Consejero Delegado de Grupo Analistas

Emilio Ontiveros

 ¿Emprende bien España?

 "El sistema financiero español necesita tener un mayor peso específico en el capital de riesgo"

 El estudio de Indra y Grupo Analistas revela los factores que frenan la innovación y el hábito emprendedor en España.

Lunes, 05 de Diciembre de 2005
 Grupo Analistas se constituyó en 1987. Aglutina a cinco empresas especializadas en el suministro de sistemas de información, formación, asesoramiento y consultoría económico-financiera. Al frente de la institución se encuentra Emilio Ontiveros, quien ha auspiciado un estudio en colaboración con Indra sobre la capacidad innovadora y emprendedora de España. En el incomparable marco del Liceu de Barcelona, dónde se realizó la presentación de "Innovación y capacidad para emprender: Diagnóstico de la situación en España y líneas de acción" el pasado noviembre, charlamos con el prestigioso economista sobre las puntos fuertes del estudio.
"En España todavía hemos de fortalecer la consideración social de la asunción de riesgo."

"En el momento en que podamos hacer toda nuestra interlocución con la Administración vía digital, la alfabetización crecerá de forma notoria."

"Los tipos de interés crecerán en torno al 3% en 2006, con una composición menos intensiva en construcción residencial".

"Estoy tratando de analizar porque la globalización financiera también ha generado mayores episodios de crisis financieras".
 
 ¿Qué impulsó la redacción de este estudio sobre entre Indra y Grupo Analistasl?
 
La identificación y verificación de que las economías que habían conseguido tasas de prosperidad superiores a la media, habían incorporado políticas activas de fomento de la capacidad para emprender. Es decir, la observación de la realidad. Se intuía de que en España no estábamos asignando bien los talentos, a diferencia de lo que estaba ocurriendo en las economías más prósperas. Economías en las que efectivamente veíamos que no sólo aumentaban las tasas de natalidad empresarial, sino que se creaban más empresas en sectores más intensivos en conocimiento.
 
 
El estudio refleja que existe un alto índice de mortalidad en el entramado empresarial español ¿Es posible crear mecanismos para combatir las muertes súbitas?
 
Que haya mortalidad empresarial no significa nada. Lo que hay que procurar es que las que mueran, se entierren rápidamente. Hay que procurar que la legislación sea lo suficientemente flexible para que las dificultades de desaparición de las empresas, no sean un elemento que desincentive la creación de empresas. Uno de los rasgos de las economías más dinámicas es que permiten que nazcan rápidamente las empresas, pero también que desaparezcan con celeridad.
 
 
Según el estudio, hay tres barreras que frenan la capacidad de emprender. Defínalas.
 
Hay claramente barreras de tipo administrativo. Las administraciones públicas son más obstaculizadoras en el conjunto de España que en los países avanzados. Exigen más trámites y consumen más tiempo en cada uno de ellos. También existen obstáculos de carácter financiero. En otras regiones como en el Norte de Europa, Reino Unido, Estados Unidos o Irlanda, es más fácil financiar los natalicios empresariales, los proyectos de riesgo. Nuestro sistema financiero financia bien el crédito convencional, el hipotecario por ejemplo. Pero establece distancias en proyectos nuevos, en aquellos que incorporan riesgo. Por eso nuestro sistema financiero necesita tener un peso específico mayor en el capital de riesgo.
 
 
¿Cuál es el tercer grupo de barreras?
 
El tercer grupo de obstáculos tiene que ver con los socios institucionales y los socios culturales. Nuestras universidades, sobretodo las públicas, muestran una complicidad escasa, en la capacidad para emprender. Ya sea porque no potencian que los profesores, de igual forma que se dedican a la docencia, también se dediquen a generar incentivos para el nacimiento de empresas, a detectar vocaciones en los alumnos.
 
 
Y este diamante en bruto que es el alumno español. ¿Tiene vocación emprendedora?
 
No tiene vocación si ve que es más fácil y seguro trabajar en una caja de ahorros o para el Estado, y si ve que además la sociedad valora más eso que asumir riesgos. En España todavía hemos de fortalecer la consideración social de la asunción de riesgo. Y reiterándome: sería conveniente facilitar la transmisión del conocimiento aplicado desde la universidad a la empresa. Es necesario que desde el punto de vista de las instituciones educativas, estemos mucho más cerca de la capacidad de aprender.
 
 
En otra latitud del estudio, se muestran críticos cuando hablan de la analfabetización tecnológica en la que se ve sumergida España...
 
La analfabeización tecnológica que padece el país, tiene que superarse, porque si no lo hacemos vamos a quedar muy atrasados. España es la novena economía del mundo, pero ocupa el puesto 29 en alfabetización digital. No tenemos mas remedio que establecer como objetivo prioritario la alfabetización tecnológica y digital de los españoles.
 
 
¿La fórmula para hacerlo?
 
Garantizar que la Administración Pública reconoce el derecho a todo el mundo a tener una interlocución con todas las Administraciones Públicas, digitalmente. En el momento en que podamos hacer toda nuestra interlocución con la Administración vía digital, la alfabetización crecerá de forma notoria.
 
 
¿Qué le sugieren las propuestas en terrenos de materia económica que propone el nuevo Estatut de Catalunya?
 
Entiendo las aspiraciones de autogobierno que tienen determinadas entidades nacionales en España. Sin embargo, lo que hay que hacer es buscar el equilibrio en el que las economías de escala se obtengan. Me parecen razonables ciertas propuestas que se hacen en el Estatut, aún sin haberlo leído en toda su amplitud. Insisto en que es muy importante no echar por la borda la disposición de un amplio mercado español.
 
 
¿Cuál es su pronóstico para la economía española en el 2006?
 
Continuará el crecimiento. Va a darse una tasa de crecimiento de los tipos de interés a niveles y ritmos vistos en el 2005, en torno al 3%. Quizá con una composición un poco más favorable, menos intensiva en construcción residencial y con más protagonismo en la inversión industrial.
 
 
¿Qué otros proyectos tiene en marcha para el año entrante?
 
Estoy preparando un trabajo que inicié hace unos meses en la Universidad de Harvard sobre integración financiera internacional y vulnerabilidad. Lo que estoy tratando de analizar es porque la globalización financiera también ha generado mayores episodios de crisis financieras. Y cómo hay que actuar para conseguir mejores mecanismos de gobernación financiera global. Es algo con lo que trabajo ahora y estoy explicando a mis alumnos.
 
 
¿Qué balance hace de sus 15 años al frente de Analistas Financieros?
 
Estoy muy satisfecho. Yo era un profesor universitario al que no se le pasaba por la cabeza que podía dirigir una empresa. Ahora dirijo una empresa en la que trabajan 130 personas. Es una de las mayores satisfacciones de mi vida profesional, el haber podido contribuir a la creación de capital y conocimiento de la economía española. También me enorgullece que un 60% de mis 130 empleados sean antiguos alumnos míos.