Director General de Deister Software

Xavier Escoté

 Creador de Software

 "Nunca se debe olvidar a la competencia"

 Hace casi veinte años, Deister Software era sólo una firma pionera. Pronto, tomó un protagonismo tecnológico muy superior. Hoy, la empresa ha crecido y su facturación ha alcanzado un gran nivel.   

Jueves, 03 de Mayo de 2007
 La grandeza de los pioneros está en dar el primer paso de un terreno que acabará siendo transitado, sea en el descubrimiento de un nuevo continente o en la inversión de una empresa completamente innovadora. Hace veinte años, la informática era un terreno desconocido en la que sólo unos cuantos escogidos veían muchas posibilidades... Deister Software fue fundada en 1988 y, desde sus inicios, cumplió esta función pionera. Hoy tiene como principal actividad el desarrollo de software para la empresa: soluciones innovadoras, avanzadas tecnológicamente que permiten desplegar todas sus aplicaciones en entornos Web. Su director general es Xavier Escoté.
"Lo realmente esencial es la actitud. Las ganas de tener ambición, de prosperar, de sacar adelante los proyectos que se van presentando y de superar los retos que en el fondo no dejan de ser oportunidades"


"En la informática y en el mundo empresarial en general, cuando se empieza, parece que haya muchos horizontes, pero a medida que los vas alcanzando, van surgiendo otros"


"Cualquier producto es el fruto de mucho trabajo y mucho esfuerzo. Gracias a él, puedes conseguir cierto grado de perfección, pero nunca hay una versión final, nunca hay una versión definitiva. Siempre se va mejorando"


 
 A pesar de lo que han crecido desde que empezaron, la evolución de la empresa ha sido paulatina.
 
Y muy contenida. Hemos tenido que hacer las cosas sin financiaciones exteriores ni ayudas de ningún tipo. Así que decidimos hacerlas poco a poco. Tenga en cuenta que Deister Software fue una empresa que en su momento, hace casi veinte años, no dejaba de ser pionera. Y fue entonces cuando tomamos un protagonismo tecnológico muy superior al que quizá nos hubiera correspondido en su momento. 
 
 
Pero los años noventa democratizaron la informática y pudo llegar a todo el mundo.
 
Sí, a pesar de las tendencias de grandes inversiones y desarrollos que se fueron imponiendo, nosotros apostamos por continuar efectuando una política austera que nos pudiese permitir construir una sólida organización. Preferimos trabajar a partir de un catálogo de productos propios para construir una organización con objetivos de futuro. 
 
 
Empezó solo, pero ahora trabaja con más personas.
 
Sí, poco a poco hemos ido incorporando gente. Ahora mismo, por ejemplo, entre Barcelona y Madrid, somos alrededor de unos 40. Y aún así, creo que es poco en comparación con el trabajo que llevamos a cabo. 
 
 
Debe tener a gente muy preparada en plantilla.
 
Mire, he llegado a la conclusión que de acuerdo que es importante que la gente esté preparada, tenga alguna licenciatura y todo eso, pero lo realmente esencial es la actitud. Las ganas de tener ambición, de prosperar, de sacar adelante los proyectos que se van presentando y de superar los retos que en el fondo no dejan de ser oportunidades. Así que sí, tengo a gente salida de la facultad, pero valoro otros aspectos a la hora de incorporarlos a mi equipo. Además, ya se sabe que la universidad no es un pasaporte seguro para el éxito. Lo estamos viendo continuamente. 
 
 
Quizá el problema está en la base. La gente sale poco preparada de la facultad.
 
Creo que uno de los aspectos importantes es este que usted comenta, la poca preparación. La universidad es, casi por definición, un lugar con mucha teoría pero poca práctica. Y en profesiones como la nuestra, en que la praxis lo es todo, nos damos cuenta de que hay carencias importantes. Así que durante el primer mes que un joven recién licenciado está con nosotros ve y aprende muchas más cosas que en los cuatro o cinco años de carrera. 
 
 
¿Y qué tal?
 
Pues lo de siempre. Aquellos que quieren aprender, aprenden. También hay que considerar otro factor: en nuestra profesión, hay poca rotación, así que muchos se consolidan en el primer trabajo que encuentran. Este también es un factor clave a la hora de analizar la estabilidad, no lo olvidemos. 
 
 
Ustedes han crecido mucho en casi veinte años.
  
Facturamos unos seis millones de Euros al año, pero vaya, nos consideramos una  empresa un poco atípica, porque lo que hemos intentado hacer ha sido condensar el producto, reinvirtiendo mucho en él para que se conociera bien. Creo que lo esencial en este tipo de empresas es tener un claro objetivo en la investigación y el desarrollo. Si tienes un poco de suerte, es lo mejor.  
 
 
A pesar de la juventud de Deister Software, han recorrido un largo camino. ¿Continúan existiendo tantas posibilidades como hace unos años?
 
¿Se refiere a la innovación? Yo creo que sí. Cuando todo esto empezó, parecía que había muchos horizontes, pero a medida que los hemos ido alcanzando, han aparecido otros. Así que podemos tener la tentación de pensar que siempre llegamos al final de un camino pero hay más bifurcaciones y caminos, y siempre van saliendo cosas nuevas. 
 
 
Entonces, el balance es positivo.
 
Creo que mucho. Hemos conseguido tener un producto muy bueno, con una estructura sólida y una cartera importante de clientes. De acuerdo que la inversión ha sido considerable, que el riesgo, especialmente al principio, también, pero lo importante es que estamos aquí, tenemos muchas ideas y no quitamos ojo a la competencia. Si uno quiere sobrevivir, nunca debe dejar de mirar a la competencia. 
 
 
¿Cómo se han dado a conocer?
 
Una parte importante ha sido a través de lo que se conoce como el "boca oreja". También hemos ido consiguiendo clientes porque hemos trabajado mucho y creo que nos los hemos ganado. 
 
 
¿Han pensado en la expansión de Deister Software?
 
Es una asignatura pendiente. Desde el principio hemos sido autosuficientes y nunca nos habíamos planteado esto de un modo serio. Pero hace unos cuantos años, en el 2000, pensamos que podríamos abrirnos, así que empezamos a establecer alguna relación con terceros. Ahora tenemos, pues, a otros, sean grandes o pequeños que nos venden el producto. Esto ha cambiado un poco nuestra perspectiva. 
 
 
El reto de la compañía, pues, es seguir con esta evolución estable.
 
Sí, y mejorar el producto, claro. En esto de la informática, como creo que en cualquier otro negocio, está el producto en sí, que es fruto de mucho trabajo y mucho esfuerzo. Gracias a él, consigues cierto grado de perfección. Puede parecer que haya una versión final, pero no es cierto: nunca hay una versión definitiva. Por otro lado, existe la venta, el negocio: siempre van surgiendo nuevas maneras de optimizar, de sacar mejores rendimientos. Siempre se intenta ir progresando, ir aprendiendo. Y crecer, claro está.  
 
 
Y más en un terreno, como la informática, con frecuencia resbaladizo.
 
Sí, es cierto. Tenemos que ser conscientes que es un campo muy amplio, que a pesar de la experiencia que hemos ido adquiriendo todos, aún hay mucho que aprender, y que determinados hechos, como la famosa "burbuja" de hace unos años, hacen replantearse toda una serie de principios que nos parecían inmutables. Nosotros intentamos aprender de todo esto, guiándonos a veces por la intuición, otras por la experiencia, pero siendo conscientes que aún queda un largo camino por recorrer.