Oriol Ventura

“Hay que acercar la innovación energética al usuario: seguro que aún no le suena la ‘aerotermia’”

Miércoles, 23 de Septiembre de 2015
Oriol es un joven empresario, que actúa y milita como tal. Ha creado una empresa con una propuesta tan útil como clara: facilitar el acceso de municipios e industrias aislados a una red energética moderna, sostenible y limpia, adaptando soluciones y haciendo trajes a medida. Nacieron en plena crisis, hace cinco años, con un solo empleado. Ahora son cincuenta y cuatro almas y están por entrar en el mercado alternativo bursátil. Seintec es una realidad bien consolidada y un valor en alza, que su creador nos ha venido a contar en primera persona.

“Nos dedicamos a innovar en el sector de la energía y a acercar esa innovación al usuario”
 
“Nuestro nicho de mercado son municipios e industrias que no tienen la posibilidad de acceder normalmente a las redes energéticas o de calor”
 
“Este es un país patriarcal y reglamentario. Abrir una empresa es un pozo sin fondo. Tardé tres meses en arrancar mi proyecto”
 
“El biogás es una alternativa al ´fracking’ y ayudaría disminuir residuos. Imagínese cuánto gas podríamos obtener de los excesos de purines porcinos”
  
“Estamos en la fase de pre-captación de capital para cumplir los parámetros y entrar pronto en el mercado alternativo bursátil”
 
“Practicamos con el ejemplo y nos aplicamos las medidas de optimización energética que nos ayudan a ser más eficientes, desde vehículos eléctricos hasta coches a gas”
 
“Las políticas estatales no han sido adecuadas para ayudar eficazmente a las PYMEs”
Su proyecto arrancó en 2008, en plena crisis. ¿Cuál es la semilla de Seintec? ¿De dónde viene la idea?
Quería hacer algo innovador dentro de mi sector. Ya sabe: energía, ingeniería y ejecución de instalaciones y mantenimiento. Y vi que existían oportunidades de negocio, todavía no explotadas, en zonas de difícil acceso a la energía. Son nuestros nichos de mercado, y empezamos a trabajar en ellos en unos años en los que la preocupación por la eficiencia empezaba a ser importante.
 
¿Qué significa “Seintec”? ¿Qué mensaje quería transmitir cuando escogió el nombre?
Es un acrónimo de “Servicios Integrales de Tecnología”. Tecnología aplicada al concepto energético y medioambiental. Queremos innovar dentro de las tecnologías energéticas y queremos acercar esa innovación al usuario… Seguro que si les digo “biomasa” o “biogás”, a la gente le resultará familiar. Pero si les digo “aerotermia”, ya no lo creo. Bien, pues se trata de una tecnología que existe y nosotros queremos aproximarla al usuario. Y en el caso del usuario residencial, queremos acercarle las tecnologías de consumo. Por ejemplo, ayudarle a saber qué gasto tiene, cómo lo tiene, controlar la caldera, la climatización, el mantenimiento… Sea con apps, o como sea.
 
Todo eso es energía limpia. Así que si le digo “combustible fósil”, usted ¿qué me contesta?
Que depende del combustible. Tratamos de sustituir el uso del gasóleo por el de gas, o por biomasa, o por geotermia… Intentamos combatir el uso de unos combustibles que, en España, por la no aproximación de las redes de distribución energética, existe y que debe reducirse.

Hace años se prometieron muchas cosas en el sector de la energía solar que luego no se cumplieron…
Correcto. Por eso al empezar mi proyecto me centré más en la parte térmica que en la fotovoltaica. Adaptamos nuestra expertise a la creación de soluciones de energía convencional o renovable para segmentos de mercado que no tenían el mismo acceso a la energía que las grandes urbes.
 
En la misma línea, se dice que las subvenciones que la U.E. prometió a los emprendedores no llegaron a ser eficaces. ¿Dónde se quedaron?
En mi opinión, y también desde la AIJEC (Associació de Joves Empresaris de Catalunya), siempre hemos dicho que las políticas estatales no han sido adecuadas para ayudar eficazmente a las PYMEs. Este es un país en el que la pequeña y mediana empresa es mayoritaria y creemos que esas ayudas las hemos visto pocos. Y cuando las hemos visto, han sido muy restrictivas. O, a pesar de serlo, todas venían con su “pero”. A nosotros no nos han ayudado de forma clara y directa a emprender. ¿Quiere una anécdota?

Dígamela…
Cuando empecé, entre escriturar la empresa, enviar la documentación al Registro, el bastanteo del banco… Pasaron tres meses hasta que pude empezar la actividad. ¡Es brutal! ¡Es un pozo sin fondo! Y ves que en los países anglosajones han sido siempre mucho más directos. Este es un país más patriarcal y reglamentario… Creo que nos gusta que nos reglamenten las cosas. 
 
Y encima, la crisis económica… Parece que su arranque sucedió durante la tormenta perfecta…
También es cierto que en aquellos tiempos la eficiencia energética y el ahorro se empezaban a ver con mejores ojos que antes de la crisis. Antes éramos todos más ricos y pensábamos que ya pagaríamos la cuenta más adelante… Pero nosotros, durante la crisis, aprovechamos la conciencia social e industrial de que había que empezar a ahorrar.
 
No parece que existan hoy promotores y constructores como antaño… ¿Hacia dónde se enfocan ustedes?
Hemos ido evolucionando. Tenemos como clientes al sector residencial y al sector industrial. Y nos hemos centrado en nuestro nicho de mercado: muchos municipios, especialmente pequeños, que no tienen redes de calor o de energía y a los que vamos a aportársela. También a industrias que no tienen acceso a energías convencionales o renovables en función del territorio en el que operan. Valoramos qué recursos tenemos en cada territorio y tratamos de implantar las soluciones de energía más adecuadas al lugar: desde biomasa, o biogás, o geotermia, con tecnologías muy fidedignas…
 
¿Trajes a medida?
Más o menos. Si en un municipio descubrimos que abunda un residuo orgánico, intentaremos generar un gas que se pueda adaptar y llevaremos a ese municipio hacia al autoconsumo. En el caso de la biomasa, lo mismo: si vemos que se trata de un municipio con una gran cantidad de residuos forestales, trataremos de hacer una central térmica que alimente al pueblo o a la industria.
 
¿Qué parte de su presupuesto dedica Seintec a I+D+i?
Actualmente es un 15%. Nuestro I+D está destinado a la implantación de soluciones que sean efectivas en todo tipo de sistemas tecnológicos. Desde comunicación electrónica con calderas, información de consumo para el usuario, asesoría en el ahorro… Es más bien una integración de sistemas –un ensamblaje- que el desarrollo de nuevos productos. Y en consecuencia tenemos a una parte de nuestra plantilla dedicada a esa innovación.
 
¿Se han aplicado a sí mismos sus recetas de optimización energética?
Nosotros disponemos de vehículos eléctricos, coches a gas y controlamos muy bien los gastos de desplazamiento y la optimización de rutas en nuestra actividad de mantenimiento. Practicamos con el ejemplo y nos aplicamos medidas que nos ayudan a ser más eficientes en un negocio (en el caso del mantenimiento) con unos márgenes muy ajustados y competitivos. Y así hemos crecido: somos 54 personas en plantilla.

Y empezó usted solo…
Ya lo ve. En cinco años, somos 54 ya. 
 
Y en este tiempo habrá tenido que buscar la participación de capitalistas, inversores, fondos…
Inicialmente no. Empezamos de cero y de manera estructurada tratábamos de llegar a fin de mes. En esta nueva fase de nuestro proyecto hemos empezado una ronda de inversión para poder cotizar en el mercado alternativo bursátil lo más pronto posible. Estamos en la fase de pre-captación de capital para cumplir los parámetros exigidos.
 
Seguro que Ud. ha viajado por Europa y habrá visto lo que se está haciendo. Si hay un modelo energético en la UE que se pudiera mimetizar, ¿cuál sería?
Lo más habitual en el sector energético son las redes de calor. Es un sistema común en Europa. En España tenemos un déficit de penetración de las redes energéticas. Por ejemplo, tenemos un 25% de redes de gas, mientras que la media europea está en un 58%. Hay mucho camino por recorrer. Es importante que el negocio en redes de calor nos permita ser más eficientes. No es lo mismo quemar energía individualmente que quemarla en una central de calor y distribuir esa energía, porque eso último es más eficiente. La Administración debería estar un poco más abierta a este tipo de soluciones.
 
Si usted tuviera que definir el modelo energético perfecto, ¿qué cosas lo caracterizarían?
Una: que los mercados no estén tan regulados. Es decir, que convendría un mayor grado de libertad en las redes energéticas. Dos: potenciar el biogás. Es una alternativa al ‘fracking’ y evita tener que adoptar modelos de extracción de esquisto o del subsuelo. 

Además es una forma de aprovechar residuos…
Imagínese cuánto gas podríamos obtener a partir de los purines porcinos e imagínese también que ese gas no lo tenemos que quemar para aprovecharlo, sino que lo podemos distribuir a los vehículos o a las redes de calor…
Y tres: dejar entrar a más jugadores dentro del mercado gasista y eléctrico, para ser más competitivos. Haría falta ver qué apertura tiene nuestra Administración ante eso.