Director de Educa-System

Sebastián Trivière

 La profesionalización del profesor particular.

 "Distribuí trípticos de mi propia empresa"

 Educa-System basa su negocio en la rigurosidad del profesorado y la comunicación con las familias.

Domingo, 20 de Agosto de 2006
 El aumento del fracaso escolar ha provocado que se recurra a todo tipo de alternativas para que los estudiantes tengan la mejor formación a la hora de enfrentarse al mundo laboral. Una de las más tradicionales ha sido la de las clases particulares. Educa-System es una empresa pionera en España en este sector. Creada hace tres años, hoy es la empresa líder en la oferta de clases particulares a domicilio, con más de 4.000 horas al mes y 1.700 profesores titulados. El fundador y director del proyecto, Sebastián Trivière-Casanovas, ya se plantea exportar su modelo de negocio a otras latitudes.
"Crear una empresa desde cero te da mucha perspectiva de saber qué objetivos quieres conseguir y cómo puedes lograrlos. Sabes lo quieres, así que sólo se trata de ir descubriendo el camino"


"Un aprobado depende de muchos factores. Nosotros no vendemos cuentos publicitarios, y nuestra diferenciación se basa en la selección de profesores, asó como en la atención que dispensamos a las familias".


"Aunque sea de modo muy modesto, nos damos cuenta de que podemos llegar a contribuir a la alegría de algunas familias, y esto es muy importante para nosotros"


"Empezamos facturando 200 euros. Este año podemos llegar a facturar más de un millón, así que ha sido un crecimiento muy exponencial, y en muy poco tiempo. La compañía la formamos seis personas, y tenemos locales en Barcelona, Madrid y Valencia, y 2.211 profesores disponibles"


 
 ¿Cómo se le ocurre crear Educa-System? 
 
El proyecto nace fruto de una sucesión de hechos que acaban conectándose. El principal hecho era que mi mujer y yo teníamos la idea de crear una empresa. El otro propósito fue entrar en un sector en el que sabíamos que existía una demanda y no se encontraba profesionalizado. 
 
 
¿Había trabajado antes en educación?.
 
Era un sector que conocía bien, porque mi padre es director de colegio, y mi madre, profesora. La escuela ESADE me apoyó desde el inicio, aunque muchos compañeros no le veían sentido a mi aventura. Finalmente, Educa System nació en el 2003.
 
 
¿Cómo fue el arranque?  
 
Mi idea consistía en conseguir profesores de ciencias y de letras con disponibilidad para impartir clases particulares. Creamos una página web muy sencilla, y editamos unos trípticos informativos, que yo mismo distribuí. Pensándolo bien, fue una aventura arriesgada porque por mi formación no parecía que aquello tuviera mucho futuro. Pero el hecho de ser los primeros en empezar en ese sector fue una ventaja, porque nos ha permitido dirigir la empresa tal y cómo queríamos.
 
 
¿Cuál es el balance de estos primeros tres años? 
 
Empezamos facturando 200 euros. Este año podemos llegar a facturar más de un millón, así que ha sido un crecimiento muy exponencial, y en muy poco tiempo. La compañía la formamos seis personas, y tenemos locales en Barcelona, Madrid y Valencia, y 2.211 profesores disponibles. Incluso ya hemos creado otra empresa, Educa Training, especializada en idiomas.  
 
 
¿Cómo funciona Educa-System? 
 
Nos ocupamos de todo, desde primaria hasta nivel superior. Los profesores que tenemos no viven de ello, dan clases como actividad complementaria. Para entendernos, son profesores particulares que se han profesionalizado. 
 
 
¿Qué criterios siguen para escoger a los profesores? 
 
Los profesores han de tener una formación universitaria, y el título de Profesor Superior, el CAP. Luego, ya depende del nivel que puedan impartir. Hasta segundo curso de la ESO, se pueden dar casi todas las asignaturas. En tercero, ya empezamos a distinguir entre ciencias y letras. También valoramos su capacidad psicológica y mucha mano izquierda, para tratar de encontrar el mejor rendimiento para el alumno. 
 
 
¿Las matemáticas siguen siendo la asignatura más solicitada?
 
Por supuesto. El 60% de las clases que impartimos son de matemáticas. Y el 25% de inglés. La mayoría de las clases son para adolescentes. También va por épocas. En julio, por ejemplo, es temporada alta para nosotros. Pero depende de la zona. En Barcelona no demasiado, a causa del sistema educativo vigente: los exámenes de recuperación de septiembre fueron abolidos, pero siguen vigentes en comunidades como Madrid. 
 
 
¿Cuál es el perfil de su cliente medio?  
 
Por lo general, es el de persona con una renta media o alta. La educación continúa preocupando mucho a los padres, así que no es nada inusual encontrarnos con familias de un nivel modesto que hacen un notable esfuerzo para educar a sus hijos proporcionándoles una buena educación.
 
 
¿Qué porcentaje de efectividad tienen sus clases? 
 
Es difícil de calcular, porque en términos académicos influyen muchísimos factores, y resulta difícil prever resultados. Hay empresas que garantizan un aprobado por escrito pero nosotros no lo hacemos, precisamente porque resulta muy arriesgado, y entran en juego un montón de variables. Pero puedo asegurar que mucha gente nos agradece la ayuda prestada. Aunque sea de modo muy modesto, nos damos cuenta de que podemos llegar a contribuir a la alegría de algunas familias, y esto es muy importante para nosotros. 
 
 
¿Qué es lo más difícil en este negocio? 
 
Ganarse la confianza de los padres. Para eso hay que escuchar sus necesidades y actuar en base a ellas. En la enseñanza, los aprobados dependen de muchos factores. No vendemos cuentos publicitarios, y nuestra diferenciación pasa por realizar la selección de buenos profesores y servir a las familias en todo lo que podamos. 
 
 
¿Utilizan algún método especial? ¿Existe el método Educa-System? 
 
El profesor trabaja con el libro de texto del alumno. Y en la primera clase hacemos un examen para comprobar su nivel. Programamos su agenda y hablamos de sus métodos: qué hace para estudiar y hacer los deberes, cómo se organiza... A partir de aquí, hacemos un balance global, con unas recomendaciones y unas pautas a seguir. Y no descartamos buscar la complicidad entre profesor y alumno. Las profesoras, por ejemplo, las enviamos a dar clases a chicas, con lo que rápidamente se consigue una mayor cercanía. Entre profesor y alumna, es más difícil que se dé.
  
 
¿Cómo se plantean crecer? 
 
Tenemos previsto abrir tres centros más, uno en el País Vasco, y muy pronto estaremos presentes en el extranjero. Estamos creciendo, pero, como le decía antes, tenemos una visión muy clara de lo queremos. Somos una empresa joven y muy comunicativa con el cliente. Sin embargo, me gustaría crecer aún más rápido. Aún no nos podemos permitir invertir en algo de lo que obtendremos resultados de aquí a seis meses.