Creadoras de Cookiteca

Neus Canal y Silvia Mirabet

“Si, és un tópico, pero la crisis proporciona oportunidades”

“Trabajamos muy duro, por supuesto. Dedicamos muchas horas, más seguramente de  las que deberíamos, pero lo hacemos en algo que nos encanta. Y este es uno de los secretos del éxito”

Miércoles, 07 de Diciembre de 2011
En estos últimos años, la cocina está de moda. Y más en nuestro país. No sólo por el prestigio y la creciente popularidad de los grandes nombres que han surgido, sinó también por aquello que se conoce como la cocina mediterránea. Hace pocos meses, una nueva iniciativa se ha añadido, tanto para aquellos que se acercan a los fogones con cierto temor, como para los que ya los dominan sin problemas. Se trata de Cookiteca, autodefinido como “un taller de cocina y algo más” que propone disfrutar con esta forma de entender la cocina. Hoy hablamos con sus creadoras, Neus Canal y Silvia Mirabet.
“Puede parecer un tópico pero pensamos que la crisis es un pozo de oportunidades, siempre y cuando estés atento a lo que surja y aproveches las oportunidades. Y en este sentido, hemos constatado que nuestras expectativas se han cumplido”
 
“Trabajamos muy duro, por supuesto. Dedicamos muchas horas, más seguramente de  las que deberíamos, pero lo hacemos en algo que nos encanta. Y este es uno de los secretos del éxito”

“Venimos de más de un fracaso en otras iniciativas empresariales. Somos personas con experiencia, no es esta nuestra primera aventura y no todo nos ha ido siempre tan bien. El secreto es la perseverancia”

Procedéis de dos mundos distintos, que, sin embargo, se complementan a la perfección
Pues si. Sílvia tenía una idea, la de crear una escuela de cocina, que fuera taller, tienda, pero que pudiera tener mucha flexibilidad y con las máximas facilidades. Neus, por otra parte, con su experiencia en el mundo del marketing, más ideas para que pudiera desarrollarse con éxito. Así que una vez definido el proyecto a fondo, nos dedicamos a ello, haciendo un estudio de mercado para ver si aquello podía tener su propio nicho de mercado. Y al final, abrimos un primer local en Sarrià.

El primero de cuatro, ya...

Pues si. El último lo hemos abierto hace pocos días, en Sant Cugat. Y la verdad es el que el crecimiento ha sido espectacular. Puede parecer un tópico pero somos de las que pensamos que la crisis es un pozo de oportunidades, siempre y cuando estés atento a lo que surja y aproveches las oportunidades. Y en este sentido, hemos constatado que nuestras expectativas se han cumplido con creces.

También debéis trabajar muy duro

Por supuesto. No paramos. Trabajamos más horas de las que deberíamos, de acuerdo, pero lo hacemos en algo que nos encanta. Y este es uno de los secretos del éxito.

Aunque con la crisis, no sé...
Y es que la situación actual nos es favorable. Con todo el tema económico, la gente está recortando salidas a restaurantes y quiere potenciar la relación con su gente en casa. Y la cocina es algo que, ineludiblemente, agrupa, une a las personas. Asi que si aprovechas todos estos elementos, tienes la clave que, de momento, las cosas nos hayan ido tan bien.

Y también impartís cursos. ¿Cómo os funcionan?
Lo cierto es que tenemos un público muy heteredoxo. Aunque hay que decir que  el segmento más numeroso son los niños.

¿De veras?
Sí, el éxito de los talleres infantiles es total. Hemos hecho cosas con gente como la cocinera Ada Parellada, y otros chefs. También realizamos un taller de repostería para niños, y cursos monográficos de dulce y salado. No puede imaginarse lo que disfrutan los chavales en la cocina.

¿Y és el único target que tienen?
No crea, también crece el público masculino. Y el joven.

Parece que la idea de taller conlleva una relación con una tienda que tenga productos exclusivos

Es cierto. Por eso, nos hemos empeñado en tener la mayor parte de aquellos productos esenciales que se nombran en los talleres, y también, los utensilios imprescindibles para la elaboración. Esa parte de la tienda permite cerrar la oferta global. El menaje y los ingredientes, pues, son la mitad del valor del proyecto.

Y hay más

Por supuesto. Otro de los secretos es que siempre va a haber un curso que se adapte a un horario. Y de hecho, la mayoria de nuestros alumnos saben que tienen libertad horaria, múltiples combinaciones para poder venir y hacer sus “experimentos” culinarios. Así que la gente llega, coge los instrumentos que necesita, los ingredientes, y se pone a trabajar.

¿Y quien les supervisa?

Bueno, aquí hay un montón de gente, aunque es importante remarcar la idea que ponemos siempre a las mejores personas en cada especialidad. Así, tenemos una persona dedicada a la cocina japonesa, otra en repostería, y así.

Os habrá favorecido el hecho de que desde hace años haya muchos programas en televisión dedicados a la cocina
Si, por supuesto, este es un buen caldo de cultivo. Pero lo que realmente es importante es que está cambiando el deseo de la gente de hacerlo en su propio hogar. Este es un factor muy a tener en cuenta.

Habéis empezado a crecer antes de lo que esperábais. ¿Cómo lo lleváis?
Pues fenomenal. El centro de Sant Cugat que acabamos de inaugurar es mayor que este de Sarriá. Y no sólo eso: es otro lugar con otro perfil, el de los matrimonios jóvenes, dispuestos a experimentar en la cocina. Luego está el local de Via Laietana, que hemos abierto con Veritas. Allí el concepto es algo distinto, es más taller, con sala de degustación, donde mucho turismo recala, y se hacen sus paellas, acompañadas de sangría. Aunque también se apuntan grandes empresas que deciden hacer ahí sus jornadas de team building.

Y con este crecimiento, ¿No temen perder el control?

No lo creemos, porque el equipo básico de Cookiteca y sus cocineros podemos perfectamente controlar ese crecimiento.

Son todo un ejemplo de innovación
Sí, pero que conste que las dos venimos de más de un fracaso en otras iniciativas. Somos personas con experiencia, no es esta nuestra primera aventura y no todo nos ha ido siempre tan bien. Silvia, por ejemplo, metida en el mundo del turismo, anhelaba esto, Neus, arquitecto había estado en la consultoría de marketing, y este campo también era nuevo para mi. Así que no somos dos marujas que han montado un negocio y han tenido la suerte de que les ha ido bien.

Insistís mucho en ello
Mira, recuerdo que cuando fui a Barcelona Activa, y planteé el tema, al final me dijeron que los números no salían, así que decidí buscarme la vida.

Celebramos que les vaya tan bien. Pero, si a pesar de todo, me da pereza meterme entre fogones, ¿qué me ofrecen?
¿Sabe que tenemos un curso de catas? ¿le gusta el “gin tonic”, por ejemplo?

Hombre, así, cualquiera.