Directora de Peix&Co

Gemma Cernuda

 La pro-mujer.

 "Provocar el marketing viral es lo mejor que te puede pasar."

 Gemma Cernuda propone una comunicación arriesgada y reflexiva a través de Peix&Co.

Lunes, 24 de Abril de 2006
 Gemma Cernuda, hija de Josep María Cernuda, el que fuera fundador de la cadena de alimentos congelados La Sirena, es una enamorada de su profesión. Es licenciada en publicidad y máster en gestión de la comunicación, lo que le llevó a ser Directora de Comunicación de La Sirena y gestar su imagen de marca. De eso hace ya más de 15 años. Cuando se desvinculó de la compañía, fundó Peix&Co, su empresa de comunicación. En Peix&Co se dedica a crear acciones comunicacionales a partir de citas célebres de mujeres influyentes de la historia. Su ánimo recolector de citas le ha llevado a publicar dos libros. Propone que la magia reflexiva que profesan las citas influyan en la comunicación de las corporaciones. Asegura que siempre tiene la maleta a punto para viajar y se define como pro-mujer, emprendedora y curiosa.
"Soy una persona que abogo por potenciar el talento femenino en la sociedad"


"La empresa está mal planteada, la paridad también debe corresponder al padre"


"La comunicación ha de incitar a la reflexión, provocar el vínculo emocional"


"La mujer tiene la capacidad de que las cosas se hagan, posee la capacidad de consensuar y de dirigir varios proyectos a la vez"


 
 ¿Pro-mujer?
 
No me gusta la palabra feminista, me considero una pro-mujer.
 
 
¿Y qué significa eso?
 
Soy una persona que abogo por potenciar el talento femenino en la sociedad. Si un hombre no sabe ver las facultades y reconocer el éxito de una mujer, es la propia mujer quien ha de darse visibilidad. Esa es mi máxima.
 
 
¿Qué es Peix&Co?
 
Mi empresa de comunicación, en la que creo campañas y mensajes comunicativos a partir de citas célebres de mujeres. La característica principal es que sólo trabajo con frases dichas por mujeres.
 
 
Pero su empresa no va dirigida sólo a las mujeres…
 
¡No, no…! Es irrelevante quien diga una cita si ésta tiene sustancia, pero para Peix&Co, para el sentido de mi empresa, cada cita inteligente dicha por una mujer es un granito de arena que contribuye a formar una montaña.
 
 
¿Qué puede hacer una cita por una empresa?
 
La cita refuerza el valor de tu marca y comunica aquello que quieres comunicar. Yo elijo la cita que más conviene según el requerimiento y sensibilidad de la compañía.
 
 
Curiosa manera de hacer comunicación.
 
Para mi, es mágico que con tan pocas palabras se pueda crear una reflexión profunda. Y palabras de este tipo pueden aplicarlas las empresas a sus intereses, al igual que nosotros nos aplicamos citas a nuestra vida diaria.
 
 
¿Cuál es su perfil de cliente?
 
Todo el mundo. He trabajado para la Comunitat Valenciana, para Tous, para Top of the Rock, una atracción del Rockefeller Center de Nueva York y cuya comunicación en España la gestioné desde Peix&Co. He ido ganando notoriedad a través de la recomendación. Provocar el marketing viral, que alguien te recomiende, es lo mejor que te puede pasar.
 
 
¿Las empresas se arriesgan en sus campañas de comunicación?
 
Han de hacerlo. En mi caso, a una empresa le tiene que gustar jugar con las emociones a través de las palabras. Incitar a la reflexión, provocar el vínculo emocional. Las citas son esloganes que podemos aplicarnos.
 
 
Con tanta cita ha hecho un libro.
 
Recopilar citas me ha llevado a editar mi segundo libro, 7/24. Me paso la vida cazando citas: leo mucho, estoy atenta a los medios de comunicación… Ahora tengo más de 1.300 frases de mujeres célebres, de toda la historia de la humanidad.
 
 
¿Y ese título?
 
7/24. Porque la mujer es profesional las 24 horas de los 7 días de la semana.
 
 
¿Qué opina sobre el debate sobre la conciliación de la vida profesional con la personal?
 
Se tiende a relacionar el tema de la conciliación trabajo-vida, sólo con la mujer, y en concreto, con la maternidad. Realmente, es una problemática que afecta a toda la sociedad. Creo que la empresa está mal planteada, ya que la paridad también debe corresponder al padre, y la empresa ha de permitir bajas por maternidad a los hombres.
 
 
¿El problema reside en la legislación?
 
En la legislación, sí. Pero gran parte del conjunto de la sociedad debe plantearse un cambio de mentalidad. Un cambio que deben liderarlo, en parte, las mujeres que se encuentran en altos cargos directivos. Deben predicar con el ejemplo.
 
Tienen que haber hijos, porque si no, no hay futuro, muchas rechazan hijos por el trabajo. Directores de Recursos Humanos, estudios, declaran que hay más bajas por enfermedades esporádicas y por depresión que por la maternidad. Todos estamos aquí porque nos ha parido una mujer, hemos de facilitarlo, para que siga la vida y haya talento nuevo.
 
 
 
¿Qué aportan las mujeres en la empresa que no aporten los hombres?
 
La capacidad de que las cosas se hagan. Margaret Thatcher decía: Si quieres que una cosa se diga, dísela a un hombre; si quieres que se haga, dísela a una mujer. También la capacidad de consensuar, y la de dirigir varios proyectos a la vez. Profesionalmente es algo muy rentable.
 
 
En su último libro, leo que estuvo cinco días viviendo con monjas budistas en un convento de Nepal ¿Qué hizo allí?
 
En un largo viaje por Nepal, de tres meses, topé con un convento de monjas budistas y les pedí si me podía quedar con ella unos días. Les extrañó la petición, pero me dejaron quedarme. Me cedieron una celda, como las suyas, en la que me instalé. Hacía lo mismo que ellas. A las cinco me levantaba a meditar y a rezar, y yo compartía todas sus experiencias. Fue muy enriquecedor
 
 
¿Qué recuerda del proceso de venta de La Sirena?
 
Fue una decisión muy meditada. Al morir mi padre, los hermanos cogimos la dirección de la empresa, que la teníamos compartida junto con la otra familia fundadora. Queríamos dar proyecciones diferentes a la compañía. Consensuamos buscar un partner y apareció Agrolimen. Después de un tiempo de andadura juntos, decidimos desvincularnos del proyecto, porque veíamos que nuestro patrimonio se alojaba en un sitio en que las decisiones las tomaban muchas personas. Decidí hacer la mía.