Socio MCH Private Equity

Andrés Peláez

Capital riesgo

"Intentamos aportar valor a las empresas, no sólo comprar barato y vender caro"

Andrés Peláez nos cuenta cómo funciona su negocio, pero además nos explica que el haber estudiado en el estranjero le ha aportado unos beneficos muy importantes a su carrera profesional.

Jueves, 19 de Abril de 2007
MCH Private Equity es una compañía independiente que asesora fondos de capital riesgo de más de 250 millones de euros. MCH nace en 1998 con el objetivo de convertirse en una sociedad de referencia dentro del Capital Inversión en España. Además, cuenta entre sus inversores con algunas de las principales empresas e instituciones financieras estatales e internacionales. Su equipo está compuesto por profesionales formados en reconocidas Universidades y escuelas de negocios. Hoy hablamos con uno de sus socios, Andrés Peláez.

"nuestra labor se basa en convencer a inversores institucionales de que podemos ser capaces de asesorar y/o gestionar parte de su patrimonio"


"intentamos que las empresas crezcan de verdad, que aumente su rentabilidad, que mejoren su negocio"


"tu trabajo no concluye al pasar un informe"


Usted estudió un postgrado en Stanford, una de las Universidades de más prestigio en el mundo, ¿por qué es recomendable este tipo de estudios hoy en día?

Yo lo recomendaría por dos razones. Primero está la parte educativa. No podemos negar los enormes beneficios que se obtienen y que yo, por ejemplo, aplico continuamente en mi trabajo, especialmente los conocimientos técnicos financieros que recibí. Por otra parte, se encuentra la experiencia en sí. Es muy interesante. Se conoce gente de diversos países, con buena formación y esto te ayuda, en el trabajo, a comprender mejor a los demás.


Hablando de compañeros de estudios, usted coincidió con los creadores de Yahoo y Google.

No fueron compañeros míos, pero sí que estudiaban en Stanford. De hecho, cuando estuve yo, en 1993 y 1994, Internet comenzaba. Ya teníamos acceso en la Universidad, pero estaba empezando a nivel comercial. Recuerdo que iba a una sala de ordenadores, en el edificio Terman, que fue donde Jerry Yang y David Filo comenzaron el proyecto de Yahoo. Yo no tenía relación directa con ellos… El caso de Google es más curioso, porque uno de sus dos fundadores, Sergey Brin, que estudiaba entonces la licenciatura, vivía en el mismo edificio que yo.


Explíquenos sus inicios a nivel profesional, en McKinsey.

Yo empecé como analista en McKinsey, en México. Y la empresa me financió para que realizara el Máster en Stanford. Como tenía claro que quería vivir en España, al trasladarme a Madrid negocié que McKinsey España asumiera la financiación. Después de casarme estuve trabajando en Australia, donde, aunque la oficina se encontraba en Sydney, realicé proyectos en Perth y Melbourne. De hecho, mi mujer y yo estábamos tan bien allí que hasta pensamos en quedarnos, pero me ofrecieron volver a Madrid para un nuevo proyecto.


¿Por qué dejó McKinsey para entrar en MCH?

Recibí una oferta para llevar en España un fondo paneuropeo de tecnología y, cuando lo hablé con mi amigo José María Muñoz, antiguo compañero en McKinsey, me invitó a acompañarlo como socio en MCH Private Equity, un fondo que habían fundado él y Jaime Hernández-Soto. Y acepté. Esto fue en enero de 2000.


Desde entonces, MCH ha tenido un largo recorrido

Sí. Con la incorporación del banco Natexis Banques Populaires francés se montó el MCH Iberian Capital Fund I, con 90 millones. Este fondo invirtió en doce empresas de diferentes sectores. En noviembre de 2004, con la incorporación de aproximadamente 15 inversores más, lanzamos el MCH Iberian Fund II.


¿Están satisfechos?

Sí, a pesar de que 1999 no fue el mejor año para lanzar el primer fondo, la rentabilidad fue y sigue siendo buena. El fondo II también ha realizado inversiones muy atractivas, cosa que nos permite ser optimistas en nuestras expectativas de crear un tercer fondo en los próximos años.


¿Cuál es el día a día de su trabajo?

Nuestra labor se basa en convencer a inversores institucionales de que podemos ser capaces de asesorar y/o gestionar parte de su patrimonio. Una vez que conseguimos esto, tenemos que buscar empresas medianas, entre 20 y 200 millones de facturación anual, para comprarlas o participar significativamente en su accionariado. Trabajamos con estas empresas para mejorarlas y, en unos seis años, venderlas.


En este campo han obtenido un balance muy positivo

Muy buenos. Hay ejemplos excelentes, como el de Qualytel. Inverstimos en 2001 y hemos pasado de facturar 9 a 116 millones de Euros anuales y multiplicar varias veces su beneficio operativos hasta los 8,5 millones obtenidos en el 2006. En el total de las empresas que hemos comprado se han creado más de 10.000 empleos y nuestro objetivo no es necesariamente crear empleo.


¿A qué se deben estos resultados?

Me parece que tiene que ver con el aspecto diferencial…


Explique en qué consiste, porque lo destacan en su propia página web

Nuestro sector estaba dominado en España por temas financieros, la banca concretamente. Nuestra diferencia radica en que intentamos aportar valor a las empresas, no sólo "comprar barato y vender caro", sino involucrarnos: buscar que las empresas crezcan de verdad, que aumente su rentabilidad, que mejoren su negocio.


¿Es importante para MCH la comunicación

Sin duda, pero buscamos tener un perfil discreto, centrándonos sólo en aquello que puede ser importante para nosotros. No buscamos salir en medios a toda costa ni mucho menos.


¿Se ve trabajando en otro sector en un futuro?

No, la verdad es que estoy muy contento en este. Cambias de temas, ves cómo operan las empresas desde dentro. Tienes todas las ventajas de una consultoría, en la parte de la asesoría, pero tu trabajo no concluye al pasar un informe. Desde luego el riesgo es mayor, pero el grado de involucrarse también y eso es mucho más satisfactorio.