Experto en macroeconomía y deslocalización y profesor de ESADE

Josep Comajuncosa

Situación privilegiada

"Vivimos uno de los periodos de crecimiento económico más largos sin recesión"

Josep Comajuncosa nos explica que España casi no exporta a Estados Unidos, en comparación con Alemania. Por este motivo, si este país centroeuropeo no crece, el resto de Europa acabará estancándose, ya que se dejarán de comprar productos.

Martes, 04 de Septiembre de 2007
En los últimos años ha habido una serie de temas relacionados con la economía que incluso al ciudadano de a pie, aquel que no es necesariamente experto, pueden llegar a preocupar: los problemas de la deslocalización, la burbuja inmobiliaria, la inversión en I+D, el reto económico que supone el cambio climático… Los expertos tienen la última palabra y nos pueden aclarar estos temas que son continuos retos a una economía inmersa en la globalización. Hoy hablamos con uno de ellos.
"Cuando hablamos de un posible panorama de recesión, no tenemos porqué imaginarnos un escenario de crisis: lo más probable sería que frenase este crecimiento económico"


"No se trata tanto de que el euro este fuerte, sino que el dólar esta débil. Los americanos tienen un déficit de la balanza por cuenta corriente enorme. Importan muchos más bienes y servicios de los que exportan, sobre todo procedentes de Asia"



Empecemos hablando de macroeconomía. Según su criterio, ¿cómo podría definir este 2007?
Creo que este ha sido un buen año, a pesar de que hay 3 ó 4 indicadores que muestran señales de alerta. En realidad, seguimos la tendencia de los últimos 13 años de crecimiento sostenido. Vivimos uno de los periodos de crecimiento económico más largos sin recesión. Eso sí, todas las economías desarrolladas viven esta situación, sin embargo pienso que estamos entre los mejores. Pero eso no quiere decir que no estén sucediendo algunos desequilibrios importantes que puedan suponer a medio y largo plazo un peligro.

¿Considera que algún sector podría desestabilizar la economía?
Del que más se habla ya sabe que es de la construcción: es evidente que es el que más  ha impulsado a la economía en los últimos años y existe el temor de un parón en este sector. Motivado por la caída de los precios, se podría frenar el crecimiento económico e incluso provocar una recesión.

¿Una recesión?
Bien, no tiene por qué ser un escenario tan absoluto de crisis, lo más probable sería que frenase este crecimiento económico. Uno de nuestros mayores problemas es habernos basado demasiado en la construcción, con el consiguiente aumento de precios y otros factores: el aumento de la población, la inmigración, la demanda de segundas residencias… Varios estudios sobre los precios determinan que hay una sobrevaloración de un 25% ó 30%, lo que probablemente no sea suficiente para provocar un hundimiento. Seguramente se podrá corregir mediante una frenada de los precios.

¿Y la deslocalizacion? ¿Está afectando seriamente a la economía?
Sí, creo que hay que tenerlo en cuenta. Verá, la deslocalización afecta a las cifras de crecimiento. Este proceso es innegable, pero quizás el tema se haya sobredimensionado. De acuerdo que es noticia: se le da más repercusión mediática por la pérdida de puestos de trabajo que comporta, aparte de otros muchos factores. Pero no debemos olvidar que, a menudo, se abren nuevas empresas y eso no es noticia. Así que, de acuerdo, es posible que ahora no vengan suficientes empresas, pero la deslocalización es un flujo de doble dirección, unas llegan y otras se van.

Me imagino que se refiere especialmente la mano de obra no cualificada, ¿qué pasará con ellos?
Es uno de lo interrogantes que muchos nos planteamos. En el momento en que la construcción no absorba tanta mano de obra, no sé qué puede ocurrir. Lo ideal sería que el sector servicios los fuera absorbiendo. Pero claro, este tipo de problemas son parte del excesivo peso de la construcción, la falta de actividad en las nuevas tecnologías y también de la tecnología punta.

Eso sí, tenemos una moneda fuerte.
En realidad no se trata tanto de que el euro este fuerte, sino que el dólar esta débil. Los americanos tienen un déficit de la balanza por cuenta corriente enorme. Importan muchos más bienes y servicios de los que exportan, sobre todo procedentes de Asia. Este déficit tiene que ver con este debilitamiento de su economía. Además, el dólar debería ser más débil respecto a las monedas asiáticas, pero no está perdiendo valor porque los bancos centrales de estos países intervienen comprando grandes cantidades de moneda americana. Les interesa tener el dólar fuerte, o lo que es lo mismo, su misma moneda débil para poder exportar mucho. Este efecto mantiene un dólar artificialmente fuerte frente a Asia. Y esto es un problema.

¿Para nosotros también?
Sí, España casi no exporta directamente a Estados Unidos pero Alemania sí lo hace. Y a pesar de la fortaleza del Euro, Alemania está consiguiendo exportar, aunque podrían hacerlo más. Pero si esto frena el desarrollo económico alemán, lo sufriremos todos los países de Europa. Si Alemania no crece, el resto de Europa acabará creciendo menos, ya que dejarán de comprarnos productos.

Hablemos de la Bolsa. ¿Por qué esos vaivenes de estas últimas semanas?
La bolsa siempre es difícil de explicar porque intervienen varios factores subjetivos. En parte ha subido, sin duda, debido a que los datos macro van bien y eso siempre hace que la bolsa vaya bien. Sube, básicamente, porque las expectativas de la economía española son buenas. Aunque, seguramente, hay una cierta burbuja igual que cuando hablábamos de la inmobiliaria. Sin embargo, los analistas parecen descartar un crac bursátil.

¿Cuáles cree que son los parámetros clave de esta primera década del siglo?
En España, y especialmente en Cataluña, el dato clave es la productividad. Es la que hace, por ejemplo, que tengamos un déficit en nuestra balanza por cuenta corriente, en términos absolutos ¡somos el segundo país del mundo después de Estados Unidos! Es decir, importamos mucho porque consumimos mucho, y exportamos poco sobre todo porque nuestra productividad no evoluciona bien. El gasto que hacen tanto las empresas como el sector publico para el desarrollo y la incorporación de nuevas tecnologías en el proceso productivo es, considerablemente, más bajo que la media de Europa.

¿Funcionan las políticas que se hacen al respecto?
El Gobierno está haciendo un esfuerzo para recuperar. Aumentar el gasto en I+D  sería la variable clave. La productividad dependerá del gasto en I+D y ese gasto si no lo hacen las empresas, es complicado. Pero aquí la cultura empresarial no es muy dada a este tipo de temas, así que debe hacerlo el sector público, que parece estar empezando, e intentar arrastrar con él a las empresas.

¿Mediante subvenciones indirectas?
Estamos a años luz de países europeos y de Estados Unidos, aunque se ha hecho algo. Sin embargo, considero que una medida positiva sería incrementar las ventajas fiscales del gasto en I+D.

Últimamente se habla mucho del cambio climático desde la vertiente estrictamente ecológica. Pero, ¿cómo puede afectar esto a la economía?
En primer lugar, los responsables del cambio climático somos los países desarrollados. Los que están en pleno desarrollo como China o la India usan tecnologías obsoletas y muy contaminantes, pero no podemos dar lecciones de ecologismo cuando nosotros hemos actuado así durante décadas. Creo que el reto del cambio climático para toda la economía mundial supondrá unos costes, pero también una actividad económica, por lo que no tiene que ser necesariamente un problema. El futuro más inmediato pasa por invertir en procesos productivos que ahorren energía o utilicen energías no contaminantes.