Director de Campaña de ERC en las Elecciones Autonómicas de Catalunya

Xavier Vendrell

Conocer las debilidades y las fuerzas es fundamental en una campaña

"Somos como una PYME, pero con diez veces más presencia en los medios de comunicación"

Vendrell aporta su pasión y su conocimiento del electorado a la dirección de la campaña de ERC

Lunes, 18 de Septiembre de 2006
Xavier Vendrell afronta su proyecto apasionadamente. El director de campaña de ERC cree en lo que tiene entre manos. Mientras espera impaciente que llegue el pistoletazo de salida, nos explica, utilizando similitudes con el mundo de la empresa, la vorágine que es una campaña electoral, la carrera por la presidencia de Catalunya, planteada desde Esquerra cuidadosamente para recibir un feedback vital por parte de sus electores.

"Empiezo a preparar la campaña haciendo nuestro DAFO y también el de los otros cuatro partidos"


"Alrededor del candidato gravita el discurso de todo un partido y de toda una ideología"


"Preferimos una campaña de proximidad, y tomamos nota de todas las sugerencias que se producen por parte de la gente que nos interesa"


"Esquerra Republicana no tiene un gran medio de comunicación con voluntad de favorecer nuestros proyectos"


De fuera da la impresión que en una campaña hay mucha gente que manda, sea en el partido que sea.

Y así es, pero se organiza de modo jerárquico, para que cada uno ocupe su lugar, y con las ideas claras se pueda articular mejor el discurso. En mi caso, soy el director de la campaña de Esquerra Republicana de Catalunya para las elecciones del próximo 1 de noviembre, así que entre mis funciones está la de coordinar a otros departamentos.


Por ejemplo...

Pues está el Secretario de Organización, que es uno de los máximos responsables de la campaña. Y entonces, el Secretario de Comunicación, que llevar la coordinación con los medios, sea prensa, radio o televisión. También están los departamentos que se ocupan de la imagen gráfica y la comunicación visual. Y entonces hay un equipo que se ocupa del mensaje que haya que transmitir, otro de la parte demoscópica, como son las encuestas… y finalmente, claro, tenemos el candidato, que es la persona más importante. Representa a un partido pero también a una ideología y unos votantes. 


El mensaje continúa siendo lo más importante

Sí, pero dependerá de cómo quiera articularse. Según lo que se desee transmitir, se diseñará de un modo u otro. Y con pequeñas variaciones, tendrá que mantenerse durante toda la campaña. Creo que, en este sentido, nuestro partido plantea una estrategia distinta respecto a otros. Todos intentan llegar al votante, claro está, pero creo que en Esquerra Republicana transmitimos sinceridad, es decir, que muchos electores se identifican con nosotros.


Esto es lo que debe pretender cualquier candidato, ¿no?

Sí, pero creo que con una diferencia. Muchas estrategias de campaña se articulan alrededor de una mesa y con unos señores que dicen: "a la gente le gusta esto" o "le gusta lo otro" y a partir de aquí elaboran un discurso en base a un análisis de la realidad.  Nosotros, para bien o para mal, somos como somos. No vamos con dobleces ni a ambigüedades. Planteamos un discurso del que estamos muy convencidos porque creemos que es el mejor. Podremos equivocarnos, por supuesto, pero hacemos aquello que creemos. Y en política hay que creer mucho en lo que uno hace.


¿Cómo plantean esta campaña electoral?

Intentamos que haya mucho feedback entre nosotros, mucha comunicación y mucha receptividad. En la mayoría de los partidos hay mucha verticalidad, unos mandan y otros obedecen sin cuestionar nada. Nosotros estamos orgullosos de pertenecer a un partido en el que se escucha a todo el mundo. Esto no significa que en algún momento determinado no tengamos que tomar decisiones, pero estas serán el máximo de consensuadas.


Hay quién podría apuntar que de este modo se rehuyen responsabilidades

Pienso que no, la verdad. El debate asambleario, con sus matices y ciertas reservas, resulta extraordinariamente enriquecedor porque nunca se pierde el contacto con las bases, siempre uno sabe dónde está. Lo importante es que haya debate y que todo el mundo tenga la suficiente capacidad como para evolucionar y descubrir los retos que se van presentando. De este modo no hay posiciones anquilosadas y siempre se puede progresar. 


De acuerdo, pero ¿este exceso de análisis no provoca cierta parálisis?

No, al contrario. Porque todo el mundo piensa en algo que puede mejorar aquello que se discute, y pone en común elementos que son objeto de controversia. Y esta mentalidad, abierta, sin barreras, sin prejuicios, provoca que pueda haber siempre buenas alternativas.


Estas alternativas deben pasar por tener una campaña absolutamente planificada

Si, claro, por supuesto. Lo primero, empiezo por hacer un DAFO nuestro, pero también hago el de CiU, el del PSC, el del PP y el de Iniciativa. En estas elecciones hay cinco partidos y por tanto cinco variables posibles de entrada. Pero con la peculiaridad que las cosas van cambiando y que los medios (televisión, prensa, encuestas), y aquello que llamamos entorno van modificando la estrategia para encontrar el camino que sea el óptimo. Una buena campaña, pues será aquella que tenga las ideas muy claras pero que también posea suficiente capacidad de reacción.


Un equilibrio

Sí. En términos generales, una campaña tiene que estar perfectamente planificada en todo. Pero un tema es el programa electoral (estudiado y aprobado), y otro es el discurso que se utilizará que podrá variar según las circunstancias. En los quince días de campaña, puede haber momentos que se potencie algo pero que en realidad percibas que el electorado quiere otra cosa. Si tienes la suerte de descubrirlo, lo que hay que hacer es mejorar, potenciar aquello que se quiere, sin apartarse del modelo inicial, claro está. Esto es moldear la estrategia: minimizar los puntos débiles y tratar de destacar los fuertes, como cualquier empresa.


Pero habrá alguna diferencia

Si, claro, los medios. Un director de una Pyme, de una pequeña y mediana empresa, nunca saldrá tanto en los medios como lo hace un partido como ERC. El hecho que cada día puedas ser noticia otorga una gran proyección pero también que la presión sea muy fuerte. 


Ahora que lo ha citado, hábleme de la relación de los partidos con los medios de comunicación

Depende enormemente del partido, claro está. Nosotros no consideramos absolutamente prioritario el hecho de tener una relación constante y directa con los medios, porque preferimos una campaña de proximidad, y tomamos nota de todas las sugerencias que se producen por parte de la gente que nos interesa. Y ello por varios factores: no olvidemos que los grandes medios de comunicación tienen cada vez menos peso, en parte debido al auge de las nuevas tecnologías. También debemos tener en cuenta que el interés de la gente por la sección de política que se publica en los periódicos ha disminuido. Y finalmente, algo que nos afecta a nosotros especialmente: ERC no tiene ningún medio con voluntad de favorecer nuestros proyectos. Por tanto, poco podemos confiar.


Hemos hablado de la campaña pero nos hemos olvidado del candidato

¡Pues es el más importante! Alrededor de él gravitará el discurso de todo un partido y de toda una ideología. No nos interesa tanto el hecho que tenga una excelente imagen como que tenga las ideas muy claras. Hay candidatos que se les ve demasiado artificiales, y lo importante es aquello que se transmite. Queremos que la gente nos vote porque somos los mejores, no porque seamos los más guapos.