Presidente de Hispalyt

Miguel Ángel Iturralde

La unión hace la fuerza

"La inversión en I+D resulta esencial para ser competitivos"

Los fabricantes se asocian en Hispalyt para unir esfuerzos, defendiendo los intereses comunes del sector.

Jueves, 04 de Enero de 2007
Uno de los sectores empresariales de los que más se habla es el de la construcción, porque para bien o para mal, es uno de los indicadores de la buena marcha del país. Uno de sus protagonistas indiscutibles es Hispalyt, la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla, que continúa afrontando nuevos retos a pesar de que el momento dulce que están atravesando invite a cierta relajación. Hoy hablamos con su presidente, Miguel Ángel Iturralde Mateo.

"Los pisos ya no se venden con la rapidez con los que se vendían antes, y teniendo en cuenta que esta desaceleración continuará, la incógnita es tratar que el aterrizaje sea lo más suave posible"


"Las inversiones inmobiliarias se ubican en el centro de Europa y es lógico"


"Los países nuevos que han entrado en la Comunidad Europea tienen ahora unas perspectivas muy altas de crecimiento porque, entre otras cosas, parten de un nivel muy inferior al que tenemos nosotros"


"Los protocolos de Kyoto sobre protección del medio ambiente nos obligan a continuar invirtiendo"


Parece que el mundo de la construcción se halla hoy en uno de sus mejores momentos.
 
Sí, hay que reconocer que desde hace unos años disfrutamos de una gran bonanza económica, porque el número de viviendas que se construyen en España ha ido creciendo desde 1998 a un ritmo muy considerable y a una cadencia muy superior a las que se construyen en Europa. Sabemos que, tarde o temprano, esto tiene que parar pero obviamente esperamos que el aterrizaje sea lo más suave posible.


Estos últimos meses, sin embargo, la construcción es noticia pero no desde este enfoque.
 
Es cierto. Para bien o para mal, debe tener en cuenta que estamos en un sector que se halla en medio de toda la vorágine de ciertos escándalos. Pero hay que recordar que nosotros somos fabricantes de ladrillos, es decir, proveedores e intermediarios en el largo proceso de la construcción en el que intervienen muchos otros agentes.


Hoy la construcción también es noticia por los precios de los pisos y su imparable subida.
 
Sí, pero tenga en cuenta que el precio no está relacionado directamente con el material utilizado en la construcción, sino básicamente con el precio de los solares que ya sabe que en los últimos años ha experimentado un crecimiento espectacular. Después de un considerable periodo de tiempo, parece que hay síntomas que permiten saber que los pisos ya no se venden con la rapidez con la que se vendían antes, lo que invita a pensar en una cierta moderación del ritmo constructor.


Parece que ahora las inversiones inmobiliarias se ubican en el centro de Europa.

Es lógico: los países nuevos, que han entrado gracias a la ampliación de la Unión Europea, tienen ahora unas perspectivas muy altas de crecimiento porque, entre otras cosas, parten de un nivel muy inferior al que tenemos nosotros.
 

¿Y los fabricantes no pueden exportar allí?
 
No es tan fácil replicar los modelos de crecimiento porque, por las características de nuestro producto, no es fácil exportar de forma competitiva. Sin embargo, sí es cierto que hay materiales de la familia cerámica como la teja curva o la mixta que tienen altos índices de exportación al ser productos en los que el diseño y las cualidades estéticas aportan un mayor valor añadido.


Usted preside la Asociación Española de Fabricantes de Ladrillos y Tejas de Arcilla. Háblenos de ello.

Hispalyt fue una de las primeras patronales que se fundó en este país, a finales de los años sesenta. Fue fundada por un reducido número de fabricantes que entendió entonces la necesidad de unir esfuerzos para defender los intereses comunes del sector. Hoy en día, Hispalyt aglutina a cerca de 225 fabricantes y unos 40 socios adheridos, entre proveedores de maquinaria y equipos, materias primas, ensayos de laboratorio, asesoramiento técnico, y consultoría. La cuota de mercado es superior al 90%, por lo que la representación del sector es muy significativa.


¿Y cómo se organiza una asociación que engloba tantas empresas?
 
Los fabricantes hemos unido los intereses agrupándonos en siete secciones que abarcan las distintas familias de productos cerámicos: adoquines, bloques cerámicos aligerados, bovedillas, ladrillos cara vista, ladrillos comunes, tableros para cubierta y tejas. Al estar clasificados por secciones, los fabricantes proponen todo tipo de propuestas e Hispalyt ofrece todas las respuestas para la construcción global de un edificio.


El contexto en el que nació Hispalyt, finales de los sesenta, y por tanto en el régimen anterior, es muy distinto al actual. Las cosas habrán cambiado extraordinariamente.

Sí, claro. Durante este largo periodo en el que se han producido grandes cambios en la sociedad española, la asociación ha evolucionado rápidamente, adaptándose en cada etapa a las necesidades de la industria de tejas y ladrillos. Y nuestros mayores retos se centran ahora en los protocolos de Kyoto de protección del medio ambiente y en la aplicación del Código Técnico.


A ver, empecemos por Kyoto.
 
El Protocolo de Kyoto fue firmado por 150 países, entró en vigor  a principios del pasado año y, en virtud del mismo, los países desarrollados y las economías en transición se comprometen a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta situarlas, en promedio, un 5,2% por debajo de los niveles del año base (1990) durante el período 2008-2012. Pues bien, uno de nuestros objetivos ha sido no sólo cumplir estas disposiciones, sino también aumentar el ritmo de producción. Y así ha sido: la producción ha aumentando, y del orden de un 77%, mientras que los niveles exigibles de contaminación han disminuido.


Habrán invertido mucho en innovación y tecnología para que puedan darse estos resultados.

Por supuesto. Pero también debemos continuar invirtiendo para ser más competitivos y, a la vez, alcanzar los objetivos que marca la legislación actual y que marcará, próximamente, nuevas reasignaciones para bajar aún más los porcentajes de contaminación en el año 2008. Pero creo que vamos por buen camino: el hecho de que hace pocas semanas, a mediados de noviembre, la Asociación Española de Científicos nos premiase por nuestra labor global de investigación es un buen síntoma de ello.


Antes ha mencionado un Código Técnico.

El Código Técnico de la Edificación es una normativa importantísima, ya que pone al nivel de los países europeos más avanzados nuestra legislación sobre el sector de la edificación. Uno de los aspectos desarrollados es el que tiene que ver, obviamente, con la calidad en los edificios, lo que significa que tiene que haber toda una serie de requisitos básicos que se refieren, tanto a la seguridad como a aspectos vinculados al bienestar de las personas. El Código Técnico ha entrado en vigor durante el año 2006 y ordena y completa esta reglamentación técnica existente, de acuerdo con la normativa europea, tratando de fomentar aspectos como la innovación o el desarrollo tecnológico en la edificación.


Entonces es pronto para hacer alguna valoración.
 
Empezó a aplicarse a finales de septiembre. Ha habido seis meses de plazo para empezar pero ya está aprobado, aunque hay algunas partes que aún no son del todo vigentes. Sí, creo que aún es pronto para hacer valoraciones, pero el sector de la cerámica estructural está perfectamente preparado para lo que pueda significar el desarrollo extenso de la ley.


Y este código, ¿les afectará mucho?

Durante los últimos años, la industria ha invertido mucho esfuerzo y dinero en la adecuación de los materiales a la normativa que sabíamos que se estaba preparando. Conocíamos los principales rasgos de la futura normativa y, por tanto, ahora estamos preparados para afrontar la nueva etapa que nos ofrece múltiples oportunidades.


Pero, ¿subirán más aún los precios de los pisos?
 
No, la nueva normativa no afectará al precio final de los pisos ya que no encarece significativamente el proceso de construcción.  Como he comentado, hay otros factores mucho más inflacionistas que el de los materiales de construcción.