Director de Comunicación y Desarrollo de Negocio de Tramontana

Xavier López

 El bólido catalán.

 "Queremos ser un referente"

 La firma catalana juega en la liga en que militan marcas como Ferrari o Porsche.

Lunes, 24 de Abril de 2006
 Tramontana es el coche de lujo fabricado en España, que está causando sensación entre los coleccionistas de automóviles de todo el mundo y los amantes del lujo. Su precio es de 610.000 euros, tiene dos plazas y 720 CV. Una obra de arte sobre ruedas al alcance de muy pocos, no sólo por su precio, sino también por su limitada producción. El comprador puede customizar el coche: incluir distintos tipos de piel y madera e incluso incluir piezas de oro o dimantes. La producción de este bólido se realiza en La Costa Brava.
"Nuestro cliente ideal suele ser de nacionalidad inglesa o alemana, experimentados coleccionistas que saben lo que compran, y lo aprecian"


"Nuestros tres primeros coches están comprados por europeos. Son los más importantes, porque podemos tenerlos controlados en caso de reparaciones"


"Al ser un mercado específico, nuestras acciones son muy concretas. Nos movemos mucho por los mejores salones automovilísticos"


 
 Un rico coleccionista inglés, que tenía en el sótano de su castillo una colección de 300 coches le dijo en cierta ocasión a mi compañero Josep: "ya no se hacen coches como los de antes".
 
 
¡300 coches!
 
Nos preguntamos por qué en España, 50 años después de albergar marcas tan legendarias como Pegaso, no tenía una firma automovilística de categoría. Nos propusimos crear una marca que fuese un referente. Esto sucedió en 1999. Aún residíamos en Alemania, pero teníamos la intención de volver a España para emprender proyectos aquí.
 
 
¿Cuándo despega la empresa?
 
La empresa se funda en 2003, de la mano de siete socios: Josep Rubau, padre del proyecto, y yo; un consultor externo financiero; un relaciones públicas; un joyero, que es quien se encarga de todos los acabados del coche; y las dos personas responsables de la fábrica.
 
 
¿Sólo trabajan siete personas?
 
Los siete formamos el grupo, y en la fabricación de los coches inciden ingenieros especialistas. No producimos en cadena.
 
 
Hábleme de su bólido, el Tramontana.
 
Es un coche especial. Una combinación entre un Fórmula 1 y un avión de combate. Intentamos aunar mundos contrapuestos: el ultra tecnológico, la estética de los jets de combate, y la sensibilidad artesanal. 
 
 
¿Cuáles son sus características técnicas?
 
El coche mide 4,85 metros de largo x 2,08 de ancho. Tiene 1,20 metros de altura. El motor es V12, de 720 caballos: potentísimo. Puede alcanzar los 320 km/hora, pesa 1.150 kilogramos. Su precio: desde 610.000 euros. Pero por encima de todo, el Tramontana es un coche de sensaciones. Algo diferente. Eso es lo que buscan nuestros clientes.
 
 
¿Cuántas unidades fabricarán este año?
 
Este año haremos tres unidades, el que viene, 6 ó 7, y para el 2008 ya entraremos en los 12 anuales.  
 
 
¿Cuánto dura el período de producción? 
 
En estos siete años hemos estado gestando el proyecto desde cero. Hemos tenido que realizar tareas de otro tipo: buscar financiación y gestar la compañía, lo cual no ha sido fácil, debido a lo inusual del proyecto; y en otro sentido, los dos últimos años, hemos estado desarrollando el bólido. Los primeros coches no se entregarán hasta finales de año. 
 
 
Supongo que no me dirá el nombre de los compradores, pero al menos, dígame a qué países van a parar sus primeros bólidos.
 
Nuestros tres primeros coches están comprados por europeos. Son los más importantes, porque podemos tenerlos controlados en caso de reparaciones.
 
 
El cliente puede customizar el coche.
 
La carrocería, el motor y chasis: siempre son los mismos. Los acabados los fabricamos al gusto del cliente: las pieles de los asientos, la incrustación de oro o insignias en algún lugar determinado del coche…
 
 
¿Qué les diferencia?
 
Nuestra sensibilidad de artesanos. El resto de marcas del mundo producen, por lo mínimo, 1.000 coches al año. Nosotros ofrecemos un producto exclusivo y personal.
 
  
¿Cuál es su plan de comunicación?
 
Al ser un mercado específico, nuestras acciones son muy concretas. El pasado año, estuvimos en el Salón de Ginebra presentando el coche. También en Mónaco, en el Top Markets Mónaco, al que no invitan a más de doce fabricantes de todo el mundo. Y claro, estábamos al lado de los grandes: Ferrari, Rolls Royce, Lamborgini… Otros salones importantes son el de China, el de Dubai….
 
 
¿Y qué se cuece en esos salones?
 
Es donde se hacen buenos contactos. Vienen representantes de jeques árabes, concesionarios de lujo de todo el mundo... 
 
 
¿El lujo es extravagancia?
 
A menudo. Un saudí nos dijo que quería doce coches para él sólo, o sea, toda la producción. Le dijimos que no, obviamente, no podemos centrar nuestra producción tan sólo en un cliente. 
 
 
¿Cuál es el perfil de su cliente ideal?
 
Nuestro cliente ideal suele ser de nacionalidad inglesa o alemana, experimentados coleccionistas que saben lo que compran, y lo aprecian.
 
 
¿Cómo crecerá Tramontana?
 
Seguiremos nuestra filosofía a lo largo de los años, basada en la exclusividad y la artesanía. Pero sin ponernos límites en cuanto a producto. Hemos creado una línea de merchandising en torno al Tramontana: un reloj, un casco, una línea de zapatos. Luego tenemos otras ideas en cartera, como el diseño de otro coche más clásico y elegante, o la creación de un yate. Tramontana no quedará sólo en un coche.