Promotor de AdWomen y editor del blog www.adwomen.org

Jesús Alonso

Por y para mujeres

“Las mujeres creativas mejoran el mensaje publicitario”

Jesús Alonso es de la opinión que la incorporación de mujeres en la construcción del mensaje publicitario contribuye a mejorar la comunicación de las marcas con las mujeres y también a mejorar la imagen que se muestra de los géneros a través de la publicidad.

Martes, 16 de Marzo de 2010
Barcelona fue el escenario el pasado 4 de marzo de la quinta edición del Foro Internacional de Comunicación y Branding, conocido popularmente como RethinkHer. Diversos profesionales expertos en el tema aportaron su punto de vista y destacaron la necesidad de una mayor presencia de la mujer en el mundo de la comunicación, demostrando un nuevo potencial que está por explotar. Tres días después de celebrarse el certamen, una mujer, Kathryn Bigelow, ganaba el primer Óscar como directora. ¿Una señal de que las cosas ya empiezan a cambiar?
“Adwomen nació con el objetivo de reconocer la labor de la mujer como creativa publicitaria, exponiendo las campañas que mejor conectan con las consumidoras, fomentando su presencia y destacando su participación en los festivales”

“La incorporación de mujeres en la construcción del mensaje publicitario contribuye a mejorar la comunicación de las marcas con las mujeres y también a mejorar la imagen que se muestra de los géneros a través de la publicidad”

“Si incorporásemos a nuestros mandos a mujeres, creo que todos juntos nos sentiríamos más cómodos y relajados, sin tanta agresividad y competitividad”
Ha venido a RethinkHer como promotor de Adwoman. ¿En qué consiste?
Tanto AdWomen como el blog www.adwomen.org tratan lo mismo, un aspecto que se ha presentado estos últimos años y que queremos potenciar: la publicidad hecha por y para mujeres. Queremos promocionar los nuevos valores y talentos femeninos y damos cabida a los testimonios de profesionales reconocidas en el sector.

Un reconocimiento a una labor, pues.
Sí, nacimos con el objetivo de reconocer la labor de la mujer como creativa publicitaria, exponiendo las campañas que mejor conectan con las consumidoras, fomentando la presencia de la mujer en los departamentos creativos y destacando su participación en los festivales de publicidad. AdWomen es una iniciativa que ha involucrado en sus actividades al Instituto Cervantes, el Instituto de la Mujer, Emakunde, el Ayuntamiento de Bilbao, EASA, EACA, Innobasque, y Fundación Novia Salceda, entre otras organizaciones.

Y con el propósito de reivindicar.
Efectivamente, introduciendo en el debate de la industria publicitaria un punto de vista positivo. Creemos que la incorporación de mujeres en la construcción del mensaje publicitario contribuye a mejorar la comunicación de las marcas con las mujeres y también a mejorar la imagen que se muestra de los géneros a través de la publicidad.

Cuando nació AdWomen fuisteis los únicos que os ocupabais de este reconocimiento femenino.
Sí, cuando nació AdWomen vimos que no se estaba moviendo prácticamente nada en el mundo que hablara de creatividad hecha por o para mujeres. Así que pusimos en marcha esta iniciativa y hemos ido generando una pequeña red social en la que se han ido incorporando contactos.

Y usted es el creador de todo ello.
Bien, en realidad, yo sólo soy el impulsor: hay seis redactoras que son las que se ocupan de los contenidos. Siempre he pensado que tenía ser el alma femenina la que lo llevara, tienen que ser las mujeres las que deberían encargarse de temas en los que tienen mucho a aportar.  

¿Una aportación sólo en el mundo femenino? 
Peter Lawrence, un genetista de la Real Academia Británica, dijo que la razón por la cual no había mujeres ocupando altos cargos era porque si consideramos ante todo que somos diferentes, sólo tendemos a promocionar aquellos individuos que muestran caracteres intrínsecamente masculinos. Y no debería ser así. En realidad, pues, somos los hombres los que frenamos esta asunción de responsabilidades femeninas, no es la sociedad.

Hay quien dice que las cosas serían mucho más sencillas si existiera esta equiparación.

Sí, verá. Hemos hecho cosas magníficas, tenemos aparatos electrónicos que nos hacen la vida más fácil, podemos conectarnos con quien queramos, así que no debería importarnos, especialmente a los hombres, que incorporáramos en nuestros mandos a mujeres. Creo que todos juntos nos sentiríamos más cómodos y relajados, sin tanta agresividad y competitividad. No merece la pena, la verdad, así que disfrutemos. 

¿Cree pues que las mujeres serían más generosas? ¿Sólo con los hombres o también con las mujeres?
Se dice que “Todo poder genera su propia resistencia”. Nosotros, los hombres, no vamos a ceder el poder sin más ni más; las mujeres deberán ganárselo. Lo peor es que quizá aquellos que ganen este poder serán las mujeres con características masculinas. Y no habremos ganado nada. Se trata de que el poder se ejerza desde la vertiente femenina. Y con todas sus consecuencias.

El rol femenino quizá esté muy claro. Es el masculino el que lo ve ahora confuso.
Cierto. Recientemente he hecho on line el curso de hombres por la igualdad de Macundo y mientras apunta que las mujeres tienen modelos claros de feminidad, los hombres empiezan a estar confundidos, porque han surgido nuevos modelos y eso les desconcierta. Y esto choca con la imagen estereotipada del hombre, el individuo que tiene claro cuál es su camino.

Y por lo que se refiere al consumo, la cosa estará aún más clara.
Macundo dice que en el año 2015, 220.000 hogares en el País Vasco van a estar liderados por mujeres, lo que significará que una tercera parte de la población va estar exclusivamente liderada por la mujer. ¿Y sabe lo que esto significa? Que todas las compras las decidirá ella. 

¿Y usted cree que los empresarios son conscientes de ello?
Sí, por supuesto. Los que están adaptándose esto son las grandes corporaciones que tienen intereses globales. La tienda de la esquina no puede tener esta visión. Pero lo cierto es que esta labor la tienen que empezar las grandes empresas para que poco a poco vayan sumándose las pequeñas. 

Hemos hablado de consumo, pero ¿no nos olvidamos de la conciliación familiar? ¿Dónde metemos esto?
Los hombres no acabamos de entender el tema de la conciliación hasta que lo vivimos. Queremos estar con los hijos pero también debemos cumplir con nuestras obligaciones. De un modo u otro, los papeles han cambiado y ahora puede ser la mujer o el hombre el que se ocupe de sus hijos. La sociedad debería proporcionar los recursos y la capacidad para elegir, para que los dos cónyuges pudieran mantener el trabajo pero también ocuparse de los hijos. 

Esto sería lo ideal.
Sí, y vamos a conseguir este objetivo. Pero resulta evidente que esto no se logra en una generación.