Director General de Ossa Factory

Joan Gurt

Primerísima calidad

“Si ofreces cosas nuevas, seguro que encuentras mercado”

Joan Gurt asegura que no sólo quieren competir, sino también sacar un rendimiento en la imagen. Así que quien les represente, no sólo tendrá que saber competir, sino que tendrá que ser un referente en la imagen.

Martes, 02 de Marzo de 2010
Cualquier experto en economía afirmará que diversos factores contribuyen al éxito de una empresa: una mezcla de tesón, suerte, oportunidad y espíritu emprendedor. Pero hay un elemento, no siempre presente, que también hay que valorar: el emotivo. A veces es la creencia absoluta en una marca que en el pasado representó algo para alguien la que es capaz de resucitar una compañía cuyo recuerdo sólo tenían los mayores. Hoy les presentamos uno de estos ejemplos: Ossa Factory, la vuelta al mercado de lo que en su momento fue la Orpheo Sincronic Sociedad Anónima, y que desde los años veinte del siglo pasado construyó motocicletas y proyectores de cine.
“La crisis está siendo algo terrible pero creo que nos ha beneficiado. De acuerdo, el tema está muy complicado, y todos luchamos por sobrevivir, pero siempre se puede sacar provecho de la situación, incluso en los momentos más duros”

“No somos gente valiente, ni somos más listos que otros. Sencillamente, hemos planificado cuidadosamente lo que queríamos hacer, y tenemos el convencimiento de que lo nuestro es aplicable a muchas empresas”

“La única forma para poder subsistir, y competir con los grandes, depende  de una producción reducida y dedicar mucho tiempo a la innovación y a los productos nuevos. Ahora, si prefieres depender de otros llegará el momento en que el grifo se cerrará”
¿Qué pasaba con Ossa en el 2006?
La compañía había desaparecido en los ochenta y los derechos los tenía un tal Carlos Rubio. No sabía qué hacer exactamente con ellos y cuando la compré, lo primero que hice fue registrarla por todo el mundo, ampliándola a objetos que no fueran los estrictamente relacionados con el motor, es decir que también pudieran incluir otros sectores.

Creía usted en aquello que compraba.
Mucho. Y además, podemos decir que es de las pocas marcas que son sólo catalanas. Somos cuatro socios, tres de Girona y uno de Barcelona. Está Alejandro Laplaza, de la asesoría del mismo nombre y yo como socios principales; después Joan Roma, un hombre que ha estado 40 años en el mundo de las motos y el empresario Jordi Cusarch.

Bien, ya tienen la marca. ¿Y ahora qué?
Empezamos a elaborar con mucha discreción un plan estratégico, para ver no sólo dónde estábamos sino dónde queríamos llegar. Y así estuvimos tres años, hasta noviembre pasado, en que presentamos la nueva moto de trial en el Salón de Milán. Tuvimos mucho éxito y habríamos conseguido vender 3000 unidades si no fuera porque nuestros directores del plan estratégico nos ciñeron la cifra a sólo 1.250 motos.

Para no morir de éxito.
Todo ha estado muy estudiado. El siguiente proyecto que abordamos fue el de la moda: Hace unas semanas estuvimos en Florencia y después, en el The Brandery.

¿Y cómo se ha articulado todo vuestro producto?
Lo hemos centralizado en dos partes. Por un lado, la fábrica en Girona en la que habrá oficinas, las naves y una cadena de montaje. Pero es que además hemos aportado una nueva metodología de producción, en la que centramos la producción en seis meses, y los otros seis meses los dedicaremos exclusivamente al I+D de los nuevos productos que queremos sacar.

Es muy innovador.
También hemos involucrado a diferentes agentes de la zona, creando una especie de clúster de industriales que nos fabricarán las piezas, y en los que nosotros suministraremos la ingeniería y tecnología. Así además generamos empleo, pues esta flexibilidad impide el hecho de tener una empresa de 300 trabajadores en los que si no tienes trabajo constante tienes que hacer reajustes.

Hábleme de la sección de moda.
La tenemos en Sant Feliu de Guixols, y se basa en los diseños que nos proporcionan los estilistas, diseñadores, gente de moda y de producción. Tenemos previsto de cara al próximo año un considerable aumento de producción, que vaya parejo con las ventas.

Una moda que además no es exclusivamente motera.
Exacto. Nuestro posicionamiento en el tema es distinto a lo que han hecho otras marcas. De entrada, nosotros aplicamos todo lo que ha sido la historia de la marca, sean logotipos, rótulos, actores que han trabajado con motos… y la hemos trasladado a la moda. Pero lo hemos hecho trabajando tres aspectos en los que creemos mucho: fomentar la imagen retro y vintage de la época gloriosa de Ossa; utilizar productos de primerísima calidad; y fomentar el aspecto visual para que luzca mucho el producto.

Y volviendo al tema de las motos, ¿sólo hacéis trial o también hay una línea de moto de carretera?
No, a nivel de moto sólo hacemos trial. En el próximo salón de Milán presentaremos la nueva moto que será muy revolucionaria desde un punto de vista tecnológico. Hemos trabajado muy duro en ello, casi cuatro años, y en el proyecto han intervenido muchos profesionales de muchos sectores.

Habéis trabajado con mucha antelación pero os habréis encontrado con algunos imprevistos.
¿Te refieres a la crisis? Mira, si te soy sincero, creo que nos ha beneficiado. De acuerdo, el tema está muy complicado, y todos luchamos por sobrevivir, pero siempre se puede sacar provecho de la situación, incluso en los momentos más duros. Nosotros, por ejemplo, cuando empezamos a diseñar los proyectos, nos encontrábamos que los presupuestos que nos llegaban eran inasequibles. Era como la vivienda, estaba fuera de mercado, era algo irreal. Ahora las cosas son distintas. Y en su momento nosotros apostamos por la cultura del esfuerzo, del trabajo, no del pelotazo.

Aún así, no se puede negar que habéis tenido mucho coraje.

Quizá sí, pero no somos gente valiente, ni somos más listos que otros. Sencillamente, hemos planificado cuidadosamente lo que queríamos hacer. Y sí te digo que la situación actual nos ha venido bien ha sido porque en buena parte los costes que habíamos previsto, se redujeron.

¿Y qué tal la competencia?
Creo que todos debemos coexistir, y es bueno que así sea, porque cuantas más marcas haya en el mercado, mejor. La única forma para poder subsistir, y competir con los grandes, depende  de una producción reducida y dedicar mucho tiempo a la innovación y a los productos nuevos. Ahora, si prefieres depender de otros llegará el momento en que el grifo se cerrará.

El secreto es ser uno mismo, aunque seas pequeño.
Exacto. Si haces o das algo nuevo, todo irá a la larga, mejor. En el tema de la moda, por ejemplo, hay gente que están perdiendo ventas, pero yo sé de otros que están aumentando: algo harán diferente. Antes de la crisis, la gente estaba muy bien acostumbrada, y cualquier cosa parecía dar beneficio, pero era ficticio, no era real. Es ahora cuando nos hemos puesto todos las pilas. Si ofreces cosas nuevas, encuentras mercado.

Vuestro siguiente paso parece la competición. ¿Cuál va a ser vuestra línea a seguir?

Entraremos en pista el 1 de enero de 2011. La estructura del mundial ya la tenemos hecha, tenemos el camión, los mecánicos…

Pero no tenéis aún el nombre del piloto.
No. Tenemos claras algunas cosas, la primera de las cuales es que tiene que ser un piloto de casa. Esta es una marca catalana y no tiene sentido fichar a nadie de fuera. También queremos que la persona que nos represente tenga una imagen que concuerde con aquello en lo que creemos. Y es algo que valoramos mucho, aunque somos conscientes de que la gente que hace trial indoor y que es realmente buena, no abunda.

Queréis que vuestra marca no sólo gane. También que os represente.
Si, no sólo queremos competir, también queremos sacar un rendimiento en la imagen. Tendremos carpas, camiones, gente de la prensa, azafatas regalando gorras, pero independientemente de que el piloto quede primero, séptimo o décimo, somos conscientes que vendemos marca. Y esto, a día de hoy, no lo hace nadie. Así que quien nos represente, no sólo tendrá que saber competir, sino que tendrá que ser un referente en la imagen, en saber hablar, en tratar a la prensa. Alguien ciertamente completo. 

Parece que vuestro plan estratégico está muy definido.
Lo tenemos marcado a cuatro años vista, y empezó el 1 de enero de 2009. A veces tenemos la tentación de ir más allá pero es lo que decía: nuestros estrategas nos frenan, y así seguiremos. Supongo que antes de que acaben estos cuatro años, tendremos que plantearnos qué hacemos, lo que en esencia es si redimensionamos el tinglado que tenemos sin salirnos de los esquemas de producción que tenemos.

Hay que tener mucha disciplina para ello.
Tienes que tener estructuras inteligentes para que no te coja el toro. Tenemos previsto, si todo va bien, reestructurarlo todo pero manteniendo el mismo funcionamiento. Pero tentaciones no faltan: hemos recibido una oferta del mercado americano para fabricar una moto por ahí, con 5.000 unidades.

Y aún así, no entraréis en la experiencia de la velocidad.
No, de momento no. Hemos visto que tenemos que abordar ciertos nichos de mercado en los que podamos ser competitivos. Y entre ellos no está el de la velocidad, donde los japoneses nos llevan años luz de ventaja. Uno debe ser consciente de sus limitaciones, y en nuestro caso, hay cuatro o cinco sectores en los que con tecnología y diseño, podemos ser competitivos. No hace falta vender 30.000 motos para ser rentable, pero sí es necesario acomodar la producción a tu estructura: eso sí es muy rentable.