Consejero de la Corporación de Radio y Televisión Española, S.A.

José Manuel Silva

Cambios estructurales

“No se puede competir con lo que se paga a nivel privado”

Según José Manuel Silva, la nueva ley de RTVE es una oportunidad para hacer un gran trabajo por los medios de comunicación públicos y se debe olvidar de que el nombramiento de los consejeros se hace mediante políticos.

Martes, 09 de Octubre de 2007
Des del mes de diciembre pasado está en funcionamiento una nueva ley que aprobó el Pleno del Congreso sobre la reforma de RTVE (Radio y Televisión Española). Esta ley transformó el Ente público en una Corporación estatal sometida a las leyes que regulan las sociedades anónimas y cuyo máximo responsable es elegido por el Parlamento y no por el Gobierno. La reforma de RTVE pretendía sanear las cuentas de la radio y la televisión estatal, con una deuda de más de 7.500 millones de euros. La gestión de la nueva RTVE corresponde ahora a un consejo de administración integrado por 12 miembros, uno de ellos es José Manuel Silva.
“Debemos olvidarnos de nuestro nombramiento por políticos para poder hacer lo mejor por la empresa”

“Este tipo de modelo sólo funciona si se sabe desvincular el cargo del poder político”
 

“En el ámbito de informativos, se debe hacer el 100% de producción propia, exceptuando algunos reportajes muy específicos”



Una empresa de 50 años de antigüedad, de repente, se debe adaptar a una gestión más externa, ¿es un cambio complicado?
No, porque partimos de dos ventajas: por un lado, han salido más de 4.000 personas de la entidad por una mala gestión y, la otra, es que partimos de un punto presupuestario cero porque la SEPI ha asumido la deuda histórica de RTVE. Este mundo es muy competitivo y si, a partir de ahora, lo hacemos bien, porque parece que no hay déficit, creo que podemos hablar de buen futuro para la entidad.

La gente que forma parte del consejo viene de diferentes áreas. ¿Hay consenso entre todos?
Los primeros meses ha funcionado muy bien, porque todos hemos hecho un esfuerzo. Los elementos profesionales que requería la ley están. Otra cosa es que, en la gestión publica, hay elementos de ámbito político que pueden influir en la necesidad o no del consenso y, es cierto, que en los últimos tiempos este hecho no es tan sencillo y más si encaramos un periodo pre-electoral como el de ahora. Seguramente estos meses serán más complicados hasta después de las elecciones, aunque creo que irá todo bien, porque nuestro modelo permite una presidencia y un consejo más largo que el propio parlamentario. Además, existe una necesidad de independencia que no había habido hasta ahora porque es el parlamento quien nombra al presidente y al consejo. Creo que esto es una oportunidad para hacer un esfuerzo y debemos olvidarnos de nuestro nombramiento por políticos para poder hacer lo mejor por la empresa.

¿Se han marcado un término para ver resultados?
El problema en televisión es que se necesita un tiempo, más o menos, largo para ver resultados. En breve, ya hará un año desde que formamos parte del consejo de RTVE, se empezarán a ver resultados. Hasta ahora, si nos referimos a la audiencia y a los productos, ha ido bien.

Los medios públicos se están desvinculando de las instituciones. Pasó en su caso y, recientemente, con la Corporación Catalana.
Este tipo de modelo sólo funciona si se sabe desvincular el cargo del poder político. La ley de la Corporación Catalana va más allá que la de RTVE y obliga a una mayoría más grande de personas a llegar a un acuerdo. Por tanto, quiere decir que hace falta más esfuerzo y dejar trabajar a los profesionales en la gestión de los medios.

¿Se sigue externalizando el trabajo?
En el ámbito de informativos, se debe hacer el 100% de producción propia, exceptuando algunos reportajes muy específicos. Pero, es lógico que los programas se produzcan por parte de externos o de forma mixta. El modelo del programa de España Directo, por ejemplo, se debe emitir porque es informativo y, fíjese que pienso que, se debería hacer de producción propia. Pero, una serie de ficción para un canal público es difícil que la produzca la propia televisión.

Televisión Española monopolizó los derechos deportivos durante años. Ahora, ¿puede competir?
Hay luchas, porque obtener el apoyo económico del gobierno en estos temas no es posible, aunque se pueden buscar deportes que no sean de primera línea. Lo que está claro es que no se debe renunciar a las selecciones. Pero, no se puede competir con lo que se paga a nivel privado.

El informe de “sabios” que se hizo para elaborar la nueva ley, ¿qué opinión le merece?
Creo que hicieron un buen trabajo, aunque se necesita tiempo para saber cómo funciona y si se deben hacer más retoques. No hace falta revisar el tema de financiamiento.

¿Se podría llegar a privatizar alguno de los dos canales de televisión de RTVE?
El mundo digital está cambiando tanto que nunca se puede prever lo que pasará. Yo, ahora mismo, apuesto por tener dos modelos diferentes con productos y targets bien diferenciados.

¿Hay algún modelo europeo con el que se quedaría?
Seguramente. Siempre se habla de la BBC, aunque no se libra de escándalos. También me quedaría con algún modelo francés. Pero, lo más importante es construir el nuestro.

Las normativas audiovisuales europeas no se están cumpliendo, como en los temas de publicidad o de protección horaria infantil.
Lo primeo que debo hacer es defender a mi casa. Cuando se incumple es porque compensa pagar la multa, ya que ésta es inferior a las ganancias que puede obtener la cadena por emitir ciertos programas.

¿El perfil del directivo que busca el grupo cuál es?
Debe haber una combinación de elementos. En el ámbito de contenidos y programación, son gente que vienen de la productora y de la casa. En informativos sí que son gente de la casa, aunque se combina la aportación de gente de fuera, por sus ideas frescas, con la gente de siempre porque ya sabe cómo funciona todo.