Presidenta de AIJEC y fundadora de Tribu Respira

Marta Marti

Amor, pasión y generosidad

“Nunca hay que avergonzarse de los errores cometidos”

Miércoles, 29 de Febrero de 2012
Que alguien deje un puesto de trabajo más o menos seguro para embarcarse en una iniciativa empresarial cuyo objetivo es “canalizar los deseos que tienen las personas, tanto de pertenecer a algo, como de dejar su huella personal en esta vida”, tal y como se dice en su página web, no deja de ser algo muy arriesgado, casi temerario. Esto es lo que se propuso nuestra protagonista, Marta Martí, que hace unos años fundó Tribu Respira con la idea de construir puentes entre la empresa y la persona, en los que se trabajen instrumentos concretos de gestión empresarial, que ayuden a fidelizar a empleados, mejoren de su grado de satisfacción y productividad, e incrementen valor económico y social de la organización. Ella misma nos lo cuenta. 
 
“Siempre he pensado que la clave del éxito en los proyectos está en gran parte, en que la gente que trabaje en ellos sea feliz, sienta que es valorada y que a su vez también valore”
 
“El amor, la pasión, la generosidad, actuar de manera positiva, viendo la botella medio llena, tratando de tener buen humor.. estas son las claves del éxito. Y no sólo del empresarial”
 
“De los fracasos se aprende más que del éxito, y si uno sabe sacar las conclusiones oportunas, en el próximo intento las cosas irán mucho mejor. Nunca te avergüences de los errores cometidos y mantén una actitud emprendedora que sea vital”
 
Usted estaba muy bien en Hera. ¿Por qué decidió emprender otros caminos?
Sí, Hera es una multinacional que inició una importante expansión en Latinoamérica cuando yo trabajaba precisamente allí. Había mucho trabajo y tengo que reconocer que se trataba de la mejor empresa con el entorno más complejo, pero sufrí una especie de bajón físico, aquella inquietante sensación que se apodera de ti de que las ideas que tienes, las cosas que quieres llevar a cabo, topan con personas, con situaciones, con estructuras que van a otro ritmo, a otra velocidad...
 
Una velocidad a la que va usted que me da la impresión que no debe ser tarea fácil...
No, no, tampoco es del todo cierto. El caso es que tenía una idea en la cabeza y a finales de 2004, decidí ponerla en marcha. Siempre habia pensado que la clave del éxito en los proyectos está en gran parte, en que la gente que trabaje en ellos sea feliz, sienta que es valorada y que a su vez también valore. Y todo ello en un marco de conciliación laboral y familiar que lo haga posible. Y eso es lo que me sirvió de cimientos.
 
Pero tardó meses en ver el primer euro
Creo que los primeros siete meses fueron el período más duro que he vivido. Hablaba con mucha gente, les sorprendia el proyecto pero me miraban como si viniera de otra planeta, les parecia ciencia ficción. Creo que cuando les hablaba de amor y emoción, y les ponia ejemplos de empresas como France Telecom, cuyo nivel de suicidios entre sus empleados ha acabado trascendiendo a los medios de comunicación, acababa asustándoles. 
 
Pero al final, la tendencia cambió
El primer cliente que tuve fue Caprabo. Se estaba iniciando el proceso que culminaria tiempo después con la absorción por parte de Eroski. Me pidieron que les hiciera un Plan de Comunicación Interna, que a mi me sirvió como Plan Piloto para adaptar luego a futuros clientes. Lo importante era poder decir que estabas trabajando para un cliente importante y eso te propociona el aval para empezar a crecer. 
 
Y decide entrar después en AIJEC...
Sí, había estado un tiempo con Ramón Adella en la Asociación de Directivos pero tenia ganas de ver si mi proyecto tenia valor de mercado, no solo para quienes ya me conocieran, sino en sí mismo. Y así fue como mi pequeña empresa, Tribu Respira, entró a formar parte de AIJEC, de la Associació Independent de Joves Empresaris de Catalunya. 
 
Para llegar a ser Presidenta, tuvo que dedicarle muchas horas
Bueno, es que yo no concibo estar ahí, en cualquier sitio sin involucrarme al máximo. Por supuesto, pagas ciertos peajes, como dedicar menos tiempo a tu propia empresa, eso es algo que he notado, y más en el último año y medio en que soy Presidenta, pero es absolutamente necesario.
 
Si tuviera que elegir, ¿Cuál es la palabra que piensa que define el éxito empresarial?
Bueno, puede parecer obvio, pero es el amor por aquello que haces, la pasión, la generosidad. Actuar de manera positiva, viendo la botella medio llena, tratando de tener buen humor.. estas son las claves del éxito. Y no sólo del empresarial. Me decía hace un tiempo el doctor Valentí Fuster que la gente no estaría de mal humor si supiera lo que le perjudica. Ni tampoco el hacer daño a otra gente. Cuando le metes el dedo en el ojo a otro, tarde o temprano tendrás que pagarlo. Así que actuar generosamente, funciona.
 
Podria sonar todo esto poco competitivo...
No sé si suena a eso, o si a veces esta actitud puede hacer que no llegues arriba del todo en un rush final, pero es mejor seguir los impulsos que le comentaba.  
 
Bueno, otorguemos un voto de confianza. Ya tenemos el amor como una de las claves... ¿Alguna más?
Hacer aflorar el talento, hacerlo sintiendo pasión por tu trabajo y tratando de contaminar a todo entorno con ese espíritu, teniendo siempre en cuenta la humildad. Porque de los fracasos se aprende más que del éxito, y si uno sabe sacar las conclusiones oportunas, en el próximo intento las cosas irán mucho mejor. Nunca te avergüences de los errores cometidos y mantén una actitud emprendedora que sea vital.
 
Hoy quizá faltan algunos de estos ingredientes que comenta. La gente prefiere la estabilidad de un salario, antes que la aventura apasionada por algo...
Pues probablemente el motivo sea que esa misma generación, la que ha crecido entre algodones sea la que hoy ocupa las aulas: los llamados “nativos digitales”, los que no han sentido la crisis porque a ellos, ni antes ni ahora, les habia afectado el entorno. Creo que los inmigrantes digitales, entre los que me incluyo, somos los antecesores de esa otra generación, y habrá que ver si por detrás, va a haber un cambio substancial...
 
De hecho, crear un módulo de emprendedores en la ESO parece un primer paso
Hace tiempo que nosotros, desde AIJEC, sugerimos este tema. Pero cuidado, no vaya a ser que quienes tengan que explicar lo que es emprender vayan a ser personas que no lo hayan hecho en su vida. Creo que se trata de explicar las cosas como suceden, decirle a los jóvenes que, utilizando un símil cinematográfico, o estás enchufado a Matrix, o estás despierto. Este es el tema. 
 
Por cierto, ¿Jóvenes empresarios o empresarios jóvenes? ¿Caben todos en la AIJEC?
Por estatutos, se puede ser miembro con voto hasta los 41 años. Por tanto, de entrada, la edad, no solo en AIJEC, sino en otras asociaciones en las que estamnos confederadas en CEAJE, tenemos este accidente legal. Pero nosotros tenemos la figura de AIJEC Plus, para gente que no cumpla ese barrera de edad, y que puede afiliarse. La idea sería de alguien que ha iniciado el proceso tarde, y puede participar en iniciativas, formación, lo que sea...
 
¿Piensa que el día en que en Foment, Pimec, o la CEOE entren jóvenes en sus órganos de decisión se habrá acabado con las asociaciones de jóvenes empresarios?
Bueno, yo de hecho, estoy en Foment, y mi predecedor en la presidencia, a petición de Joan Rosell, ya lo estaba. O sea que tampoco no es del todo terminante. Pero sí que es cierto otro tema: que el porcentaje es aún bajo en proporción, aunque se ha empezado a oir la voz de los más jóvenes también en esos foros. Pero debo admitir que no hay, precisamente, un gran entusiasmo por estar ahí. A pesar de ello, ahí se toman decisiones importantes, y aunque puede que no sea estimulante, hay que estar.
 
¿Hasta cuando va a ser presidenta?
Bueno, a mediados de este 2012 hay elecciones. Debo meditar si me presento. Por edad, podría estar otro mandato de 2 años, pero sí que es cierto que presidir la AIJEC te quita mucho tiemp. 
 
Con usted al frente, ha crecido el número de mujeres...
Sí, ha habido un crecimiento del 65% y eso es debido no solo a ese efecto llamada de una mujer al frente, sino de que las mujeres cada vez más, valoran el hecho de controlar su propio tiempo, su trabajo. Queremos libertad de movimientos, horarios flexibles, y eso es lo que puede encontrar si emprendes.
 
A pesar de que siga siendo difícil hoy en día
Lo que hace falta es financiación y una agilización de trámites. Ahora mismo, por ejemplo, con dos personas más, queremos crear una nueva empresa, y estamos dudando en radicarla aquí o en Estados Unidos...
 
¿Tan lentas son las cosas, aquí?
Mia, de entrada, hay que poner 3.000 euros, el notario y un montón de papeleo. En  Colombia, por ejemplo, en tres días y sin avanzar el dinero, tienes tu sociedad. Y lo que es increible es que los políticos lleven tanto tiempo prometiendo facilitar las cosas y todo se quede en promesas. En Estados Unidos, todo el aval que necesitas para empezar es tener un Plan de negocio. 
 
Ustedes han conseguido líneas de crédito para sus miembros...
Sí, hemos logrado 2 millones de euros para  ayudar a decenas de emprendedores, y estamos negociando aquí, en Catalunya, con el ICF para que sea precisamente la propia idea, el plan de empresa, lo que permita lanzar cualquier proyecto. Esto es la guerra, y hablamos de necesidades básicas para los emprendedores.
 
Por cierto, por qué hay tantas asociaciones de jóvenes empresarios, que luego tienen que federarse? ¿No seria mejor una de fuerte?
Bueno, hay algo de egos mal entendidos, pero en realidad, el problema no es tal si se rema en la misma dirección. No hace falta que vayamos todos en un transatlántico, aunque vayamos en varias lanchas, el objetivo se alcanza si todos vamos en el mismo rumbo.