Directora General de Vallformosa

Enriqueta Domènech

Desde la viña hasta el paladar del cliente

"La diversificación del producto es muy importante en el marco de nuestra política de expansión"

Vallformosa es una empresa familiar que no sólo se ha mantenido, sino ha crececido a través del paso del tiempo. Si hablamos de empresas que cumplen aniversarios importantes, la historia de Vallformosa, sin lugar a dudas, es enormemente ejemplificadora.

Lunes, 04 de Diciembre de 2006
Actualmente, Vallformosa cuenta con cuatro denominaciones de origen, Penedés, Cava, Catalunya y Rioja, y dos bodegas propias: la sede principal, situada en Vilobí del Penedès,  y la que la familia ha adquirido recientemente en La Rioja. La calidad de sus vinos y cavas viene avalada por los numerosos premios obtenidos a nivel internacional. El galardón más reciente es la medalla de oro conseguida por dos vinos de Vallformosa Rioja, Primvm Vitae Crianza y Reserva, en el certamen Starwine International Wine Competition de Nueva York. Enriqueta Domènech nos explica cómo, a través de más de 140 años de trabajo, Vallformosa ha llegado hasta aquí.

"Para nosotros, es muy importante que, al ser una empresa familiar, cada uno haga su papel, aquello para lo que está más preparado"


"La competencia es enorme y nuestra mejor arma es la calidad de nuestros productos"


"Nos encontramos ya en más de 37 países en todo el mundo (Europa, Asia y América), lo que representa el 45% de nuestra facturación"


"En el marco de nuestra política de expansión, recientemente hemos adquirido una bodega en La Rioja. Por otro lado, estamos desarrollando el proyecto de una winnery convention center, un espacio que abrirá sus puertas a principios del 2007"


"Actualmente existe una tendencia según la cual se está incrementando el consumo en el hogar, esto nos obliga a tener una mayor presencia en el sector alimentación"


¿Cuál es la fórmula para que una empresa llegue a más de 140 años de existencia?

Nuestra tradición familiar en el sector vitivinícola se remonta al año 1865. Vallformosa como marca fue fundada en 1940. Aunque tenemos más de 140 años de experiencia, salimos al mercado en 1980, gracias a la visión de mi padre, Josep Domènech Torné, hoy Presidente de la compañía.


Es decir, que el gran emprendedor fue él...

Sí. Su visión de la empresa como marca y su gran espíritu trabajador se unieron para crear lo que hoy en día es Vallformosa. La bodega constituye para él la esencia de su vida.


Las empresas familiares tienen un grado de mortalidad altísimo y no suelen sobrevivir al segundo cambio generacional. ¿Cómo lo han conseguido?

Para nosotros, es muy importante que cada uno haga su papel, aquello para lo que está más preparado. A nivel de la familia, la empresa la llevamos entre cuatro personas: mi marido Martí, mis dos hermanos, Oriol y Xavier, y yo. Oriol lleva la dirección de nuestra bodega en La Rioja, Xavier se encarga de todo el aspecto comercial y Martí es el director de operaciones. Por mi parte, estoy especializada en gestión y finanzas.


En este sector y mas aquí en el Penedès hay una competencia enorme.

La competencia es muy grande tanto dentro de nuestro país como en el exterior. En un primer nivel, están las grandes empresas del sector: Codorniu y Freixenet, en cavas, y Torres, en vinos. Inmediatamente después se sitúa un grupo de bodegas en el que nosotros nos encontramos muy bien posicionados y que, en general, nos definimos como de estructura "mediana". Actualmente, Vallformosa está entre las ocho primeras del sector, algo muy satisfactorio.


Hablaba de la competencia fuera de nuestras fronteras.

La competencia es enorme y nuestra mejor arma es la calidad de nuestros productos. Mientras el sector del vino es muy complejo, porque hay muchos productores, también fuera de España, en el apartado del cava tenemos un valor diferencial muy importante. En otras zonas existen vinos espumosos, champagne francés, pero cava, no. Esto supone unas posibilidades inmensas. No obstante, es importante la constancia en la promoción exterior. Estos días, por ejemplo, estamos participando en una feria en Shangai.


¡Una feria en Shangai! ¿Deben estar en muchos países?

Nos encontramos ya en más de 37 países en todo el mundo (Europa, Asia y América), lo que representa el 45% de nuestra facturación. Por ello, participamos en las ferias más importantes a nivel mundial: Foodex Japan, Prowein Dusseldorf, London Wine, Winter Fancy Food en San Francisco, etc.


¿Y cómo se organiza una empresa familiar para tener presencia en tantos sitios?

Con la colaboración de especialistas. Es importante apuntar que, aunque la empresa sea familiar, contamos con ejecutivos profesionales en todos los departamentos de la empresa. Tenemos un equipo de asesores y directivos y disfrutamos de un buen protocolo familiar. En cuanto al desarrollo internacional, tenemos cinco area managers para hacer llegar nuestros productos desde la viña hasta el paladar del cliente.


¿Cuál es el perfil de un area manager?

Debe dominar el mercado que tiene a su cargo. Nuestra filosofía es disponer de personas especializadas en cada una de nuestras zonas clave, con amplio conocimiento no sólo del mercado sino también de su cultura e idioma. Proporcionar el trato adecuado a un cliente supone aplicar técnicas distintas según el país en cuestión ya sea Japón, Rusia o Suecia. Por ello, es básico que la persona responsable del área sea conocedor de las particulares características de cada zona.


Entre la exportación y lo que se consume aquí, ¿cuántas botellas producen al año?

Cuatro millones y medio.


Pero no hay que dormirse en los laureles, ¿verdad?

No, la diversificación del producto es muy importante para nosotros. En el marco de nuestra política de expansión, recientemente hemos adquirido una bodega en La Rioja. Por otro lado, estamos desarrollando el proyecto de una winnery convention center, un espacio que abrirá sus puertas a principios del 2007 y que pretende satisfacer las necesidades de empresas y colectivos que deseen celebrar sus reuniones, jornadas de trabajo, eventos o convenciones en nuestras instalaciones, descubriendo a la vez la cultura del vino.


¿Cómo ha afectado el tema del boicot?

El boicot del cava es un hecho y es evidente que ha afectado de forma significativa a todas las empresas del sector sobretodo en determinadas zonas del país. Sin embargo, hemos intentado compensar la posible disminución de ventas a nivel nacional con la consolidación internacional. También es importante considerar que la situación sociopolítica actual cuenta con algunos elementos que no nos ayudan, como el aumento de los controles de alcoholemia y la introducción del carnet por puntos.


¿Y cuál es la solución para esto?

Actualmente existe una tendencia según la cual se está incrementando el consumo en el hogar debido a los factores mencionados anteriormente. Esto nos obliga a replantearnos nuestra estrategia de penetración en el mercado y sobretodo a tener una mayor presencia en el sector alimentación.


Por último, ¿qué importancia dan a la formación?

Muchísima, tanto a la formación como a la información. Pensamos que es muy importante introducir a la gente en la cultura del vino y dar a conocer sus cualidades como alimento. En nuestro último encuentro de proveedores, por ejemplo, organizamos una conferencia sobre el valor del consumo moderado del vino en el marco de una dieta mediterránea, a cargo del Dr. Jesús Caballero, asesor científico de FIVIN, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición, entidad con la que colaboramos activamente.

 

Esto me recuerda que un corredor de maratón portugués, Carlos Lopes, que ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos, siempre decía que sus éxitos estaban relacionados con beber vino tinto cada día

Pues en Vallformosa, estamos muy de acuerdo con él.