Fundador y CEO de Cyberclick

David Tomás

“No hay que esperar al futuro”

Miércoles, 04 de Julio de 2012
Conceptos como “generación de Leads” “email Marketing”, “Coregistros”, “search marketing” o  “mobile marketing” que hasta hace pocos años nos sonaban a chino son ahora moneda corriente en el vocabulario de las empresas que están metidas en las nuevas tecnologías. En el World Trade Center de Barcelona, a pocos metros del Mediterráneo, la compañía Cyberclick se ha convertido no solo en una de las más innovadoras de la publicidad en la red, sino que es una muestra de una estructura organizativa y de trabajo realmente especial. Cerraron el 2011 con una facturación superior a los 5 millones y tienen proyectos futuros en Francia y Colombia. Hoy hablamos con su fundador y CEO.
“Lo que hace distintas las empresas tecnológicas es el ritmo de crecimiento: el primer año puedes llegar a crecer hasta 10, el segundo, 30, y en el tercero te puedes ver con 100… Y eso requiere mucho control, porque ese crecimiento puede llevarte al fracaso”
 
“Cuando empezamos con internet, hace 13 años, estaba claro que tarde o temprano la publicidad iba a llegar a la red, así que se trataba de saber cómo medirla y venderla”
 
“La publicidad es un tributo, un peaje ineludible. Pero hay que ser consciente que cuanto más publicitas, más resultados obtienes. Eso es así, es cierto que un cierto tipo de publicidad pueda llegar a molestar incluso a aquellos nativos digitales”
Haber hecho un Master en el Massachussets Institute of Technology le debió dar una visión de cómo debía ser su compañía si quería triunfar, ¿no?
Bueno, probablemente, el Máster que hice está reservado a personas que ya han montado su empresa, así que el programa de 3 años lo vas desarrollando en el día a día de tu compañía, y allí lo que haces es una semana intensiva. Pero sí es cierto que descubres todos los secretos de una start up tecnológica y esto ayuda enormemente.
 
¿Cree que las empresas tecnológicas requieren de algo especial respecto las otras?
En cierto modo, lo que las hace diferentes es el ritmo de crecimiento que puede adquirir si las cosas se plantean bien, claro. El primer año puedes llegar a crecer hasta 10, el segundo te disparas a 30, y en el tercero te puedes ver con 100… y eso requiere mucho control, porque en algunos casos, ese crecimiento meteórico puede llevarte al fracaso. Y ejemplos hemos tenido unos cuantos. 
 
Junto a un socio, usted creó Cyberclick cuando internet aún era una novedad, a finales de los noventa 
Sí, y de esto ya hace 13 años. Fue junto a un compañero de perfil tecnológico, mientras yo llevaba la parte más de gestión. Estaba claro que tarde o temprano la publicidad iba a llegar a la red, así que se trataba de saber cómo medirla y venderla. Introducíamos  entonces el concepto de “performance marketing”, ahora ya plenamente consolidado, en  que se garantiza un número de visitas y la descripción de lo que hacen.
 
Y superaron una prueba dura cuando la burbuja tecnológica del cambio de siglo no se les llevó por delante 
Aún así, todos sufrimos por aquel tiempo, en el 2000, con el fiasco de las Punto com, pero es cierto que nosotros teníamos un modelo de compañía que nos permitió seguir adelante. Nos dimos cuenta de que no era suficiente sobrevivir, también había que empezar a crecer, y tuvimos la suerte de encontrar a un grupo japonés que quiso invertir en nosotros. 
 
¿Y de cuánto estamos hablando?
Esa ronda fue de más o menos un millón de €uros, con la idea de hacer el salto a un mercado potencial enorme, el de habla hispana de Estados Unidos y Sudamérica. Pero  al final decidieron parar el proyecto, y fue entonces cuando decidimos recomprar esa parte nosotros. 
 
Es curioso como al final acabaron saliéndose con la suya
Sí, porque de hecho conseguimos recomprar por un 45% del precio, y además, nos ayudaron en la financiación. Y de eso hace ya 5 años.
 
En estos trece años la publicidad en internet ha cambiado mucho. ¿Piensa que hay algún secreto?
De hecho, es un mundo complejo, con crecimientos distintos a otras cosas que también están en el mercado. Al principio, uno encontraba banners, y luego llegó la recepción vía email que acabó saturando el mercado. De hecho, la cuestión es que hay que controlar los buscadores, y esto no es sencillo. Por eso, en Cyberclick decidimos rodearnos de pequeñas compañías que investigan áreas colaterales, sinérgicas, y las integramos, aunque eso sí, mantienen en gran medida su personalidad e independencia. Esto también nos interesa. 
 
O sea, que en lugar de crecer ustedes, lo que hacen es participar de start ups a los que acogen ¿por qué optaron por ese sistema?
Podíamos haber decidido incorporar a personas que desarrollaran esos proyectos, y crecer nosotros, pero ese otro modelo nos pareció mucho más interesante. Para ellos, no es lo mismo arrancar solos que hacerlo dentro de un grupo ya consolidado. Y además, entran a participar también de Cyberclick, lo cual permite un alto grado de fidelización. Y para nosotros, tener a gente buena nos permite marcar la diferencia.
 
Esto también debe permitir también poder trabajar con una gran variedad de gente. ¿Qué perfiles encontrariamos en su empresa?
Trabajamos unas treinta personas. Cuatro estamos en la coordinación, y luego hay cinco equipos, de entre 4 y 10 personas. Y en cuanto a los perfiles, pues hay informáticos, por supuesto, y también algún doctor en matemáticas, que investiga la medición específica en Google, por ejemplo, con sus datos y resultados. Eso sí: todos los proyectos tienen  un eje común, que es el de la publicidad y el marketing en la red.
 
A pesar de las nuevas tecnologías, la gente está harta de la publicidad. Primero era en la televisión, ahora ya también lo es en internet. 
Bueno, es un tributo, un peaje ineludible. Pero hay que ser consciente que cuanto más publicitas, más resultados obtienes. Eso es así, es cierto que un cierto tipo de publicidad pueda llegar a molestar a todo tipo de usuario, incluso a aquellos nativos digitales que ya han nacido con ella.
 
¿Y qué me dice del móvil? ¿Es el receptor publicitario del futuro?
No hay que esperar al futuro. Todo va tan de prisa que las etapas ahora son más cortas y todo se quema muy rápido. Hace 10 años, por ejemplo, cuando se venía diciendo que la publicidad y el marketing recalarían en los terminales móviles, había quién decía que eso tardaría mucho más tiempo, pero ya ha llegado. Y naturalmente, preveemos un crecimiento rápido: en los móviles, las tabletas, o los nuevos dispositivos que puedan aparecer en el mercado.
 
¿Y dónde está la clave?
Si debo decir una palabra, sólo diría, en los contenidos. Cuando nos quieren vender algo, queremos que nos convenzan y hoy en día hay muchos canales para ello. Tenemos You Tube, tenemos los blogs, tenemos más herramientas, pero hay que saber controlarlo: publicar mucho en internet, y en paralelo, aplicar técnicas de análisis del comportamiento de los usuarios. 
 
Habrá una saturación de medios 
Ya existe esto, y muchos de los que venden acabarán cerrando el cara a cara con el cliente, pero de un modo u otro, habrá que generar un interés por el producto, y se trata de que esté disponible la máxima información sobre él, además de poder transmitir tus propios valores como marca.