Directora de compras de Prensa de Mediaedge:cia

Caroline Foster Kenny

“Ahora las mujeres quieren ser amigas de las marcas”

Caroline Foster explica que cada vez hay más mujeres que ocupan cargos importantes y de responsabilidad en las empresas, aunque depende del sector. Cree que muy pronto veremos a mujeres realizando grandes cambios en las empresas.

Martes, 16 de Marzo de 2010
Barcelona fue el escenario el pasado 4 de marzo de la quinta edición del Foro Internacional de Comunicación y Branding, conocido popularmente como RethinkHer. Diversos profesionales expertos en el tema aportaron su punto de vista y destacaron la necesidad de una mayor presencia de la mujer en el mundo de la comunicación, demostrando un nuevo potencial que está por explotar. Tres días después de celebrarse el certamen, una mujer, Kathryn Bigelow, ganaba el primer Óscar como directora. ¿Una señal de que las cosas ya empiezan a cambiar?
“Los nativos digitales, aquellos que hemos crecido en la era de Internet, han supuesto un gran impacto en el mercado: en el modo de comportarnos, en las actitudes que tenemos hacia la comunicación en general. Y esto acaba siendo reflejo de una realidad” 

“Antes los anuncios intentaban atraer al consumidor con mensajes muy apetecibles, mientras que ahora se trata de establecer una relación con las marcas. Y el público femenino tiene mucho que decir al respecto”

“Cada vez hay más mujeres que ocupan cargos importantes y de responsabilidad en las empresas, aunque por supuesto dependerá del sector. Aún así, sigue habiendo pocas, pero esto va a cambiar”
Viendo su trayectoria, es fácil perderse entre tanto cargo. ¿Cuál desempeña ahora en Mediaedge:cia?
Trabajo como Directora de Servicio al Cliente de esta empresa, y soy responsable de la gestión de las relaciones con los clientes. Esto significa que debo entender los negocios de estos clientes y los temas relacionados con el marketing, desarrollando y dando forma a las ofertas de este servicio a nivel internacional que cada uno de ellos necesita.

Han pasado muchas cosas desde que estuvo en “The Independent”, el periódico inglés. 
Pues sí. Y el mercado ha cambiado muchísimo con las nuevas tecnologías. Creo que está siendo muy difícil para los publicitarios y los propietarios de los medios seguir adelante, porque mucha gente se ha acostumbrado a leer la prensa on line

Y eso irá a más.
En cuanto a la captación de audiencia, el sector joven es un grupo que se aleja del consumo de los periódicos, aunque creo que no ocurre lo mismo con las revistas puesto que son medios más especializados. Con la televisión pasa lo mismo: la publicidad se ha vuelto mucho más selectiva. Creo que el reto está en cómo los medios se adaptan a las nuevas tecnologías, pero lo cierto es que la transformación que están viviendo es acelerada.

¿Qué ha venido a contarnos en RethinkHer?
Relacionado con mi trabajo, he hablado sobre los nativos digitales, es decir, sobre la primera generación que hemos crecido en la era de Internet, pero centrado especialmente en la mujer. Y esto, como puede suponer, ha implicado un gran impacto en la manera como nos comportamos, las actitudes que tenemos hacia la comunicación en general, porque todo ha cambiado mucho.

¿En qué sentido?
Yo creo que en muchos. Como hemos crecido en la era digital y el mundo de Internet, estamos ya muy acostumbradas a compartir y comunicarnos, nos sentimos cómodas compartiendo lo que sabemos, y por ello intercambiamos puntos de vista y lo hacemos sin barreras ni prejuicios.

¿Hablamos de redes sociales?
Sí, por supuesto, queremos actuar en las redes, así que las mujeres tiene un impacto en como lo hacen. Es decir, antes los anuncios intentaban atraer al consumidor con mensajes muy apetecibles, mientras que ahora se trata de establecer una relación con las marcas.

¿En qué sentido?
Pues que la relación comercial es distinta. Ahora, queremos ser amigas de las marcas, fan de las marcas. Y esto es sólo el principio.

¿Existen estadísticas al respecto?
Pues sí. Mire, el 80% de las mujeres con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años en los Estados Unidos son fan de las marcas. Es un número muy, muy grande. Y creo que de este dato se pueden extraer conclusiones, la principal de las cuales es que las mujeres intercambian opiniones, experimentan lo que es realmente esa marca. Y lo hacen entre ellas, pero también a través de internet.

¿Por qué cree que esta interactuación es tan importante para la mujer? 
Bien, creo que no es sólo importante para la mujer, sino también para los hombres. Sí que es verdad que si miras las estadísticas, las mujeres son mayoría a la hora de utilizar las redes sociales. Pero en relación con los productos y las marcas, tienen mucho que ver con la confianza: las mujeres nos creemos más los mensajes que transmiten los productos.

¿Qué piensa acerca del rol que han ido adquiriendo las mujeres en el mundo de los negocios?
Bien, es algo que está empezando a cambiar de manera bastante evidente. Cada vez hay más mujeres que ocupan cargos importantes y de responsabilidad en las empresas, aunque por supuesto dependerá del sector. Aún así, sigue habiendo pocas, pero creo que esto irá cambiando y muy pronto, veremos a mujeres realizando grandes cambios en las empresas.

En este sentido, las nuevas generaciones están empujando mucho.
Por supuesto. Porque mujeres jóvenes veinteañeras, de aquellas que aún no han llegado a los veinticinco, ya están muy acostumbradas a compartir comunicación, y este aspecto, potenciado por las nuevas tecnologías hace que sepan cómo funcionan las cosas dentro de una empresa y de cómo deben tomar las decisiones más acertadas.

Usted ha trabajado en diferentes países. ¿Qué nos puede contar al respecto?
Sí, estuve varios años en Asia y fue una etapa muy interesante en mi trayectoria profesional. Me aportó nuevas y fantásticas experiencias que estoy segura que no hubiera tenido si me hubiera quedado en Londres, que es de donde provengo.

Pero más allá de su currículum, debió aprender que los roles de las mujeres allí son algo distintos.
Sí, la manera en que las mujeres son tratadas y el papel que tienen en las empresas es diferente en países asiáticos, que en los occidentales. Y esto formó parte del proceso de aprendizaje que fue realmente apasionante. Trabajar en el extranjero no sólo te forma como profesionalmente sino que también te aporta diferentes perspectivas para ver las cosas.

Y no estuvo poco tiempo, no…
No, me fui para estar sólo seis meses pero estuve seis años. Fue algo que surgió y aproveché la oportunidad. Afortunadamente, el trabajo que desempeño es global y ello me puedo mover en todo tipo de mercados. Y con las nuevas tecnologías, pues puede suponer que aún más.

¡Y además ganó un premio a la mujer de negocios del año!
Sí, me da un poco de vergüenza admitirlo. Fue una de las revistas más importantes de China la que me concedió este galardón: se hablaba de que había pocas mujeres involucradas en la empresa, especialmente en ese país, así que tuve suerte de pertenecer a una compañía aún siendo mujer. Creo que por eso me eligieron.