Expresión y Comunicación

Joan Pera, Jaume Martí

“La comunicación no verbal tiene más importancia que el mensaje”

Miércoles, 18 de Julio de 2012
En un mundo tan dominado por la imagen y las apariencias, tan importante como tener un buen producto para vender es tener la capacidad para hacerlo con éxito, transmitiendo correctamente el mensaje. Y por ello no es nada descabellado afirmar que los gestores de las empresas deberían tener muy claras las técnicas para expresarse y comunicarse tal y como los americanos lo llevan haciendo estupendamente desde hace décadas. El conocido actor Joan Pera y el psicólogo Jaume Martí han creado un Curso de Expresión y Comunicación, y hoy nos hablan de ello.
“Más que aprender a hablar ante la gente, lo importante es que también puedas personalizar tu discurso, analizando aquello que se hace bien y aquello que es mejorable. Y por encima de todo, que te sientas seguro”

“La comunicación no verbal, aquello que transmitimos con gestos, con la actitud, con la expresión del rostro, tiene mucha más importancia que no el mensaje propiamente dicho”

“El fondo es importante, naturalmente, pero la forma en que se expresa hace que muchas veces un discurso se pierda. Y en cambio, el contenido, con una buena expresión, y una buena actitud, puede ser salvado si es flojo”
¿Cómo fue el hecho de coincidir, Jaume? Un psicólogo y un actor parece que tienen pocas cosas en común
Bueno, más de las que podemos pensar. Tras dar unos cursos a algunos ex jugadores del Barça, como Eusebio o Bakero, me di cuenta de que había un vacío a la hora de tratar de mejorar la capacidad expresiva y comunicativa de mucha gente, y no sólo deportistas. Así que hacía falta alguien que fuera un buen comunicador.

Y pensó en un actor
Efectivamente, fue entonces cuando entró en escena Joan Pera, una persona con una extraordinaria capacidad de conectar con el público y con la audiencia.  A partir de aquí todo fue empezar.

¿Y usted, Joan? ¿aceptó enseguida?
Al principio me sorprendió la oferta. Nunca se me había ocurrido una propuesta de este tipo, la verdad, pero una vez dije que sí, me di cuenta que no se podía abordar un curso de este tipo bajo la pura improvisación. Así que decidí crear un temario, para ir explicando todos los conceptos que resultan necesarios para desarrollar. Y todo lo llevo apuntado en el ordenador, claro. Como si fuese un guión…

¿Son cursos muy extensos?
Mire, ahora acabamos de hacer uno para la Asociación de Veteranos del Barça, con un gran éxito. Han sido dos sesiones por  semana, a lo largo de un mes, unas 8 o 10 sesiones. Pero puede variarse según las necesidades.

Y la idea es que usted empieza el curso, Jaume, y luego Joan continua…
Sí, yo empiezo con la parte, digamos más científica y teórica de lo que podemos considerar la comunicación, y en un momento dado, Joan Pera entra explicando casos que sean prácticos, ilustrativos, en los que se pueda ver la aplicación de aquello que desarrollamos.  

Hace décadas, se pusieron de moda los cursos de Expresión Oral al estilo de los de Dale Carnegie, y no sé si se guarda alguna relación con el que ustedes imparten
De hecho se siguen impartiendo hoy en día, y con mucho éxito, ya que resultan muy prácticos. Pero no, no son cursos parecidos. La gran diferencia es que los Carnegie son cursos de ventas, comerciales, para gente que tiene que hablar en público ante grandes auditorios, y nosotros, aunque la base es muy parecida, sigue otros derroteros. 

¿Por ejemplo?
Pues algo muy parecido al coaching, en los que, más que aprender a hablar ante la gente también puedas personalizar tu discurso, analizando aquello que se hace bien y aquello que es mejorable. Y que puedas afirmar con seguridad que en un número de sesiones concreto se puedan ver las mejoras que se han operado.

¿Y es así? ¿todos mejoran?
Sí, claro. Unos lo harán más que otros, depende del nivel con el que lleguen.  Pero de lo que dicen y grabamos el primer día, a lo que dicen y grabamos el último, hay una diferencia siempre positiva. Más de lo que se puede llegar a pensar.

Joan, ¿piensa que la técnica teatral sirve para que todos puedan expresarse mejor en público?
Bueno, yo he tratado de crear una metodología que aplique los conocimientos adquiridos en estos años de profesión en el mundo del espectáculo, sea teatro, televisión, cine o doblaje, para que todos lo puedan aprovechar. Por ejemplo, el manejo del énfasis, el silencio…

Los mutis, sí. Normalmente la gente se pone a reír …
Bueno, depende de la situación. En muchas de las comedias que he representado en el teatro, el silencio tiene un efecto hilarante que, dependiendo del público, incluso se acentúa.

Pero no tiene porqué ser así
Por supuesto. En un monólogo que hago hace tiempo, por ejemplo y en el que cuento cosas que me han pasado a lo largo de mi vida con mis hijos, mi profesión, mis amigos, el silencio tiene un significado completamente distinto. Sí, hay múltiples registros, y por supuesto no está sólo la visión cómica.

Es curioso como el silencio, algo aparentemente neutro puede resultar tan significativo
Bueno, y de hecho no es sólo el silencio. Una de las cosas que contamos es que la comunicación no verbal, aquello que transmitimos con gestos, con la actitud, con la expresión del rostro, tiene mucha más importancia que no el mensaje propiamente dicho.

Algunos políticos deberían hacer este curso…
Lo que queremos decir es que el fondo es importante, naturalmente, pero la forma en que se expresa hace que muchas veces un discurso se pierda. Y en cambio, el contenido, con una buena expresión, una buena dicción, unas buenas pausas y una buena actitud, puede ser salvado si es flojo.

¿Qué porcentaje de importancia tienen estos elementos?
Pues mira. Una de las cosas que explicamos es que la comunicación es el resultado de la combinación de la palabra, un 7% aproximadamente, la entonación, un 38%, y la expresión física, que ocupa el resto, un 55%.

Tiene que ser complicado tener tantas cosas presentes cuando estás ante un auditorio, luchando por aparentar calma
Bueno, lo que es importante es nuestros cursos es que en cada sesión hay un mensaje, un slogan, una idea, y solo una por clase. Entre otras cosas porque se retiene mucho mejor aquello que se quiera explicar. Y ese slogan lo iremos repitiendo a lo largo de la sesión… Es un poco como los gags del teatro. La gente los va memorizando.

Y cuando uno habla en público, Joan ¿hay que olvidarse del auditorio?
Supongo que habrá quien tenga que aislarse. Yo por ejemplo, puedo decirle que sé como irá una función antes de que empiece, solo por lo que se oye en el patio de butacas. Es algo curioso que se desarrolla con los años: por las toses o las risas que escuchas, sabes como irá todo.

¡Esto ya es un grado superior! Y aquellos que empiezan ahora…
El método parte en general de los conocimientos que cada uno tenga previamente, y de aquello que estén dispuestos a reconocer de sí mismos. Los que son más conscientes de ello, por supuesto son los que están más próximos a dar el paso. Y con un curso de unas 16 horas, la mayoría mejora, o al menos, aquello que no funcionaba, queda más disimulado.

También el curso puede ir bien para desenvolverse en entrevistas de trabajo…
Sí, el inconveniente es que hoy en día, desgraciadamente, hay muy pocas entrevistas de trabajo. Y las que hay no se nos pide que sepamos comunicarnos sino que se mueve todo en unas respuestas muy concretas. Así que se pierde un poco la oportunidad de saber si somos buenos o no comunicando. Pero nunca, nunca, está de más.
Joan Pera, Jaume Martí
Joan Pera, Jaume Martí
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