Presidente Laboratorios LETI

Jaime Grego

 Investigación y negocio

 "La tentación del éxito es importante" 

 Los valores de compañía que tienen los Laboratorios LETI, junto con la permanente formación e innovación, avalan su rigor y garantizan su progresión. 

Jueves, 17 de Mayo de 2007
 Los Laboratorios LETI (Laboratorio Experimental de Terapéutica Inmunógena) se fundaron en el año 1919. Fue la primera farmacéutica autorizada por la Organización Mundial de la Salud para producir vacunas antigripales en el estado. Además, ha sido pionera en las vacunas terapéuticas para las alergias. En 1982, Jaime Grego compró el 99% de capital y se inició un proceso de especialización. LETI tiene filiales en Alemania y Portugal, además de exportar a países europeos, iberoamericanos, norteamericanos y sudafricanos.
"Uno de los desafíos que existen en la empresa familiar es el querer introducir a profesionales de fuera de la familia"


"En la actualidad hay un suministro de capital brutal en el mundo y la globalización ha contribuido"


"Ahora, la riqueza la crea las empresas y la gente, porque están gestionando diferente y mejor"


 
 En los últimos 20 años ha habido un gran boom en el sector farmacéutico y puede ser, quizás, porque ha dejado de pasar de padres a hijos.
 
Pienso que, por un parte, se debe separar la empresa, valorándose su solidez y su base; y por la otra, si el hecho de que dure más o menos tiempo sea debido a que sea de la familia o se trate de una compañía más grande. Mi experiencia me dice que hay de todo. Hay muchas razones diferentes, pero evidentemente existe una que es muy clara: la tentación del éxito es importante. 
 
 
Existe más riesgo.
 
Uno de los desafíos que existen en la empresa familiar es el querer introducir a profesionales de fuera de la familia. Cuando se traen a estos profesionales es importante para la empresa, porque lo que se está haciendo es reducir el riesgo que la familia no quiera o no sea capaz de gestionarla, y con gente de fuera este riesgo desaparece. Pero si no se tiene  cuidado, se estará distanciando a la familia de la empresa y cuando se ha producido esto, la familia puede dejar de ser accionista de la compañía de hoy para mañana, o la unidad familiar desaparece. Se debe llevar con un equilibrio. 
 
 
Ahora parece que las OPA’s están de moda.
 
Lo que yo he vivido más directamente, que las OPA’s en sí, ha sido el capital riesgo y cuando empecé en España casi nadie sabía lo que era. Lo que ha pasado es que en la actualidad hay un suministro de capital brutal en el mundo y la globalización ha contribuido. Se ha creado dinero y se mueve de manera más ágil. Ahora, la riqueza la crean las empresas y la gente, porque están gestionando diferente y mejor. La tasa de interés ha bajado de una manera dramática, y se está dispuesto a pagar un precio más elevado por la compra de una empresa. 
 
 
Además, la burbuja tecnológica o inmobiliaria ha tenido algo que ver.
 
Personalmente, lo que me preocupa un poco es "estirar más el brazo que la manga", que se decía cuando yo era pequeño, es decir, ganar menos de lo que se invierte. Lo que se debe plantear es cómo se ha llegado a esta situación de afluencia, yo creo que es porque se ha hecho una buena gestión y que las compañías tienen a gente con espíritu de sacrificio y de esfuerzo. Ahora la austeridad ya no existe. Otra de las cosas que también me preocupan es la baja productividad, la conciliación familia-empresa, creo que hay un punto para poder acabar el trabajo y bien hecho. 
 
 
¿Usted ha intentado implantar esta filosofía en su empresa?
 
Sí, por supuesto. Yo intento decirlo y hacerlo. Hace unos 15 años, escribimos lo que era la misión y la estrategia de la compañía, juntamente con sus valores. Y hace unos dos años decidimos convertir estos valores en conductas, luego se las transmitimos a la gente de la compañía y las discutimos. Y al conjunto de todo esto le hemos llamado la "Fórmula LETI".  
 
 
¿Hay alguna posibilidad de que le compren la empresa?
 
No, no la hay. Si una compañía está en bolsa, sí que tiene sentido comprar acciones. Pero, una empresa como la nuestra no, porque será muy difícil de vender. 
 
 
Usted conoce bien a los americanos, ¿cree que ven a Europa como a un rival?
 
Por el potencial de crecimiento, temen mucho más a Asia que a Europa. Pero les preocupa la actitud de los europeos, porque saben que vivimos muy bien. En los Estados Unidos nadie cuestiona las decisiones que toma la persona que manda.
 
 
Los laboratorios farmacéuticos están preocupados por manchar el medio ambiente.
 
Por nuestra parte este problema no existe. No vertemos, pero sí que nos cuidamos de saber qué es lo que se hace, por ejemplo, con las ratas de laboratorio. Estamos hablando de kilos, no de toneladas, además está todo regulado. Nosotros quizás tenemos menos problema que otras empresas, y es porque nuestra industria no plantea este problema. 
 
 
La industria farmacéutica parece estar un poco estancada en cuanto a descubrir nuevas moléculas.
 
Hay dos cosas que son reales. Una es que en un momento determinado ha habido avances muy importantes en el desarrollo de nuevos productos y nuevas tecnologías, con ellos ya se han resuelto una serie de  problemas. Por otra parte, lo que también se debe tener en cuenta es que las exigencias "regulatorias" son cada  vez más elevadas. Y es que lo que es caro de verdad son los ensayos clínicos. 
 
 
Son muchos los años de investigación.
 
Sí, mire. En el año 1975 montamos el nuevo departamento de investigación de alergia. Cuando finalmente tuvimos la patente de nuestro producto estrella fue al cabo de 15 años, a finales de los 90, con esto se lo digo todo. Lo que quiero explicar, es que la parte de laboratorio tiene un coste, pero este coste es razonable, y lo que se dispara son los ensayos clínicos. 
 
 
¿Le preocupa la sucesión?
 
Por supuesto que sí, y la tenemos planteada de una manera bastante abierta. LETI ha sido, y es, una compañía que ha funcionado con criterios muy profesionales. No escondemos a nadie nuestras cuentas, ahora cerraremos el ejercicio alrededor de los 53 millones de euros. Y en el tema de la sucesión hemos dados bastantes pasos y en diferentes direcciones.