Cofundador del Bufete Pintó Ruiz & Del Valle

José Juan Pintó

 La especialización frente a un mundo cada vez más globalizado.

 “En el mundo legal, como en todas partes,  la especialidad es cada vez más importante"

 “Pintó Ruiz & Del Valle, el asesoramiento legal en España y Europa”

Martes, 15 de Junio de 2004
 A finales de 1999 entra en escena la empresa de abogados y economistas Pintó Ruiz & Del Valle. El bufete se crea mediante la unión de dos prestigiosos gabinetes de abogados de Barcelona y Madrid, Bufete Pintó Ruiz y Del Valle Abogados (fundados en 1903 y 1910 respectivamente). Pintó Ruiz & Del Valle asesora a nivel nacional e internacional en diversos ámbitos: fiscal, laboral, mercantil, asesoramiento financiero... pero sin embargo, la especialidad en el área de banca y finanzas es la más importante. Actualmente la empresa está formada por cincuenta y tres abogados, que imparten su profesión en cuatro ciudades españolas: Barcelona, Madrid, Granollers y Alicante. Hablamos con José Juan Pintó, uno de sus máximos responsables.   
 
“El derecho que debe estudiarse ya no es sólo el del país o la comunidad autónoma. Hay que dominar también las leyes de cada uno de los estados miembros de la Unión Europea. La práctica lo exige”

“Hoy en día todas las especializaciones legales que giran alrededor del mundo comercial (laboral, fiscal, mercantil...) son primordiales, porque son las que más demanda tienen”

“La Constitución no deja de ser un instrumento para que la sociedad alcance el más alto grado de justicia. Por ello, no hay ninguna ley intocable, ya que si esta produce resultados injustos hay que cambiarla. La prueba es que a lo largo de la historia todos los textos legislativos han evolucionado”

 
 

¿Cómo se origina el término “especialización”  dentro del sector jurídico?
 


El concepto especialización nace de varias formas. La primera vendría dada porque la empresa decide introducirse en un ámbito determinado. Motivo por el cuál se precisaría la contratación de personal experto y la creación de departamentos especializados en la nueva materia. Y otra forma sería que al bufete se le encargan trabajos de un asunto concreto y, por ello, que los abogados deberían reciclarse en torno a la labor encomendada.
 


¿En qué sectores profesionales está Pintó Ruiz & Del Valle mejor considerado?
 


Hoy en día todas las especializaciones que giran alrededor del mundo comercial (laboral, fiscal, mercantil...) son primordiales, porque son las que más clientes tienen. Nuestro bufete, aparte de las especialidades citadas, también trabaja en otros sectores más “atípicos” como son urbanismo, deporte, procedimientos y arbitraje, en los cuáles somos muy respetados.
 


¿Ha influido laboralmente a Pintó Ruiz & Del Valle la transformación que ha sufrido Europa en los últimos años?
 


Desde el nacimiento de la Unión Europea, el derecho ha tenido que evolucionar. Antes tan sólo controlando las normas nacionales o regionales bastaba, sin embargo, ahora hay que dominar las leyes de cada uno de los países miembros, además de aquellas reglas que dicta la propia Unión Europea y que están por encima de las ordenanzas nacionales. Todo esto ha supuesto una mayor exigencia de conocimientos para nuestros profesionales. Asimismo, se ha fomentado una vinculación entre bufetes de diversos países para, de esta, forma satisfacer las necesidades de los clientes europeos.
 


El concepto deslocalización, que tanto atañe a la industria española ¿afecta al sector legal?
 


En principio la deslocalización no es un peligro, al menos a corto plazo. En un futuro, si las comunicaciones vía Internet o Intranet mejoran aún más, cabría la posibilidad de trabajar, por ejemplo, desde Casablanca (Marruecos) asuntos que se te plantean desde Nueva York. Aunque yo veo dos inconvenientes. El primero es que los abogados no aceptarían vivir lejos de sus ciudades y, por otro lado, en nuestro oficio el contacto personal es imprescindible, tanto en la negociación como en la captación de la problemática.
 


¿Cómo incorporáis a nuevos profesionales de la abogacía a vuestro bufete?
 


La norma general es que los abogados de nuestros diferentes despachos practiquen la docencia, bien sea en universidades o en postgrados. A raíz de esto, ellos seleccionan entre los alumnos para incorporarlos como trabajadores en prácticas. Posteriormente, el despacho analiza sus características y, si son favorables, se les contrata. Además, también incorporamos nuevos trabajadores mediante recomendaciones o, a través de la bolsa de trabajo del colegio de abogados. 
 


En las últimas décadas ha menguado el afán por estudiar la carrera de derecho...
 


Yo achaco este motivo a la evolución de la sociedad. En la década de los 50 y 60 si alguien tenía estudios universitarios su vida estaba prácticamente solucionada. Por eso, todo el mundo que podía estudiaba una carrera. Aquellos que querían estudiar, pero no tenían una vocación especial, cursaban derecho, porque era la más sencilla. No obstante, esto ha cambiado con el tiempo. Ahora, tener estudios no significa trabajo asegurado; de esta forma la gente cursa aquello que le agrada.
 


¿Es difícil mantener la cláusula de confidencialidad, que se le supone al profesional de las leyes?
 


Es una cuestión de acostumbrarse. Cuando empiezas a trabajar cuesta mucho, porque te hace ilusión comentar con tus compañeros y superiores sobre los trabajos que haces. Al cabo de los años ya te habitúas; tu deseo es que las cosas salgan bien, aunque sólo lo sepas tú. 
 


¿Cómo ve la propuesta de algunos políticos de reformar la Constitución?
 


La Constitución es muy importante, pero no deja de ser un instrumento para que la sociedad tenga bienestar. Por lo tanto, no hay ninguna ley intocable, ya que si ésta produce resultados injustos hay que cambiarla con celeridad. La prueba es que, a lo largo de la historia, los textos legislativos han ido evolucionando con la sociedad.