Director de Armand Basi

Chisco García

“Difícilmente gana alguien cuando hay guerras de precios”

Martes, 16 de Febrero de 2010
A veces las marcas de ropa más sofisticadas y elegantes, aquellas que marcan tendencia, tienen orígenes casi humildes, que realzan aún más la grandeza del presente. Es el caso de Armand Basi, una empresa familiar que empezó a principios de los años cuarenta con un primer taller en Barcelona y que, poco a poco, fue progresando, hasta abrir su primera tienda en 1958, aliarse con Lacoste a principios de los 60 y ser hoy en día una de las marcas más prestigiosas del país. Hablamos con su director.
“En situaciones económicamente difíciles como las que estamos viviendo, tenemos que ser más proactivos. En cierto modo, la situación también la provocamos nosotros, ¿no? Así, pues, hagamos cosas para que la situación vuelva a cambiar”

“La gente joven no estaba satisfecha con lo que ofrecíamos. Nuestros productos eran para gente madura y el precio tampoco estaba a su alcance. Así que tuvimos claro que si queríamos acceder a ellos, teníamos que ponernos a su nivel”

“No siempre  hay que entrar en guerras de precios porque las batallas se pierden desde el comienzo. Hay que buscar otras vías, y en nuestro caso, proponemos una marca, un tipo de prenda diferenciadora, y por supuesto, un precio justificado”
Vamos a ver, ¿Vinieron a buscarle los Basi para poner en marcha una segunda marca?
Bien, la trayectoria de Armand Basi, es bastante larga. Nuestra casa matriz también abarca una enseña muy importante, como es Lacoste, pero, en definitiva, la evolución de Basi a lo largo de todos estos años ha sido un ir creciendo en todos los aspectos. Y a medida que este iba siendo una realidad, abarcaba un tipo de público un poco mayor.

Ya. Y había un sector que quedaba sin atender.
Sí, había una demanda de un público más joven que quería acceder a la marca, pero que le resultaba complicado porque nosotros nos hemos decantado hacia un público digamos más selecto. Pero a cada nueva temporada, nuestros comerciales nos lo repetían continuamente, y bueno, decidimos retomar una enseña antigua que ya teníamos en la marca.

¿By Basi?
Sí, By Basi es una empresa que ya teníamos desde hace unos 20 años, y que en su momento tenía los mismos objetivos. Así que la tomamos tal cual, en todos sus aspectos, tanto en espíritu como en diseño gráfico.

¿Y después de tantos años…?
Nos dimos cuenta de que tanto la idea con la cual la marca se había concebido, como en su diseño y propuesta, funcionaba. Después de tanto tiempo, volvía a resultar.

Entonces, ¿estan creciendo como marca?
Absolutamente. Hemos salido con una colección de verano, y la verdad es que ha tenido muchísimo éxito. Estamos muy contentos, y ya lo veréis: empezará a venderse a partir de esta temporada en las tiendas.

Vaya. ¿Y lo que ahora veo por aquí es de…?
Esto es invierno del año que viene.

¿Ya del año que viene?
Sí. Como te digo, en verano hemos empezado a vender en latitudes más calurosas, como en las Canarias. Pero aquí, en Barcelona, también hemos empezado para dar a conocer
la marca. De algún modo, la estamos utilizando en lo que se llama el concept store.

Pero el sector parece que tiene mucha competencia. Hay marcas para todos los gustos: el look surfero, el look snow, el look joven…
Cierto, pero debemos tener en cuenta que dentro de este espectro de juventud hay muchos subgrupos, muchas tribus urbanas. En realidad, nosotros no pertenecemos a ninguna de estas tendencias porque lo nuestro tiene más que ver con la moda. Y, además, a nosotros lo que nos respalda es una marca, un nombre, un estilo.

No hay tanto donde escoger, pues.
Quiero decir que, si realmente lo piensas, sí, hay muchos estilos, y el mercado puede estar maduro en algún aspecto, pero, realmente, marcas, lo que se dice marcas con nombre propio, no hay tantas con las que puedas encontrarte en el mercado.

Y este proceso de consolidación de By Basi, ¿Está costando? ¿Os habéis marcado unos objetivos a corto plazo?
No, no. Más allá de lo razonable, el proceso de consolidación no tiene mucha presión. Bien, nos fijamos unos objetivos graduales y somos conscientes que la penetración de un producto es difícil. Tampoco estamos en un momento en el que queramos embarcarnos en proyectos que no veamos que van a tener un futuro cercano.

El hecho de que haya tenido éxito habrá sido un buen incentivo.
Por supuesto. Es lo que más nos ha hecho agilizarlo todo y crear incluso un concepto de tienda alrededor la propia colección.

Un mérito doble, pues teniendo en cuenta la que está cayendo.
Mire, yo tengo una teoría: en situaciones económicamente difíciles como las que estamos viviendo, tenemos que ser más proactivos. En cierto modo, la situación también la provocamos nosotros, ¿no? Así, pues, hagamos cosas para que la situación vuelva a cambiar. No nos dejemos llevar por la depresión y movámonos para que las cosas vuelvan a funcionar.

De acuerdo, pero las cosas van cambiando. La cultura del low cost parece que ya no va a irse.
Bien, más que el low cost, yo creo más en un precio justo. Nosotros no hemos cambiado en la política de precios y en esta segunda línea, lo que hemos hecho ha sido algo coherente.

El poder adquisitivo de la juventud es algo limitado.
Sí, y lo que estaba claro es que a nivel conceptual la gente joven no estaba satisfecha con lo que nosotros ofrecíamos. Nuestros productos eran para gente madura y el precio tampoco estaba a su alcance. Así que tuvimos claro que si queríamos acceder a ellos, teníamos que ponernos a su nivel.

Pero no vendéis ropa barata.
Efectivamente, nuestras  prendas no son baratas, pero es que tampoco queremos entrar a competir con este tipo de empresas que hacen ropa barata. En primer lugar porque es una guerra que ya está perdida desde el inicio; y, después segundo, porque lo que nosotros buscamos es otra cosa, es una marca, un tipo de prenda diferenciadora, y por supuesto, con un precio justificado.

También las cosas han cambiado mucho y domina cierto eclecticismo.
Totalmente de acuerdo, las líneas no están nada delimitadas desde hace años. Es decir, la gente viste más joven, pero también dependerá de las situaciones porque lo que te llevará a cambiar este concepto será la situación del día. Por ejemplo, ahora tú y yo vamos con americana, pero, quizá durante el fin de semana nos pondremos seguramente algo más cómodo. No depende tanto de la persona como de la situación.

Se han roto muchos tabúes en esto.
Sí, ahora se lleva algo que aquí antes no existía, una versión muy yankee del tipo way of life, es decir, nos acomodamos a la vida diaria de la persona sin importar la edad que tenga.

Bien y que tal ferias com The Brandery que se ha celebrado hace poco en Barcelona. ¿Ha respondido a las expectativas que os habíais creado en cuanto a novedades, propuestas…?
Sí, sí, nosotros estamos muy contentos. A niveles numéricos, la feria se ha duplicado con casi 15.000 visitantes. Pero es que además no se trata sólo de valoraciones cuantitativas: el nivel de expositores que tenemos alrededor nuestro son de gente con la que nos encontramos a gusto y con la que creemos que estamos en la misma línea.

¿Aún siguen oyéndose lamentos por la pérdida del Bread & Butter?
Bien, yo creo que son cosas diferentes, no son comparables. En aquel momento fue algo que cayó como del cielo, fue un auténtico regalo. De hecho, la Bread & Butter se celebraba, en las primeras ediciones, una temporada en Berlín y otra en Barcelona. Luego se decidió que se quedaría en Barcelona, pero por decisión propia, porque a la organización les gustó más quedarse aquí.

Y volvió a Berlín.

Sí, bueno, ya se verá. Pero es que en Barcelona siempre se ha disfrutado de este tipo ferias, mira antes teníamos a la Gaudí, ¿no? Lo importante es que es una ciudad que está capacitada para acoger este tipo de eventos.