimir las oportunidades que la vida le ha puesto por delante: fundó su propio negocio en 1982 y desde entonces, ya lo saben ustedes, la empresa funciona requetebién. Y él ha encontrado tiempo para seguir aprendiendo. Acaba de finalizar un Máster de Alta Dirección de Empresa Alimentaria en el Instituto Internacional San Telmo, en Sevilla. Pueden apostar a que es uno de los hombres que más saben de jamón del mundo (él dice que es el que más), pero su arte para relatar su propia historia rivaliza con su conocimiento del producto.
Enrique Tomás
Enrique Tomás
Propietario de Jamones Enrique Tomás