Vicepresidente Roca&Junyent Abogados

Francesc Segura Roda

Consolidación internacional

"Hay un movimiento constante de fusiones y divisiones" 

Francesc Segura nos cuenta, entre otras cosas, que existe un movimiento constante tanto de fusiones como de divisiones de empresas y, entonces, por un lado tanta diversificación no es buena para la competencia, ya que se arrastra una carga excesiva y puede acabar dividiendo a la misma empresa. 

Jueves, 26 de Julio de 2007
Conocido popularmente por su amplia trayectoria política, Miquel Roca Junyent fundó en 1996 un bufete que actualmente cuenta con 175 abogados, y que presta sus servicios legales en todas aquellas áreas que son relevantes para sus clientes privados, comerciales e institucionales. Además de sus oficinas en Barcelona, Madrid, Girona, Palma de Mallorca y Lleida, el despacho ha consolidado una presencia internacional en más de 100 países a través de su red de oficinas asociadas, incluida una afiliación a TerraLex, y una oficina permanente en Shanghai. Todo ello es una muestra de su predisposición a estar presentes en cualquier jurisdicción en la que sus clientes deseen establecer o desarrollar sus negocios. Hoy hablamos con el vicepresidente de su consejo de administración, Francesc Segura. 
"Las burbujas, sean tecnológicas o inmobiliarias, vienen de grandes expectativas que no sabemos cómo pueden terminar porque tampoco sabemos muy bien de donde vienen. En su momento, Internet fue una importante burbuja, fruto de una situación de desconocimiento sobre lo que podía dar de si. Sin embargo, ahora conocemos estos temas y podemos tomar medidas para que no nos vuelva a pasar lo mismo"

"En España consideramos que por el mismo precio que el alquiler podemos afrontar una hipoteca, por lo que nos endeudamos toda la vida. Vivimos con los nervios a flor de piel por si el Euribor crece medio punto y entonces, ¡llega el desastre!"

"Las grandes empresas abordan unas secciones empresariales en las que se necesita un capital importante, y un empresario joven no puede ni pensar en abordarlo. Lo bueno es que estas empresas externalizan mucho, lo que da una suculenta oportunidad para los nuevos empresarios"
En los últimos tiempos se ha hablado mucho de la tendencia hacia la globalización de las empresas. ¿Hasta dónde cree que llegará todo esto?
Bien, pienso que por un lado hay empresas que se van fusionando y ampliando, pero también ocurre al revés, empresas que se dividen para especializarse y ser así más efectivas. El resultado es dispar: a veces estas grandes empresas se dan cuenta que tanta diversificación no es buena para la competencia porque arrastran una carga excesiva y acaba dividiendo la empresa. Lo que es indudable es que hay un movimiento constante, tanto de fusiones como de divisiones.
 
Entonces depende del tipo de empresa de la que hablemos.
Sí, claro. En España, por ejemplo, debido al gran éxito financiero de las empresas constructoras, éstas han decidido diversificarse. Y ese potencial económico les ha permitido entrar en ámbitos como el eléctrico, el gas, suministros... Es decir, con poco riesgo, poca especulación y en los que detrás está la administración, pero con un gran consumo. 
 
¿Cree que todo este movimiento económico puede ir en contra del pequeño empresario emprendedor?
Creo que no, porque estas empresas abordan unas secciones empresariales en las que se necesita un capital importante y un empresario joven no puede ni pensar en abordarlo. Lo bueno es que estas empresas externalizan mucho, lo que da una suculenta oportunidad para los nuevos empresarios.
 
Ahora se habla del fin de la burbuja de la construcción, antes fue la de las nuevas tecnologías.
Sí, las burbujas vienen de grandes expectativas que no sabemos cómo pueden terminar porque tampoco sabemos muy bien de donde vienen. En su momento, Internet fue una importante burbuja, fruto de una situación de desconocimiento sobre lo que podía dar de si. La clientela y la publicidad se hicieron unas previsiones que no resultaron en muchos casos, como fue el caso de Terra. Sin embargo, ahora conocemos estos temas y podemos tomar medidas para que no nos vuelva a pasar lo mismo. 
 
Las nuevas tecnologías pueden parecer también, hasta cierto, punto arriesgadas.
Pero es un tema mucho más relativo. Ahora lo que prima mucho son las buenas ideas para explotar las nuevas tecnologías, ya que éstas pueden tener un mercado y cubren una necesidad. Un caso es el de los contenidos de los móviles, por ejemplo: hay gente inventando, y unos funcionan en el mercado y otros no. Desde mi punto de vista, no hay burbuja en este sentido, no tiene por qué explotar.
 
Muchos son escépticos respecto al crecimiento económico en España, creen que es gracias a Europa.
Creo que España ha aprovechado muy bien las ayudas, quizás no tanto como Irlanda, pero realmente ha sacado un buen partido. Por ejemplo, hoy ya no nos acordamos, pero con las divisas antes del Euro todo era un caos y su llegada nos ha dado una estabilidad. Fue un acierto político del momento.
 
¿Pero no éramos una economía demasiado débil para una moneda tan fuerte? ¿No fue quizás demasiado rápido para el ciudadano de a pie?
Creo que son conceptos distintos. Una cosa es hablar del país en general: de la evolución del PIB, de tener una visión macroeconómica si quiere; y otra es en si repercute en una situación de debilidad económica para aquellos que tienen menos ingresos. Para el ciudadano de a pie fue difícil, claro: una situación precaria para el primer trabajo, con una remuneración quizás demasiado pobre, y una situación que viene agravada por esa necesidad de tener una vivienda. Pero insisto, son dos temas distintos. 
 
La vivienda acostumbra a ser un artículo de primera necesidad. 
Exacto, y podamos o no, la compramos. En España consideramos que por el mismo precio que el alquiler podemos afrontar una hipoteca, por lo que nos endeudamos toda la vida. Vivimos con los nervios a flor de piel por si el Euribor crece medio punto y entonces, ¡llega el desastre! 
 
¿Pero esto no sucede en el resto de Europa?
Resulta que tenemos una cultura muy diferente al resto de Europa, o incluso que la de Estados Unidos, donde creo que el porcentaje es del 60-70% alquiler y el resto de compra. Sin embargo, aquí es del 20%. Es un tema cultural curioso, una forma de ahorrar. Pero eso sí, se sufre mucho.  
 
Cambiemos de tema. Hoy se habla mucho de la gestión de infraestructuras, que si el aeropuerto, que si el tren de cercanías…
Esta es otra peculiaridad. Resulta que España es el único país de Europa en que los aeropuertos son gestionados por el estado. Lo perjudicial es que no compiten entre ellos, ya que es Aena quien decide cuanto y donde se invierte. Ello representa una desventaja competitiva para muchos aeropuertos. Lo importante no es que los gestione una u otra administración, si no que lleguen empresas especializadas, nacionales o internacionales.  El ciudadano siempre ve los matices políticos pero no debería ser así, habría que mirarlo desde un punto de vista estrictamente económico. 
 
Ha estado muchos años relacionado profesionalmente con la Bolsa. ¿Cómo la ve en estos momentos?
Los parámetros de cotización de la bolsa española son buenos, son sólidos; no en todas, por supuesto, pero sí en la gran mayoría de empresas. El Ibex, por ejemplo, en términos de P.E.R. y de crecimiento de ventas y beneficios hace lógico que se apueste por ellos. Hace poco estábamos igual que la cotización de hace siete u ocho años. Sin embargo, ahora estamos en una situación en la que un analista te diría que se puede comprar en el precio que hay ahora y es rentable. Pero claro, hay algunos factores como una decisión política, una guerra, y otros factores extrínsecos a la empresa que pueden influir.
 
Cómo ve a los futuros juristas, esas nuevas horneadas  que viene de la universidad.
Ahora está cambiado, en todas las universidades y en todas las disciplinas hay cada vez más clases prácticas. Creo que vamos un poco atrasados en este aspecto. Recuerdo que cuando yo acabé, a pesar de mis buenas notas, no me sentía preparado. Pero ahora con la especialización que demandamos, hace que cada vez haya menos visión global de todo, aquí intentamos que eso no pase, pero a veces es difícil. Eso sí, la práctica en el trabajo es insustituible a pesar de toda la especialización que se produce con los másters.