Joaquim Badrinas

“Mientras Merkel se habla con las PYMES alemanas, Rajoy sólo habla con las grandes empresas del IBEX”

Miércoles, 18 de Febrero de 2015
Finsa, empresa dedicada a los filtros industriales, no se ha movido de Terrassa, cuna de la industria textil catalana, aunque con el paso de estos últimos años, la empresa comandada por Joaquin Badrinas ha ido diversificando su producto, y en concreto, con la creación de Finsa Arquitectura, asociada a la empresa alemana GKD, se ha convertido en punta de lanza de la implantación de los tejidos metálicos que hoy en día vemos incorporados a la nueva manera de entender la edificación.
“El 80% de nuestro volumen de negocio es global”
 
“En el proceso de reconversión fue clave mi visita a Alemania, de la mano de la Cámara de Comercio germana”
 
“Nuestros tejidos están en lugares emblemáticos, desde el Bernabéu a la plaza de las Arenas, del aeropuerto del Prat a las tiendas Levi’s”
Supongo que debe sentirse una satisfacción especial cuando uno es responsable de haber salvado una empresa de más de 150 años de antigüedad…
Sí, todos nosotros estamos muy contentos de ver que la estrategia que acometimos tras la crisis del sector textil, hace más de 40 años, ha dado sus resultados. La matriz tuvo que cerrar en 1970, y fue en ese momento en el que, como miembro de la familia, tuve que ponerme al frente y dar un giro que permitiera sobrevivir. Y lo hicimos  orientando nuestro negocio a algo de lo que sabíamos y mucho, los tejidos, pero en este caso, a los llamados tejidos técnicos y metálicos.
 
Durante los primeros años, se especializaron en productos para el sector minero…
En ese instante, inicio ya de la década de los 80, empezamos a trabajar los filtros industriales, y empezamos a recuperarnos. Recuerdo que en todo ese proceso fue clave mi visita a Alemania, con la Cámara de comercio germana ayudándonos a contactar con distintas empresas del país.
 
Hoy pueden decir que están en casi los cinco continentes…
Sí, es cierto. Nuestro producto está en Sudamérica, países como Brasil, Chile  o México son un ejemplo, también en Sudáfrica o en Rusia. Un total de un 80 por ciento de nuestro volumen de negocio es global, es decir, depende de los mercados mundiales, aunque eso no significa abandonar nuestro mercado interno.
 
¿Sigue siendo una empresa familiar?
No en el mismo concepto que lo era cuando a mediados del siglo XIX la fundó mi bisabuelo, claro, pero en los ejes clave de nuestra actuación sí hay un componente de traspaso permanente de conocimiento a las generaciones posteriores.
 
Sus hijos se han incorporado ya a la firma…
Es cierto, aunque en ambos casos, han pasado antes por la estructura de diversas compañías multinacionales. Es muy importante ese detalle, ya que esa experiencia te permite desarrollar en una segunda fase todo tu conocimiento y aprendizaje en algo que conoces bien, que es tu casa…
 
Su incursión en el mundo de la Arquitectura les ha dado, digámoslo así, una gran visibilidad que quizás no tenían antes con  el ámbito industrial…
El tejido metálico es hoy algo valorado en la construcción de todo tipo de edificios. Cuando antes comentaba mi relación con Alemania, debo añadir que fue determinante conocer a la gente de GKD, punteros en esta modalidad de tejido, y de su mano, hemos ido creciendo. Hoy podemos decir que muchos lugares emblemáticos, desde el Bernabéu a la plaza de las Arenas, del parking del aeropuerto del Prat a las tiendas de Levi’s, nuestro producto se muestra abiertamente al mundo.
 
Se puede afirmar, pues, que hay dos fechas clave en el resurgir de Finsa…
Sí, es cierto, 1978, con el inicio de la reconversión de una empresa plenamente dedicada al textil, a una que abría mercado a los filtros industriales y al tejido técnico, y otra, 1991, en la que pasamos a abordar el futuro del tejido metálico para exteriores e interiores de la arquitectura actual.
 
En cuanto a dimensiones, ¿son una pyme clásica?
No sé si clásica, lo que es cierto es que reunimos, creo, una serie de cualidades que nos hacen estar en esa catalogación, el número de gente que trabaja hoy en Finsa, medio centenar de personas, nuestra facturación, unos 10 millones de euros, creo que podría ser el tamaño estándar de eso que llamamos  mediana empresa, sí…
 
Y a esas empresas, hoy, en nuestro país se las sigue dejando de lado…
Yo dije en una entrevista reciente que me hicieron que mientras la señora Merkel habla en Alemania con las empresas como nosotros, el señor Rajoy en España habla con las empresas que cotizan en el IBEX. Y eso es algo que, alguien, espero, entienda algún día.
 
Joaquim Badrinas
Presidente de FINSA