Director y Fundador Institut Qualitas

Joan López Masoliver

El asesorado debería practicar la medicina preventiva

"Un asesor es, ante todo, una persona de bien"

López Masoliver asesora, entre otros, al Sindicato Metges de Catalunya

Lunes, 02 de Octubre de 2006
Joan López Masoliver nos explica la importancia de la asesoría legal, donde ha tabajado con colegios profesionales en ramos como la sanidad y la construcción. López Masoliver destaca que debe haber siempre un equilibiro, entre el asesor y el asesorado, entre el profesional y el cliente, para evitar problemas y que las relaciones de trabajo sean fructíferas, algo impensable si no se es un hombre de bien.

"Es tan complicado empezar un negocio hoy en día como lo era hace quince años"


"Con el Sindicato Metges de Catalunya hubo que ir a la huelga porque la Administración no escuchaba sus reivindicaciones"


"Más importante que saber de leyes es, para un asesor, ser un hombre de bien"


"La gente o llama o viene al despacho, porque, por mucho derecho que sepas, el contacto con la persona es fundamental"


¿Qué es el Institut Qualitas?

Es un despacho de abogados donde realizamos asesorías de empresa, centrados en los profesionales, con dos líneas básicas: derecho sanitario, donde actúo como abogado externo del Sindicato de Médicos de Catalunya.


Perdone que le interrumpa, pero con esto estuvo hace poco en el ojo del huracán

Sí, efectivamente. Las negociaciones del sindicato con la Administración fueron muy tensas y se tuvo que ir a la huelga.


¿Pero era necesario llegar tan lejos?

Pues sí. Hubo que paralizar la actividad en la atención primaria, porque desde hacía años los médicos tenían una serie de reivindicaciones que no eran escuchadas. Se sentían engañados.


El resultado final fue el que esperaban

Los médicos obtuvieron un resultado satisfactorio en un 89 ó 90% de lo que reivindicaban. Fue estupenda la actitud de la gran mayoría de los médicos.


¿Cuál es la otra línea de trabajo del Institut Qualitas?

El ramo de la construcción e inmobiliario. Realizamos un asesoramiento integral y soy, además, abogado de la mutua de aparejadores. 


Usted fundó su empresa en Tarragona, ¿qué le hizo trasladarse a Barcelona?

Temas profesionales y personales. En lo primero, tenía ya clientes en Barcelona y había un sentido en venir a una ciudad con un mercado potencial mayor. En el segundo, la que se convirtió en mi mujer era de Barcelona, por lo que también era necesario realizar el cambio. De cualquier manera, mantuve mi despacho en Tarragona, donde ahora estamos más centrados en temas del sector turístico y asesoría de empresas.


El Institut Qualitas se denomina como una asesoría, ¿qué es para usted un asesor?

En conceptos legales, un asesor es un abogado y hay un concepto de abogado que me gusta mucho, el que da Catón, griego y filósofo: "El abogado es un hombre bueno que sabe hablar".  El asesor debe ser eso: alguien que te aconsejará bien y te quitará problemas, con la Administración, con terceras personas… 


¿Y las principales características para ser un buen asesor?

Principalmente, ser un hombre de bien. Antes incluso que tener conocimientos jurídicos, ser una buena persona, con valores y humanidad. Pondré un ejemplo muy concreto: cuando una persona hace testamento, se le puede dar un consejo para que se ahorre unos impuestos –y quizá se ahorra muchos- pero si no se le ha aconsejado bien en los temas familiares para que esto no suscite problemas, no se está haciendo un buen trabajo. Un asesor debe tener un sexto sentido. No debe sólo conocer la teoría, sino saber aplicarla. Si no es buena persona, sólo mirará por sus intereses y no por los de sus clientes.


En relación a un problema, sus clientes vienen a verlo a priori o a posteriori?

Desgraciadamente, a posteriori. Aunque debería ser como cuando van al médico: para prevenir. De hecho, la publicidad que se hace en el colegio de abogados va en esta línea, en dejarse asesorar antes de tener un problema.
 

He visto que la gente puede acceder a su página web y hacerles consultas, ¿tienen muchas a través de este medio?

En internet se debe estar, pero tenemos todavía pocas consultas a través de este medio. La gente o llama o viene al despacho, porque, por mucho derecho que sepas, el contacto con la persona es fundamental. El derecho es muy rico y las soluciones son muy ricas. Dependiendo de las circunstancias de cada quien, el consejo será uno u otro.


¿Es hoy en día más complicado iniciar un negocio propio que cuando lo hizo usted hace quince años?

Me parece que no. Desde luego, cada tiempo tiene sus circunstancias. Pero, hace unos días, me encontré en los juzgados con un amigo y nos pusimos a discutir sobre todas las cosas que podríamos hacer si abriéramos un despacho ahora. Y de verdad que había muchas opciones.
 

Si pudiera viajar en el tiempo y plantarse otra vez en Tarragona, en 1991, ¿volvería a abrir su propio despacho

Sí, porque el trabajo te aporta muchas compensaciones y también porque estoy muy contento de haber venido de Tarragona a Barcelona: un paso muy importante de cara a las oportunidades que he encontrado y que se pueden encontrar en el futuro.