COO & Head of product de Kompyte

Albert Colmenero

“Sienta genial ver que hay empresas en Sillicon Valley empleando nuestra tecnología”


Viernes, 31 de Julio de 2015
Le preguntamos abiertamente sobre el estereotipo según el cual, la gente que vive del algoritmo y de la informática es rara y no se mueve de delante del ordenador. Dice que le encanta salir a tomar cervezas con los amigos y divertirse, pero que le echa al trabajo más horas que un reloj. En menos de un año y medio, Kompyte se ha convertido en una referencia que ha captado la atención de gigantes multinacionales y que ayuda a sus clientes a conocer el movimiento de su competencia online. Empezaron siendo tres en plantilla, hasta llegar a los siete. No le pierdan de vista: el joven Albert Colmenero y sus socios están llamados a hacer cosas verdaderamente importantes.

“Tenemos el mejor sistema de monitorización de cambios competitivos en las páginas web”
 
“A nuestro cliente le ofrecemos decirle cada día lo que detectamos; nuestro valor está en poder avisarle de cada situación, justo en el momento oportuno”
 
“Nuestro mercado principal está en Estados Unidos. Tiempo atrás decidimos que nuestra web, nuestro servicio y nuestra comunicación corporativa serían exclusivamente en inglés”
 
“Hasta ahora, es el cliente quien decide si los datos que le enviamos son buenas o malas noticias. Estamos investigando cómo ayudarle a decidirlo más fácilmente”
 
“Nadie en Kompyte hace nada manualmente. Todo lo hacemos ‘a máquina’. Es necesario para la escalabilidad del servicio”
 
“No está en nuestros planes vender nuestra empresa a ningún gigante, pero creo que no nos vamos a jubilar en ella”
 
“Soy mentor de jóvenes emprendedores. Les digo que es muy complicado tener buenas ideas sentado en un sofá”
 
“Opino que, sin una buena ejecución, las ideas no valen para nada”
¿Cómo se les encendió la bombilla mental para arrancar Kompyte?
En un proyecto profesional previo, de comercio electrónico y desarrollo de webs, descubrimos que nuestros clientes tenían problemas imprevistos con la competencia. Uno de ellos nos vino a preguntar un día si habíamos notado algún cambio en el sistema GoogleAdWords…
 
El sistema comercial de Google para posicionar páginas web…
Nos dijo que llevaba tiempo invirtiendo dinero en él, pero que hacía días que ya no obtenía clientes. A finales de esa misma semana volvió y nos dijo que ya había descubierto la causa: un competidor suyo había cambiado la posición de uno de sus “banners” en una página web y además había ofrecido el envío gratis de sus productos. 
 
El competidor cambió el contenido de un anuncio y el cliente de ustedes se quedó sin vender toda aquella semana… ¡Parece grave!
Lo más grave en verdad era que el cliente no sabía qué hacer, ni tampoco cómo evitar que algo así volviera a suceder. No podía pasar que hubiera cambios en el mercado y que él no se enterara. Nos pusimos a investigar si en el mercado existía algún servicio que pudiera ayudarle, y vimos que no. En aquel momento empezamos a darle vueltas al tema…
 
Pero, a ver: hay páginas web comparadoras de precios. Teóricamente permiten conocer los precios de diversos productos al mismo tiempo… Tan fácil como consultarlas, ¿no?
Esas páginas sólo son comparadoras de la información que aparece en las páginas web. Pero imagínese que usted tiene una tienda de e-commerce y que uno de sus competidores decide enviar un correo electrónico masivo a todo el mercado ofreciendo, por ejemplo, los gastos de envío gratis… Es obvio que esa oferta está cambiando los precios, y sin embargo, en la página web de su competidor no tiene por qué haber cambiado nada… Así que un portal comparador de precios no va a recoger ese cambio. Y usted ni se va a enterar.
 
Claro, y no hay manera de enterarse a menos que uno reciba el correo electrónico con la oferta…
Pues fíjese: nuestro cliente, del que le hablé antes, se enteró de todo porque una clienta suya le llamó para decírselo. Por teléfono, y no porque lo hubiera visto publicado en ningún lugar. Por eso se sintió desamparado y nos pidió que le buscáramos una solución a ese problema, en caso de que le volviera a suceder.
 
Allí nació la idea de Kompyte, claro…
Fue a finales de 2013. Con el tiempo descubrimos que nuestro mercado principal no está en España, sino en Estados Unidos y que teníamos la necesidad operativa de marcharnos de la aceleradora de negocios en la que estábamos trabajando para empezar con este nuevo proyecto. Nos va muy bien…

¿Sus clientes son del mundo online o hay otros?
Nuestra visión es la de ayudar a las empresas a competir mejor en Internet. Así que por el momento sólo vienen empresas cuya actividad se sitúa mayoritaria o totalmente en Internet. Lo que sí tenemos es diversidad de clientes: los hay que realizan ventas y transacciones directamente en la Red, y los hay que no hacen transacciones online, pero que en cambio captan a sus clientes en Internet.
 
¿Y dígame, hay otras empresas que hagan algo parecido a lo que ustedes?
No estamos solos, aunque en este sector todos estamos en una fase muy inicial, así que no hay ningún gran “player” que lo lidere. Hemos enfocado nuestra propuesta de valor no tanto a facilitar la realización de “fotografías” de situación de la competencia, sino a la evaluación día a día de lo que pasa en el mercado. A nuestro cliente le ofrecemos decirle todos los días lo que vamos detectando; nuestro valor está en poder decirle al cliente cada situación, justo en el momento oportuno.
 
¿Cada cuánto aconsejan ustedes que las empresas revisen la fotografía de su competencia?
Evidentemente, lo más a menudo posible. Si es una vez cada día, mejor. Así nuestros clientes, las empresas de e-commerce, pueden verificar si algo de lo que hemos detectado en su entorno competitivo es relevante para su propia actividad.
 
¿Cómo comercializan su herramienta?
Nuestros clientes pueden activar el servicio entrando a nuestra página web y dándose de alta allí. Si se quiere, uno se puede registrar en una versión gratuita de prueba durante 14 días. Pasado ese tiempo, ya solo los suscriptores tienen acceso a la información que producimos. 

¿Se trata de una aplicación descargable, tal vez?
No, es una página web a la que se accede por contraseña y clave de acceso. 

¿Ofrecen un servicio diferenciado por sectores o la información que generan es común?
La herramienta es asectorial. Aunque hay que admitir que estamos en una fase en la que todavía hemos de ir descubriendo nichos de rentabilidad en los que poder concentrar nuestros esfuerzos futuros. 
 
¿Dentro de su equipo hay personas dedicadas al análisis de mercados, o ustedes mismos ya se ven capaces de formular los análisis?
En nuestra actual situación, nadie de nuestro equipo está enfocado al análisis de estrategias competitivas. Así que no emitimos recomendaciones a nuestros clientes sobre cómo deben comportarse cuando detectamos un cambio en su mercado. Entendemos que nuestros mismos clientes son quiénes mejor lo pueden hacer. No obstante, una de nuestras líneas de trabajo actual es encontrar nuevas formas de transmitir conclusiones de los datos que les proporcionamos.
 
Así pues, es el cliente quien decide si la información que le envían es una buena noticia o una mala noticia para él…
A fecha de hoy, así es. Él es quien ve oportunidades y amenazas en la información que le vamos dando. Pero, como le digo, ya estamos trabajando en algoritmos que nos permitan ayudar al usuario a entender mejor y más fácilmente si un cambio es bueno o es malo.

Por lo que explica, el servicio que ofrecen a sus clientes es la externalización de lo que antes se llamaba “inteligencia de mercado” en los departamentos de marketing más avanzados…
Correcto. Y además me permito considerar que no solo favorecemos la externalización del servicio sino que favorecemos su optimización. Nosotros no hemos inventado nada. La monitorización de la competencia ya existía y muchas empresas la vienen haciendo desde hace tiempo, pero la mayoría de las empresas que lo hacen tienen que dedicar personal a eso. Nosotros hemos automatizado la tarea y la hemos convertido en una herramienta que ahorra tiempo y dinero.
 
Las empresas se pelean por estar en los primeros lugares del ranking de Google y otros buscadores. ¿A día de hoy, sigue siendo importante cómo la gente te busca por Internet?
Desde luego que sí. Y Kompyte también monitoriza los cambios en las campañas de GoogleAdWords, o los cambios en posicionamiento orgánico, o las publicaciones de blogs, las actividades en redes sociales… Evidentemente todo esto sigue teniendo sentido. Lo que nosotros defendemos es que una vez que una empresa decide llevar a cabo todas estas actividades, todavía tiene más sentido monitorizarlas. Para bien o para mal, en la primera página de resultados orgánicos de Google sólo aparecen diez referencias. Y seguirá habiendo diez durante muchísimo tiempo. Así que una vez que estás practicando SEO y que trabajas en las redes sociales, vas a tener que monitorizar todo lo que hacen tus competidores para poder ir adaptándote a cada momento. 
 
Ahora imagine usted: tienen un cliente que se dedica a los neumáticos. Y le entra otro que también vende neumáticos. ¿Tienen algún código deontológico que les impida trabajar con dos empresas competidoras a la vez?
Verá, toda la información con la que trabajamos es 100% pública. Monitorizamos cosas que cualquier persona podría encontrar con un ordenador, una libreta y un bolígrafo. Así que lo que le decimos a nuestros clientes, sean del sector que sean, es algo que no va en detrimento de nadie. Por lo tanto, no existe ningún problema ético o conflicto de intereses en informar a todo el mundo de las mismas cosas al mismo tiempo. 
 
Claro, es como si ambas empresas compraran el mismo periódico y leyeran la información por sí mismas. Pero ustedes deben de pasarse horas y más horas delante del ordenador, buscando la información para ellos…
Es nuestro secreto, aunque ya le digo: nadie en Kompyte se dedica a hacer nada manualmente. Todo lo hacemos “a máquina”, automáticamente. Entre otras cosas porque si no, sería imposible escalar el servicio. Podemos decir, con orgullo, que somos la mejor herramienta en la monitorización de cambios competitivos en páginas web. Y esto es así porque nos esforzamos mucho en separar aquellos cambios que son realmente cambios competitivos de aquellos otros que no son relevantes para un mercado.
 
Creo que lo voy entendiendo, pero ¿por qué no me pone un ejemplo?
Imagínese una página web cualquiera. Cada día del año se produce en ella un cambio recurrente: la fecha. Todos los días cambia la fecha. Pero ese cambio es irrelevante para las condiciones de mercado. Nuestro trabajo se centra en detectar los cambios irrelevantes y eliminarlos de nuestros informes para no abarrotar de información inútil (o “ruido”) a nuestro cliente.
 
Entendido. Más cosas: ¿ustedes han crecido orgánicamente en este corto lapso de tiempo o se ven todavía como una start-up?
Al inicio éramos tres socios y actualmente ya somos siete personas en plantilla, y tres becarios que nos echan una mano en tareas como la generación de “leads”, o la configuración de cuentas para grandes clientes. Y no es que seamos gente que hablemos inglés, es que directamente nuestro perfil es completamente internacional. Nuestra web, nuestra plataforma y nuestra actividad ya solo están en inglés. Nos focalizamos en los Estados Unidos y el norte de Europa.
 
Aunque no pueda decírnoslo, ¿cuentan con multinacionales entre sus clientes?
Así es. Y nos está sorprendiendo agradablemente el ver cómo empresas conocidas por todo el mundo, que son grandes gigantes, están entendiendo el valor que puede aportarles una herramienta como la nuestra. Es genial ver cómo empresas de Silicon Valley están empleando nuestra tecnología. 
 
Tal vez no me lo podrá decir tampoco, pero actualmente hay casos de startups que crecen mucho en dos o tres años y luego se venden por millones a terceros. ¿No será ese su caso?
No tenemos un plan a medio plazo para vender la compañía. Pero creo que ninguno de mis socios se enfadará si le digo abiertamente que tampoco creo que nos vayamos a jubilar en esta compañía. En este mundo, lo más probable es que si un proyecto funciona bien, lo acabe comprando algún gigante. Nos encantaría que así fuese, pero no tenemos la mentalidad de crear algo sólo para venderlo al poco tiempo.

En cambio, seguro que ustedes sí son de la mentalidad de ir inventando cosas nuevas continuamente… ¿verdad?
Verá, yo tengo el lujo de ser mentor de algunos jóvenes emprendedores, dentro de un programa de Barcelona Activa dedicado a reincorporar a personas al mercado laboral o al mundo académico. Y el otro día les dije a algunos de ellos que, en primer lugar, es muy complicado poder tener ideas sentado en un sofá y viendo la tele. O por lo menos, yo no conozco a nadie que las haya tenido. 
 
Interesante. ¿Y en segundo?
Les digo que las ideas no valen nada. Mi socio Pere y yo tuvimos hace años una idea consistente en montar un marketplace donde todos nuestros clientes de e-commerce pudieran publicar sus ofertas y así ayudarles a captar más clientes con un solo sitio web. Nunca la llevamos a cabo. Así que lo que importa, más que la buena idea, es la ejecución. A veces, incluso, puede existir alguna idea no especialmente buena que, con una brillante ejecución, se convierta en un gran proyecto… Hay muchas personas en el mundo que pueden tener la misma idea y sólo unos pocos tendrán éxito con ella.