Propietario y gestor de Dry Martini

Javier de las Muelas

"Tuve que admitir que mi nombre era la mejor marca"

Miércoles, 21 de Mayo de 2014
Nos recibe en sus sencillas oficinas de la parte alta de Barcelona. Se disculpa por los 10 minutos de retraso, porque Javier de las Muelas es así, cortés, serio, en apariencia y a primer vistazo, y exigente, incluso más consigo mismo. Al final,  podemos observar su plan de negocio en la gran pizarra que presiden su despacho, pero nos advierte que ya se ha alcanzado el objetivo, y que hay otro plan en marcha. Le encanta correr, ir al gimnasio, madrugar, su familia y su compañía, la que ha construido con tesón después de 35 años.
“Mi negocio está  planteado para hoteles de lujo, porque garantizan  una ubicación Premium  en cualquier  lugar donde estés”
 
“El Dry Martiny by Javier de las Muelas está en Bali, Singapur y abro ahora en Rio de Janeiro. Y antes de que acabe 2014 quiero abrir en Londres y en Varsovia”

"La clave es hablar con las grandes cadenas, como Starwood, Four Seasons, Ritz Carlton, Orient Express, ellos son quienes tienen la llave de la ubicación excepcional, y yo he aprendido a adaptarme a cada uno, a sus necesidades"
 
Tras muchos años en el mundo de los cócteles y la restauración, hay un antes y un después en su trayectoria empresarial…
Ese punto de inflexión se produce hace ahora 9 años, cuando decidí desarrollar un modelo de negocio, inspirado en lo que pensaba cuando empecé, al crear el Gimlet, alrededor de lo que llamo el mundo del cóctel, y que girará en torno a una marca, Dry Martini, y también, mi nombre, Javier de las Muelas.
 
Llegó a la conclusión de que su nombre es la mejor marca…
Quien me conoce sabe que yo soy poco amante de la exposición pública, por eso tuve que hacer un examen muy imparcial, aséptico, para acabar aceptando que el Dry Martini es un nombre muy comercial, pero que personalizarlo con mi nombre ofrecía garantías a todos los que quisieran confiar en incorporar ese proyecto porque detrás, yo respondía del nivel de servicio.
 
Formar a los equipos de manera uniforme, a imagen y semejanza del original…
Sobre todo, lo importante es que la gente encentre los suficientes elementos de personalización que hagan de ese lugar algo distinto. En el Mundo hay grandes bares, grandes bármans, y yo tomé la decisión de  encaminar mis proyectos a los hoteles de lujo…
 
Nada de buscar calles emblemáticas, enclaves  en plena ciudad…
No, en los hoteles de máxima categoría, se garantiza localizaciones Premium, y te das cuenta de que el modelo es absolutamente replicable, y es por eso que hemos llegado a los 12 enclaves en los que ya tenemos en marcha nuestro proyecto.
 
Esa idea ya la trataron de aplicar esos hoteles con grandes chefs…
Sí, es cierto, pero acabaron, en muchos casos, quemando el producto. Se empezaba fuerte, con un gran chef, pero eran operaciones costosas, que no reportaban precisamente beneficios, no había retorno, cosa que sí ocurre con los bares.
 
Veo que lo que le ocurre a Javier de las Muelas es que llega un día que se lanza decididamente a conquistar el Mundo sin reservas…
La idea, hay que reconocerlo, era ambiciosa. Lo que ocurre es que, en España, a veces nos avergüenza admitir que lo somos, para que no nos llamen engreídos, prepotentes. La suerte es que yo he sabido rodearme de un equipo de confianza, somos 28 personas alrededor de las cuales se ha creado, se está creando el negocio. En enero pasado tuvimos que renovar el Plan Estratégico, entre otras cosas porque el que establecimos en 2011 se había cubierto.
 
Ya tiene un Dry Martini en Bali, o en Singapur…
Para llegar allí, primero tuve que hacer  un paso previo, que consideré era imprescindible, y era salir de mi entorno de comodidad que era Barcelona. Quería llegar a Madrid, y estaba seguro de que si lo conseguía, sería el primer paso… En esa época estuve con Gabriele Burrio, con Antoni Catalán, con Jordi Clos, los grandes hoteleros, y hablé con los Escarré. Para mí, era imprescindible salir de ese entorno en donde yo era muy conocido, y demostrarme que lo podía conseguir en otro lugar que, además, eso lo tiene Madrid, tiene a todas las grandes cadenas hoteleras presentes…
 
Pero su primer gran acuerdo es para abrir en San Sebastián…
Estuve a punto de cerrar un acuerdo en Madrid con Isabel Aguilera, responsable de Eurobuilding, pero la cesaron cuando estábamos a punto de cerrar el  tema. Y sí, luego llegó el acuerdo con Starwood y abrí el Dry Martini by Javier de las Muelas en el magnífico María Cristina de la capital donostiarra.
 
El salto a Asia y Sudamérica, en los últimos tiempos, le ha catapultado espectacularmente…
La clave es hablar con las grandes cadenas, como Starwood,  Four Seasons, Ritz Carlton, Orient Express, ellos son quienes tienen la llave de la ubicación excepcional, y yo he aprendido a adaptarme a cada uno, a sus necesidades.
 
Dicen que su Dry Martini en Bali es algo espectacular…
Es un hotel de Four Seasons en un lugar paradisíaco, quien no haya estado debería plantearse alguna vez en su vida visitar Bali. En el hotel hemos abierto el bar en un Beach club, y coexistimos con otro bar y dos restaurantes.
 
Y en Singapur…
También me he adaptado a la petición de la cadena, allí el bar se llama 190  by Javier de las Muelas, ese es el número de la calle en donde está el Hotel. Además, Singapur, por su excelente conexión con el resto del Mundo, ya que es un hub estratégico para llegar a Asia, es el lugar en donde quiero dejar un equipo permanente que supervise el día a día, aunque nosotros, cada tres meses, quiero ver los distintos enclaves personalmente y cada semana hablamos a través de videoconferencia con los distintos responsables.
 
Aún están impactados en Four Seasons por el eco de la presentación que hicieron en enero…
Fue  emocionante ver el día de la presentación a 90 periodistas, y páginas enteras al día siguiente en los diferentes periódicos.

Y ahora abre en Rio de Janeiro…
Es otro paso estratégico, sobre todo porque Sudamérica, y en concreto porque sólo la cadena Starwood, posee ya 94 hoteles ese continente.
 
Pero eso no quita que su proyecto siga creciendo en España…
Ya estoy en dos de ellos, en el de Aiguablava y en Arties, y estoy preparando proyectos para otros en la geografía española. Son una marca de primer orden, muy valorada en el extranjero, pero que se encentra en un momento complicado. También estoy en Palma de Mallorca en la cadena Meliá y sigo pensando en otros espacios en lugares singulares…
 
Asia, Latinomérica, crecer aquí, en su cabeza bullen aún más proyectos ¿no?
Antes de que acabe este 2014, quiero abrir en Londres y en Varsovia. Para mí, Londres es clave, y quiero que sea una de esas bases permanentes de mis equipos. Sí, es cierto que he encontrado la línea de lo que siempre quise que fuera mi proyecto empresarial. Ahora mismo, estamos preparados para abrir 10 bares más en un año, y 10 más al siguiente, hemos encontrado la fórmula de replicar el concepto y adaptarnos a los pequeños detalles característicos de cada lugar.
 
No hemos hablado de Javier de las Muelas y su colaboración con marcas del mundo de la alimentación de primer nivel, que le piden que aporte sus ideas…
Sí, la última ha sido Nueces de California, empresa norteamericana para la que he trabajado un concepto de proyecto global vinculando sus snacks, las nueces y otros frutos secos, al mundo del cóctel. En ese aspecto, he tenido la oportunidad de trabajar codo con codo con Iberia, Freixenet, Mahou San Miguel en todo tipo de proyectos bilaterales.
 
¿Hay algo que haya hecho y que no le ha funcionado?
Pues claro, hay cosas que las empiezas con ilusión, pero hay que saber aceptar que no son las que tu manera de ser necesita. Por ejemplo, yo, en su momento, compré unas tierras en el Priorato para hacer vino, y recuerdo mi ansiedad, me levantaba  de madrugada, me iba a ver cómo se hacían las bancadas… pero el vino necesita tiempo. Desde que uno empieza, no verá resultados hasta pasados 8 años. Y renuncié.
 
También se vendió locales de éxito…
El Nick Havanna o Casa Fernandez de Paseo de Gracia, sí, porque consideré que había llegado el momento de que continuaran otros.
 
¿Le queda algún minuto para usted?
Me levanto muy temprano, a las 6 de la mañana estoy en el gimnasio, digamos que el día lo alargo al máximo para poder hacer todo lo que bulle en mi cabeza cada día.