Presidente Clínica CIMA

Joaquim Tosas

 Tecnología y trato personal

 "Intentamos incorporar a médicos estrella"

 La Clínica CIMA se diferencia por su avanzada tecnología y trato personal con el paciente. 

Jueves, 17 de Mayo de 2007
 CIMA (Centro Internacional de Medicina Avanzada) nació en el año 2003 por la demanda de la medicina privada y como una actividad empresarial. En esta clínica barcelonesa se intenta dar una asistencia a un precio razonable con la política de clínica privada, heredada del modelo estadounidense. Joaquim Tosas es el Presidente de este exclusivo centro.  
"Todos los sectores, los privados y los públicos, son necesarios para atender a la población. Y, lógicamente, la atención pública se dedica más a los inmigrantes"


"Tenemos una plataforma lo suficientemente diferencial como para marcar una exclusividad y tendencia"


"La clínica tiene un tamaño de tipo medio, para que los pacientes puedan tener una atención más personal"


 
 En sus inicios, CIMA no trabajaba con mutuas.
 
No, pero en el año 2004 empezamos a introducirlas. Aunque los ingresos más importantes son debidos a la atención privada. Y de mutuas las tenemos prácticamente a todas porque la medicina no puede ir hacia atrás, y nosotros tampoco. 
 
 
Una de las cosas que les diferencia es la inversión en tecnología.
 
Al margen de la inversión en infraestructuras, la inversión tecnológica se sitúa, hasta ahora, alrededor de los once millones y medio de euros. Tenemos cinco quirófanos de primer nivel, un área para la imagen de punta, y prestamos todas las atenciones a excepción de la obstetricia y la pediatría. Además, la clínica tiene un tamaño de tipo medio, para que los pacientes puedan tener una atención más personal. 
 
 
¿Qué virtudes cree usted que tiene la clínica?
 
Una de las virtudes que tiene el modelo que ha adoptado la clínica es poder establecer acuerdos entre los mejores especialistas. Como que aquí no contratamos a los pacientes, sino a los profesionales que han de atender a los pacientes, tenemos la ventaja de poder escoger a los que quieran venir. Entonces, tenemos áreas diferentes para cada especialización. Una de las áreas estrella es la de la cirugía estética.  
 
 
El proyecto CIMA, entonces, no está diseñado para ir creciendo.
 
Sólo en actividad. El sanitario es un sector económico que, al cabo de dos años de haber iniciado su actividad, empieza a funcionar. Nosotros, en tres años y medio, nos encontramos en el 60% de capacidad. Este año esperamos facturar 13 millones y medio de euros. Y CIMA espera llegar al 100% de la productividad en el año 2011. Así que en actividad vamos creciendo. 
 
 
El hecho de tener contratos individuales y personalizados, ¿cómo se sincroniza?
 
Lo que intentamos es incorporar a médicos que sean estrella en su especialidad. Tenemos una plataforma lo suficientemente diferencial aquí, en Barcelona, como para marcar una exclusividad y tendencia.
 
 
No tienen nada que ver con las multinacionales.
 
Es otro concepto. Una de las cosas importantes de CIMA es que la alta tecnología y las altas aplicaciones clínicas que realizan los profesionales son cortas, es decir, que el tiempo para aplicarlas es reducido.   
 
 
En tres o cuatro años se ha llegado a una cuota de rentabilidad, pero lo difícil es mantenerse.
 
El sector sanitario tiene la ventaja de que, si bien es más lento que otros para llegar a un punto de equilibrio, una vez lo has conseguido se debe de hacer muy mal para volver atrás. Así que, en general, no existen clínicas que sufran un retroceso. Además, nos encontramos en un mercado muy favorable en el sector privado. Y esto ocurre porque el sistema público, de gran calidad por cierto, está colapsado. Entonces, todos los sectores, los privados y los públicos, son necesarios para atender a la población. Y, lógicamente, la atención pública se dedica más a los inmigrantes. 
 
 
Entonces, se podría llegar a una concertación.
 
En principio no nos lo hemos planteado. Pero una cosa importante, que tenemos en trámites en estos momentos, es que CIMA sea un centro de formación. Y es que, como bien sabe, uno de los problemas que existe hoy en día es la falta de profesionales. Porque las Universidades se dedican más a la titulación de medicina general, pero nos faltan especialistas. Hay, por ejemplo, dos áreas con mucha falta de profesionales, que son la de pediatría y la de anestesistas.