Escritora y Periodista

Inés García-Albi

Ellas también cuentan

“El currículum importa. Pero la imagen aún más”

Inés García-Albi ha realizado el análisis del periodismo femenino estatal en el libro Nosotras que Contamos: Mujeres Periodistas en España. En el narra la historia de la presencia de las mujeres en los medios de comunicación y también repasa la actualidad.

Jueves, 13 de Diciembre de 2007
Hace más de un siglo, en 1901 Carmen Burgos, fue la primera mujer en ser admitida en la redacción de un periódico, el <i>Diario Universal</i>. Desde entonces se ha recorrido un largo camino para lograr la paridad en el trabajo, un equilibrio que aún está lejos de ser logrado, aunque en campos como el del periodismo, ha empezado a conseguirse. La bilbaína Inés García ha publicado un libro sobre la historia de estas intrépidas mujeres en España contada por ellas mismas. Y hoy por hoy, es el libro más completo y riguroso sobre el mundo del periodismo femenino.
<div align='center' class='destacado'>“Las facultades de periodismo y las redacciones de diarios están llenas de mujeres, pero para presentar en la televisión la mujer continúa estando más presionada por la imagen. Da igual que el hombre engorde o no sea muy favorecido físicamente. En la mujer sí importará”  </div><br><br><div align='center' class='destacado'>“No es normal es que cada vez que nombran a una mujer como directora de un periódico nos tengamos que enterar todos porque aún nos sigue sorprendiendo. Porque aún es noticia”</div><br><br><div align='center' class='destacado'>“La empresa sí que ha aprendido a conciliar. El que ahora debe hacerlo es el padre. La sociedad va a ello y por suerte, cada vez hay más gente que intenta combinar las dos facetas. Sin embargo, aún nos movemos por muchos estereotipos que van en detrimento de la mujer”</div><br><br>
<b>El título no ofrece dudas sobre su contenido.</b>
 
Sí, la gente que sale entrevistada en el libro es gente importante, mujeres periodistas. Trata de la integración laboral del colectivo femenino en España contada por mujeres y que, obviamente, es bastante distinta de la que cuentan los hombres.


<b>El del periodismo es un sector que cuenta con muchas mujeres.</b>
 
¡Pero han tenido que trabajar muy duro para conseguirlo! Sí, es cierto se hallan en casi todos los escalafones de los medios de comunicación, excepto en el de la edición de los periódicos.


<b>¿Y eso por qué?</b>
 
Pues porque es una pirámide: hay 200 periódicos en España y solamente 18 ó 19 que estén editados por mujeres. Hay que decir que a muchas se les ha propuesto para el cargo, pero lo han rechazado porque preferían hacer información o porque no han querido.


<b>¿Algún motivo?</b>
 
Los puestos de mando son sectores aún muy masculinizados. Pero por lo menos, han tenido la oportunidad de poder rechazar la oferta. Esto es un paso importante, tanto como el hecho de estar en tu derecho de poder hacerlo.


<b>El estrato más alto de poder es el del editor o del propietario del medio.</b>

Que también sigue ocupado por hombres, pero tarde o temprano esto acabará por normalizarse. Lo que no es normal es que cada vez que nombran a una mujer como directora de un periódico nos tengamos que enterar todos porque aún nos sigue sorprendiendo. Porque aún es noticia.


<b>Si este sector está tan democratizado, tarde o temprano, se llegará a cierta paridad.</b>
 
Sí, creo que este es el último escalón que queda, y sí que es verdad que en las facultades de periodismo y las redacciones están llenas de mujeres, pero para presentar en la televisión por ejemplo, la mujer está más presionada por la imagen, porque da igual que el hombre engorde o no sea muy favorecido físicamente. Lamentablemente estos estereotipos todavía existen. Muchas tendrán un impresionante currículum vitae y estarán muy bien preparadas, pero el físico continúa siendo importante.


<b>También está el tema de la conciliación familiar.</b>
 
Lo curioso del caso es que la empresa sí que ha aprendido a conciliar. El que ahora debe hacerlo es el padre. La sociedad va a ello y, por suerte, cada vez hay más gente que intenta combinar estas dos facetas. Sin embargo, aún nos movemos por muchos estereotipos que van en detrimento de la mujer.


<b>¿Cómo cuales?</b>
 
Pues que a la mujer ambiciosa le llamamos <i>trepa</i>. Y esto vale tanto por hombres como por mujeres porque no debemos olvidar que aún hay muchas mujeres machistas. Creo que no sólo pasa en periodismo.


<b>Hablemos del libro.</b>
 
En principio quería citar a unas 15 periodistas, pero al final me fui entusiasmando y acabé entrevistando a 42. Las que más me han impresionado han sido las pioneras como Julia Ramos. No hace tantos años que España era un país muy distinto al actual así que poder recoger los testimonios de estas mujeres luchadoras ha sido muy interesante. Y lo curioso es que sus anécdotas llegan a la misma conclusión: los grandes logros siempre se consiguen a través de las pequeñas luchas.


<b>Oriana Fallaci habrá sido un referente.</b>
 
Por supuesto, ha sido “la” referencia, pero me es bastante lejana en el tiempo y la conozco especialmente de su última etapa. Aunque creo que para su generación y para el periodismo, Fallacci es fundamental. A mí quien me gustaba cuando empecé en esta  profesión era Maruja Torres. 


<b>Hablemos de algo que atañe al periodismo en general. La creciente y preocupante confusión entre información y opinión.</b>
 
Bien, creo que en mi libro se trasluce el pesimismo de cómo veo la profesión. Siempre ha habido información por un lado y opinión y líneas editoriales por otro. Y continúa existiendo en muchos medios, cierto, pero ahora se ha confundido una cosa con la otra.  También se lleva mucho el griterío porque llama la atención. Y ya ni siquiera es expresar ideas, es el simple hecho de gritar y a ver quien insulta más. 


<b>¿En qué tipo de periodismo se siente más cómoda?</b>

En el cultural. Yo siempre he estado en cultura y sociedad. Empecé mi trayectoria colaborando en el suplemento de negocios de <b>El País</b>, pero la vida te va llevando a donde quiere y a mi me llevó hasta <b>Fnac</b>. 


<b>¿Por este motivo fue a vivir a Barcelona?</b>
 
No, no fue por eso. Pero la verdad es que el puesto del <b>Fnac</b> me ha ayudado mucho para abrirme paso en Barcelona, y especialmente el hecho de gestionar un equipo durante tantos años. Creo que es un buen sitio en el que se ven las novedades que saben los editores que están intentando acaparar al no lector con el consumo inmediato. El de siempre seguirá yendo a sus librerías, pero del porcentaje que no lee ya se están creando medios para que lo hagan.


<b>¿Y no le apetecería un poco de aventura periodística? No sé, fomentar un poco su vena <i>freelance</i>.</b>
 
Pues la verdad es que me encantaría, especialmente irme a Sudamérica, a países como Ecuador, Bolivia… lo que fuera. Me gustaría hacer un reportaje social sobre cómo se las arreglan las chicas que proceden de estos países y vienen a trabajar aquí.


<b>¿Siempre prensa escrita?</b>

Me encanta la radio también. La televisión también está muy bien, pero es mucho más engorroso: la cámara, el técnico. Es algo muy directo pero creo que menos espontáneo que los otros medios. 


<b>Si el libro tiene éxito, ¿publicará otro?</b>
 
Al editor sí que le gustaría que se escribieran otros, pero estás muy presionado por el mercado y no siempre puedes llevar a cabo tus ideas. Lo peor de todo es que un producto tenga que ser necesariamente vendible. Entiendo que es un negocio, pero en fin. También resulta increíble toda la velocidad del mercado: por ponerte un ejemplo, la misma semana en la que salía mi libro había 300 novedades más. Así que es imposible permanecer en una librería. Y lo mismo pasa con los medios: los periódicos y las revistas ahora tienen que regalar algo para que se compren, es un horror. Siempre se quiere ir al lector que no lee y eso es muy difícil.


<b>¿Qué tal, sin embargo, la promoción?</b>
 
Bien, aún estoy en ello y me lo paso muy bien porque he estado muy bien acogida en las ciudades españolas en las que he presentado el libro.