Directora de Marketing de Coats Fabra S.A.

Carmen Comella

 Costura, labores, lanas y cremalleras… la tradición convertida en tecnología punta.

 “La diversificación en los productos requiere  habilidad pero también oportunidad”

 "Coats Fabra recoge la tradición de la industria textil de nuestro país y la exporta al resto del mundo"

Martes, 15 de Junio de 2004
 El origen de Coats Fabra se remonta a principios del siglo XIX, y en la actualidad es la empresa líder en el mercado de la costura, labores, lanas y cremalleras. Su facturación anual se aproxima a los 2.000 millones de euros y posee una plantilla de 4.000 empleados repartidos en 63 cooperativas en todo el mundo. Sus productos se venden en 150 países y sus estadísticas de producción revelan que producen cada cuatro horas, suficiente hilo para ir y volver a la luna, o la cantidad de cremalleras necesarias para dar la vuelta al mundo 8 veces. La sede en Barcelona de Coats Fabra es la única industria que sigue vigente del antiguo tridente de fábricas de La Maquinista y La Pegaso, emblemas del barrio de Sant Andreu y responsables en buena parte de la prosperidad del distrito años atrás. Carmen Comella, Directora de Márketing de la casa, toma la iniciativa y nos aborda con una curiosidad.
“La diversificación en los productos requiere habilidad pero también mucha suerte”

“España ha sido siempre un país con una cultura del bordado excelente y creo que será una actividad que nunca morirá. Y en ocasiones el mimetismo de la actividad se transmite de generación en generación”.

“El textil es en general una industria bastante “pirateada”. Cualquiera que tenga una maquinita e hilo puede producir. Pero esto comporta también una gran precariedad. Por eso, cuando hubo la crisis, muchas no sobrevivieron”

 
 

¿Sabéis que hay hilo donde menos lo podáis imaginar? A ver... ¿En un frigorífico donde hay hilo?
 


Pues... creo que me rindo
 


¡En el filtro! Hay hilo en todas partes y de todos los tipos. Y nosotros cubrimos todos los ámbitos.
 


¿Qué alcance tienen los productos de Coats Fabra?
 


Nosotros somos una multinacional y estamos en 150 países. Tenemos una oferta global, encontrarás el mismo hilo del mismo color, en cualquier sitio del mundo. 
 


¿La deslocalización ha hecho mella en Coats Fabra?
 


En la industria está habiendo una migración impresionante hacia países con mano de obra más económica. Pero nosotros, como ya teníamos empresas en estos países, no podemos enmarcarnos dentro del espectro de empresas que han desviado su producción hacia países del este o Ásia.
 


Cataluña tiene mucha tradición en la industria textil pero con la crisis de los 70 y los 80 estuvo a punto de desaparecer. ¿Gracias a qué componentes sobrevive el textil?
 


Coats Fabra siempre ha sido una empresa muy sólida y eso es muy importante. El textil es en general una industria bastante “pirateada”. Cualquiera que tenga una maquinita e hilo puede producir. Por aquel entonces las pequeñas empresas fueron las que no sobrevivieron. Además, se dispararon los costes con la crisis del petróleo y el coste de la vida subió. Queda muy bucólico decirlo pero creo que el mismo personal de Coats fue el que ayudó a tirar adelante la empresa. Fueron unos años muy difíciles. Posteriormente, el enfoque internacional de la empresa nos ayudó mucho. Fuimos de los primeros en buscar economías de escala en el mundo.
 


¿Cuál es el perfil del personal que trabaja en Coats Fabra y qué formación recibe?  
 


Actualmente aquí ya no fabricamos el hilo pero sí que teñimos y hacemos los acabados. Por ello cada vez tenemos menos mano industrial y más gente de oficinas. Entonces va cambiando el perfil del trabajador, porque para estar en el almacén delante de una máquina no necesitas ningún título, pero para según qué trabajos requieres una formación más profesional y académica.
 


¿Se pide una formación corporativa o hay algún protocolo específico?
 


Hay gente que tiene 40 años y lleva 25 trabajando en la empresa. Qué mejor protocolo que éste... La verdad es que son las mismas personas las que te trasmiten ese sentimiento de pertenencia. Cuando yo entré en la empresa, al cabo de dos años ya sentía Coats Fabra como algo mío de toda la vida.
 


¿Se consume hilo en España?


Industrialmente, todavía se confecciona en España. Por lo general el hilo es un elemento de gran uso y consumo, pero no obstante la adquisición de prenda de confección en España ha bajado. Ahora la gente no gasta tanto en ropa, gasta muchísimo más en ocio. Aún así es un sector siempre necesario.


Desde el punto de vista del mundo de las labores, se hace mucho consumo pues está muy de moda.  
 


¿Cómo ve el hecho de que grandes multinacionales del consumo utilicen el producto textil para abrirse a otros campos?


Diversificar el producto, por un lado es bueno y por otro es malo. Ya lo dice el refrán: zapatero a tus zapatos. Hay marcas que para abrirse a otros campos hacen cosas fuera de su especialización. ¿Qué gracia añadida puedes encontrar en ella?. Lo hacen por imagen de marca y no deja de ser publicidad añadida. Bajo mi punto de vista, otras marcas como Coca-Cola lo hacen mejor. 
 


Los grandes modistos ¿son los clientes deseados por la cantidad de producto que pueden consumir, o por la reputación que pueda otorgarle a las materias primeras con las que ha elaborado un vestido?
 


Es un área de mercado compleja. Los modistos consumen suficiente pero no lo bastante para que industrialmente les sirvamos. Y consumen demasiado como para que desde la parte de consumo les abastezcas. Por ello acaban acudiendo a los mayoristas... Y casi nunca se reconoce la importancia de las materias primas de un vestido de un gran diseñador.
 


¿Habrán políticas de marketing en los próximos tiempos?
 


Estamos intentando abrir el ámbito de influencia y lo único que podemos hacer son campañas más masivas. De todas maneras, para nosotros supone mucho coste. Estamos intentando publicitarnos a través de esponsorizaciones o mediante acuerdos. Con Planeta deAgostini tenemos un pacto. Ellos hacen la campaña de televisión de un coleccionable sobre labores o ganchillo, y nosotros les ayudamos con los gadgets de captación. En toda la obra mencionan nuestros hilos, y nosotros ayudamos a que ésta tenga mejor aceptación entre el público. Es un intercambio de intereses.
De cara a este verano tenemos otro proyecto de márketing interesante. La cadena DIR se ha puesto en contacto con nosotros porque van a realizar colonias deportivas para niños, y han pensado también en hacer talleres de manualidades. Y ahí es donde entramos nosotros. A mí me parece perfecto porque hay que potenciar el uso de las labores y la confección, que es algo muy recreativo y perfecto contra el estrés.
 


¿Vuestro reto es captar nuevos jóvenes adeptos a las labores?, ¿O mantener contentos a los fieles?
 


La consumidora clásica la tienes siempre. Lo que estamos intentando es sacar ideas para captar a la juventud. España ha sido siempre un país con una cultura del bordado excelente y creo que será una actividad que nunca morirá.
Todavía hoy es muy típico ver a una señora haciendo la labor delante de la tele o la radio. O se reúnen cuatro o cinco amigas para hacerlo juntas... Es una ocupación muy sociable y muy bonita. Y en ocasiones el mimetismo de la actividad se transmite de generación en generación.
 


Perdona el símil futbolístico pero, ¿no tienes pensado colgar las agujas algún día?


De momento no, ¡estoy demasiado enganchada!