Director General de IMG España

Fernando Soler

Deporte, negocio mundial

"Por encima de todo, hoy el deporte es espectáculo"

El deporte ha cambiado en muchos sentidos y de manera constante e imparable. Parece que la sociedad ya no puede vivir sin partidos y este fenómeno se ha convertido en un negocio, tanto para las televisiones, como para sus anunciantes y todo el marketing que este hecho conlleva.

Martes, 25 de Septiembre de 2007
Hace mucho, mucho tiempo, que el deporte ha dejado de ser la afición elitista de unos pocos privilegiados. Ahora es, básicamente, un mundo que mueve miles de millones de euros anuales, que ha experimentado unos cambios que sólo se podían intuir hace décadas y que aquello que se denomina "entorno", resulta más importante que el deporte en sí. En Estados Unidos lo saben muy bien, IMG, empresa global de deportes,  entretenimiento y medios de comunicación, abarca diversas divisiones en la que trabajan más de 2.500 empleados de 30 países distintos.
compañía muy horizontal, las responsabilidades pueden ser de gran importancia con gente que lleva poco tiempo con nosotros"

"Hoy en día el deporte es, antes que competición, espectáculo, entretenimiento. Casi paralelo a cualquier oferta cultural, sea el cine o el teatro"


"Las empresas cada vez entienden mejor que en su presupuesto, que se destina a  publicidad y patrocinio, este último tiene que tener un peso mayor"



Ha estado dos décadas en la misma compañía y, por tanto, ha sido testigo privilegiado de la increíble evolución del deporte en estos últimos años.
 Sí, es cierto, el deporte ha cambiado en muchos sentidos: formal y materialmente. Y ha sido una evolución constante e imparable. Hoy, por ejemplo, las raquetas de tenis no tienen nada que ver con las que había hace veinte años. Se ha impuesto una técnica mucho más depurada. Y luego los deportistas. Su perfil también ha cambiado: ahora son más altos, más fuertes y son más ídolos que hace unos años. Además del juego, se ha hecho más vistoso, más emocionante.

Como en otros deportes, el dinero ha tenido mucho que ver con ello.
 El tenis ha ido ganando afición estos últimos años y más aún cuando tenemos deportistas en nuestro país muy destacados. Este hecho ha repercutido en todos los sentidos, claro: la distribución del dinero es distinta que hace veinte años. Antes, por ejemplo, las compañías que equipaban a los tenistas invertían en jugadores que se situaban entre los 50 primeros del mundo. Pero hoy en día sólo se invierte en los 10 ó 20 mejores. Eso sí, la apuesta por jugadores jóvenes es importante.

¿Buscar la comercialización de eventos de este tipo es aún hoy una tarea difícil?
 La comercialización del tenis se sigue haciendo individualmente, así que cada torneo busca maximizar su propio patrocinio. Y sí, sigue siendo complicado obtenerlo porque las marcas tienen muchas ofertas. Además, hoy en día el deporte es, antes que competición, espectáculo, entretenimiento. Casi paralelo a cualquier oferta cultural, sea el cine o el teatro.

¿Y cómo funciona el patrocinio en este espectáculo?
 Las empresas cada vez entienden mejor que en su presupuesto, que se destina a  publicidad y patrocinio, este último tiene que tener un peso mayor. Hace 20 años este presupuesto podía ser de un 5 o un 10 por ciento, pero ahora ya casi estamos alrededor de un 20%.

No está nada mal.
Además, la segmentación del mundo de la televisión, con el aumento del número de canales, hace que la publicidad cada vez tenga menos efecto sobre el consumidor. Así que las compañías entienden que deben ir más allá, tener un contacto más cercano con el cliente. Y el patrocinio es una herramienta muy favorable.

Así que la especialización temática no les ha favorecido.
La segmentación ha provocado un panorama distinto al que había: por un lado hay un mayor número de programas deportivos, pero también ha hecho que haya mayor competencia. Transmisiones de deporte como el fútbol han adquirido valores tremendos, no estamos contando ningún secreto. Y esto es bueno porque dinamiza mucho el mercado, y más en aquellos que tenemos una buena posición. A ello también ha contribuido la buena situación económica de España.

Cuando en España empieza la liga, casi más emocionante que los propios partidos, es ver cómo las grandes compañías audiovisuales se disputan los derechos de emisión.
Bien, es un tema complicado, que obedece a criterios económicos, pero también estratégicos. Las cadenas se posicionan en una programación y en un tipo de deportes que puedan encajar con un perfil adecuado de su audiencia. En nuestro caso, por ejemplo, si tenemos dos ofertas similares para un producto determinado, nos fijamos cómo puede encajar en cada tipo de cadena. Creemos que así podremos asegurar la continuidad.

¿Qué queda del espíritu del fundador de IMG, Mark McCormack (1931-2003)?
Creo que prevalece el sentido de la importancia que aún se le da al principal negocio de la compañía, es decir, la representación de deportistas de élite y la organización y comercialización de eventos deportivos. Es verdad que desde la llegada de Ted Forstmann han cambiado muchas cosas: los criterios de negocio y evaluación de posibles operaciones se organizan de una manera distinta. Lo que es cierto es que, ahora, tenemos una capacidad de financiación que antes no teníamos.

Dicen que para entrar en IMG había que leer un manual de Mark McCormack.
Más que un manual, eran unos libros que él escribió, sobre todo, el primero. En realidad nunca fue obligatorio, pero la verdad sigue siendo una buena herramienta para saber cómo funciona el mundo del deporte.

Se está produciendo una tendencia, muchos  jugadores de élite acaban confiando en alguien próximo como agente.
En realidad hay algunos casos notables, pero no es la norma. Yo creo que no es un hecho frecuente, aunque se les haya dado mucha publicidad. Por ejemplo, nosotros, en IMG de los 10 primeros jugadores estamos llevando a 5 y, de los otros 5, como mínimo, hay un par que son gestionados por otra multinacional. Eso sí, una empresa como la nuestra puede dar mejor servicio que un individuo por una serie de contactos, experiencia, información.

¿Cómo se estructura IMG?
Funcionamos por divisiones a nivel mundial: el tenis lo gestionamos desde aquí, el golf, la moda y licencing en Estados Unidos; los eventos y las federaciones desde Londres. Por lo que se refiere a nosotros, es la primera vez en la historia de IMG que una división se dirige desde aquí y estamos encantados. Le ha dado muchas posibilidades a mucha gente para progresar en sus carreras.

¿Y cómo se organizan internamente?
Somos una compañía muy horizontal, las responsabilidades pueden ser de gran importancia con gente que lleva poco tiempo con nosotros. Somos una empresa muy abierta en la que tratamos de formar un grupo en la que no hay núcleos duros.

¿Cuáles son los proyectos futuros de IMG?
En el mundo del tenis, tanto ATP como WTA están reestructurando lo que serán los circuitos a partir de 2009, así que estamos viendo con atención todo lo que supondrá. El número de eventos oficiales no se va a incrementar, así que será difícil montar nuevos que puedan catalogarse de oficiales. Eso sí, existe la posibilidad de organizar otros que no lo sean, lo que puede ser muy interesante en países de Asia y Oriente Medio en los que hay mucha demanda.

Una de las divisiones del grupo IMG, que ha comentado, es la de modelos de pasarela.
Pues sí y, además de las número uno: Gisele Bündchen, Naomi Cambell o Kate Moss, que están en la agencia de Nueva York. En España es más difícil porque el mercado es bastante pequeño y, prácticamente, acaba de empezar. En América, hace años que saben organizar este tipo de convocatorias: está el New York Fashion Week, por ejemplo, y aquí se ha intentado con la Pasarela Gaudí, pero es difícil.

¿Algún nuevo proyecto?
Pues sí, dentro de muy poco, el 27 de octubre, en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza se organiza el torneo de Bet-Fair Turbotennis: es una competición de unas dos horas y media con varios partidos y al terminar, aquel que va por delante, gana. Queremos atraer a gente joven e intentamos dinamizar el mundo del tenis para hacerlo más vibrante.